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Sólida evidencia científica

Niños sufren muchos males por el aire contaminado

El análisis confirmó que la contaminación del aire está relacionada con partos prematuros, bajo peso al nacer, retrasos en el desarrollo cognitivo, enfermedades respiratorias y aumenta el riesgo de algunos tipos de cáncer infantil

  • Por La Nación / GDA
  • 11 ENE. 2019 - 07:30 AM
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En los niños, la afectación es peor que en un adulto, dado que sus vías respiratorias son más pequeñas y se obstruyen más fácilmente. (Shutterstock)
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El aire contaminado afecta la salud de los niños de múltiples maneras: daña pulmones, vías respiratorias, corazón e incluso sistema digestivo.

Esta es una de las conclusiones de un análisis del Centro Columbia para la Salud Ambiental de los Niños (CCCEH, por sus siglas en inglés).

Los investigadores evaluaron los estudios sobre el tema publicados durante casi 18 años (del 1 de enero de 2000 al 30 de abril de 2018) y divulgaron sus resultados en la revista Environmental Research .

Según los científicos, esta es la evidencia más completa de cómo la combustión de los combustibles fósiles (utilizados para el transporte y el funcionamiento de algunas fábricas) daña directamente la salud.

“Nuestro reporte presenta los estudios reunidos en un solo lugar, para que quienes tomen decisiones puedan crear políticas públicas que luchen contra las emisiones de combustibles fósiles y, a su vez, puedan proteger la salud de los menores”, dijo Frederica Perera, principal autora del análisis.

¿Cómo daña la salud?

Hay dos tipos de partículas contaminantes clave: las PM10 y las PM2.5.

Las PM10 están compuestas por polvo, hollín, cemento, polen y químicos que emiten los diferentes gases. Tienen un tamaño de entre 2.6 y 10 micrómetros por metro cúbico. Un micrómetro es la milésima parte de un milímetro.

Cuando respiramos, estas moléculas ingresan por la nariz o boca y se quedan en la región del tórax. Allí pueden causar alergias, bronquitis, asma y otras afecciones respiratorias.

En una nube de humo generada por un automóvil en movimiento hay miles de PM10.

Hay unas partículas todavía más pequeñas y, por ello, más peligrosas para la salud: las PM2.5, menores a 2.5 micrómetros por metro cúbico. Al ser tan reducidas, pueden llegar hasta los alveolos, cavidades más chicas del sistema respiratorio.

En los niños, la afectación de estas partículas es peor que en un adulto, dado que sus vías respiratorias son más pequeñas y se obstruyen más fácilmente. Además, en estas edades el sistema inmunitario apenas se está formando.

El análisis confirmó que la contaminación del aire está relacionada con partos prematuros, bajo peso al nacer, retrasos en el desarrollo cognitivo, enfermedades respiratorias y aumenta el riesgo de algunos tipos de cáncer infantil.

Como el aire contaminado también contribuye con el cambio climático, está indirectamente asociado con accidentes, heridas, olas de calor, sequías, inundaciones, tormentas, incendios forestales, diseminación de enfermedades infecciosas e inseguridad alimentaria.

“Estas secuelas podrían ser más graves en el futuro si no actuamos”, advierte Perera.

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