Loader
Salud renal

Preocupa aumento de enfermedades renales en la isla

Profesionales de la salud alertan sobre la importancia de la prevención y la detección temprana

Photo
La pérdida paulatina de la función de los riñones es, generalmente, asintomática, lo que promueve que la enfermedad se desarrolle de forma “silenciosa”. (Foto Shutterstock)
  • Compartir esta nota:

La diabetes y la hipertensión, dos dolencias muy prevalentes en la población puertorriqueña, son también las primeras dos causas de enfermedad renal crónica (ERC), un trastorno  prevenible que no es reversible, pero que puede evitarse si  es diagnosticado a tiempo.

De hecho, la pérdida paulatina de la función de los riñones es, generalmente, asintomática, lo que promueve que la enfermedad se desarrolle de forma “silenciosa”. A  nivel mundial, se estima que una  de cada diez  personas sufre de insuficiencia renal, en muchas ocasiones sin saberlo. Una  cifra que en Puerto Rico se estima  es  dos de cada diez, o un  20% de la población.

Una situación que alarma a los profesionales de la salud, quienes llaman la atención sobre el aumento en la prevalencia de la enfermedad en la isla y la importancia de la prevención.

Precisamente, con la celebración hoy del Día Mundial del Riñón, que  coincide con  el Día Internacional de la Mujer, las autoridades médicas también han enfatizado en la discusión de la salud renal de las féminas. Una oportunidad para  concienciar a esta población de los riesgos y la importancia de identificarlos a tiempo, exhorta la doctora Verónica Meza, nefróloga del Centro de Trasplante del Hospital Auxilio Mutuo y Ángela Díaz, directora ejecutiva del Consejo Renal de Puerto Rico, entrevistadas por separado.

“Las mujeres  están a más riesgo de algunas condiciones que son más prevalentes en ellas, como las enfermedades reumatológicas, entre ellas el lupus, que puede ser un factor para el desarrollo de ERC”, advierte la doctora Meza, tras destacar   riesgos adicionales asociados al embarazo.

Entre ellos, menciona la preeclampsia (presencia de hipertensión arterial y proteínas en la orina) y la eclampsia (convulsiones precedidas de hipertensión, edemas o presencia de proteínas en la orina.) que, según dice, pueden dejar a las pacientes con hipertensión o, en un porcentaje más bajo, causar el desarrollo de una enfermedad renal terminal.  

Sin embargo, aunque la enfermedad renal inicialmente se desarrolla más en mujeres que en hombres, con una prevalencia promedio del 14% y del 12% respectivamente, el número de mujeres en diálisis es menor, señala Díaz, quien cree que uno de las posibles razones para eso, es que la mujer está más pendiente a su salud y tiene más acceso a  médicos.

“Este año, para nosotros es muy interesante mirar la enfermedad, por primera vez, en términos de género. Estamos viendo que las estadísticas son similares a nivel internacional, pero  en el caso de la mujer, queremos   concienciar sobre las infecciones de orina y el lupus como factores de riesgo para fallo renal”, coincide Díaz, tras indicar que  el lupus es una enfermedad autoinmune que ataca a los órganos, por lo que los riñones pueden estar en riesgo.

Precisamente, dice que por eso este  año el lema del Consejo Renal, “A to’ riñón por Puerto Rico”, se cambió a  “A to’ riñón por la mujer”. “Pero eso no quiere decir que vamos a desatender a todos los demás pacientes que están en riesgo o que ya sufren de la enfermedad. Vamos a seguir concienciando sobre la importancia de la prevención”.

Panorama preocupante

A juicio de la doctora Meza,  a nivel de salud pública, la situación de enfermedad renal crónica en Puerto Rico debe preocupar. Sobre todo, si toma en cuenta que en la isla ya hay una epidemia de diabetes, al igual que de hipertensión.

 De forma similar se expresa Díaz, quien destaca que  el 70% de los pacientes en diálisis tienen un diagnóstico primario de diabetes. “También estamos viendo que la hipertensión sigue aumentando, así como  otros factores que se deben contemplar, como la edad, ya que  se van perdiendo ciertas funciones”.

Meza destaca que la tercera causa de ERC es la glomerulonefritis, algo que ocurre cuando las diminutas unidades renales encargadas del proceso de filtrado, conocidas como glomérulos, se inflaman (se hinchan y se irritan) y los riñones dejan de funcionar adecuadamente.

 “En la isla también tenemos una particularidad, que tenemos unas zonas en el centro de la isla, donde es muy común la enfermedad de riñones poliquísticos, que aquí podría ser la cuarta causa de enfermedad renal”, añade la nefróloga, quien dice que   en comparación  con Estados Unidos, tenemos más enfermedad renal prevalente que 27 estados, incluyendo algunos estados grandes, como Colorado y Arizona.

 De hecho, según  el informe de Quality Insights Renal Network 3, con data hasta el 31 de diciembre de 2016,   la cantidad de personas en diálisis (prevalencia), era de 5,841 pacientes, de los cuales, 2,192, o un 37%, eran mujeres.

“Son datos alarmantes”, enfatiza la doctora Meza, tras indicar que en términos de incidencia, para la misma fecha   habían 1,428  pacientes nuevos que empezaron en  diálisis. De esa cantidad, 580 eran mujeres “más o menos un 40% de los casos nuevos de pacientes en diálisis o con enfermedad renal terminal.

De ahí la importancia de  la prevención, enfatiza Meza, mientras   destaca  que es muy importante que la población entienda que la enfermedad renal en sus estadios iniciales es completamente  asintomática (no da síntomas). Así que puedes  empezar a tener alguna prueba de laboratorio anormal o alguna disfunción de tus riñones y no tener ninguna señal.

Por eso enfatiza en que la población conozca  sus factores de riesgo y que los médicos primarios también identifiquen a tiempo a estos pacientes antes de que surja la  enfermedad renal. Para eso recomienda que se hagan unas pruebas “sencillas y económicas” que deben ir acompañadas de la evaluación del médico primario. Una de ellas es un simple  análisis de orina donde se puedan detectar células, proteínas o sangre.

“La National Kidney Foundation   también hace  énfasis en que se haga una  prueba de creatinina sérica y una prueba de albuminuria en orina, para determinar si una persona tiene enfermedad renal en sus estadios iniciales antes de que se presenten síntomas”, agrega la doctora Meza.

 Según explica la nefróloga, en caso de un resultado anormal, se debe  levantar una bandera para que el médico empiece a hacer pruebas más profundas, como   una tomografía computadorizada (CT) y hasta una biopsia de riñón, antes de que el paciente tenga una disminución en la tasa de filtración glomerural (GFR  en inglés). Los glomérulos son los diminutos filtros en los riñones que filtran los residuos de la sangre.  “Una vez se tenga eso, vas categorizando a este paciente en unos riesgos y estadios de enfermedad renal”.

 ¿Estás en riesgo?

 Si contestas “SÍ” a cualquiera de estas preguntas debes consultar con tu médico los riesgos de desarrollar una enfermedad renal:

 ¿Padeces de alta presión o hipertensión?

 ¿Eres diabético/a?

 ¿Algún familiar tiene historial médico de condiciones renales?

 ¿Estás sobrepeso?

 ¿Fumas?

 ¿Tienes más de 60 años de edad?

 ¿Eres hispano, afroamericano, nativo o asiático?

Fuente: Consejo Renal de Puerto Rico

Reglas importantes

Algunas medidas para  reducir el riesgo de una condición renal crónica, según recomendaciones del Consejo Renal de Puerto Rico:

1.      Hacer ejercicios, mantener un peso saludable y tomar suficiente agua para mantenerte hidratado. Esto te ayudará a prevenir la alta presión y  diabetes, dos de  las principales causas de la insuficiencia renal.

2.      Mantener los niveles de azúcar en la sangre bajo control.

3.      Monitorear la presión sanguínea

4.      Llevar una alimentación balanceada,  baja en sodio y rica en potasio.

 5.     No fumar

6.      No tomar medicamentos sin receta médica regularmente

7.      Hacerse un examen del riñón si tiene uno o más de estos factores de riesgo: diabetes, alta presión, enfermedad del corazón, historial familiar de insuficiencia renal, tener 60 años o más.

  • Compartir esta nota:
Volver Arriba