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Hay una mayor prevalencia de casos

Los infartos son cada vez más frecuentes en personas jóvenes

Hace diez años no se veía ninguno menor de 40

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  • 01 OCT. 2018 - 10:40 AM
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Existe una falsa percepción de que ser joven es casi como un seguro de que no vamos a tener un infarto. Eso es una peligrosa confianza. (Shutterstock)
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Cada semana, el cardiólogo Pablo Pedreros ve al menos un paciente joven con infarto.

"¡Eso es mucho! ", dice el médico. "Hace diez años no se veía ninguno menor de 40. Y eso que no estamos hablando de los que tienen síndrome coronario, que son más. Hoy existe una mayor prevalencia de enfermedad cardiovascular en jóvenes", asegura Pedreros.

Los cardiólogos coinciden en que la prevalencia de ataques cardíacos y enfermedades cardiovasculares está dejando de ser algo excepcional en quienes tienen menos de 45 años.

Uno de ellos es el doctor Dante Lindefjeld, cardiólogo de la Clínica de la Universidad de los Andes y del Hospital Dr. Sótero del Río.

"Mi paciente más joven con infarto tiene 19 años", cuenta el médico. "Las enfermedades cardiovasculares han ido migrando, sin duda, a poblaciones más jóvenes". Una investigación preliminar realizada por el médico Martín Larico, cardiólogo de la Clínica Alemana, así lo indica.

"Existe una falsa percepción de que ser joven es casi como un seguro de que no vamos a tener un infarto. Eso es una peligrosa confianza. Cada día nos damos más cuenta de que el infarto puede suceder antes de los 45 años, y hay algunas razones que lo estarían explicando", comenta Larico.

Estilo de vida

Según los médicos, algunas de ellas son la obesidad -y sus alteraciones asociadas, como el síndrome metabólico- y el sedentarismo, así como el consumo de tabaco y el estrés. Todos ellos son patrones que se repiten entre los pacientes.

"Desde hace mucho se sabe que el tabaco produce aterosclerosis, que son las placas de colesterol en las arterias. Si se fuma desde joven estás dando al cuerpo los factores necesarios para que se produzca el infarto", explica Sergio Bernal, cardiólogo de la Clínica Las Condes.

En su opinión, el estrés sería otra de las causas más potentes. "Se sabe que el estrés daña la capa interna de los vasos sanguíneos y produce aumento de la adrenalina, que expone al corazón a mayor presión y arritmias".

De hecho, el ritmo de vida acelerado y el tabaco fueron elementos importantes en el diagnóstico de Carolina Lobos (39), auxiliar de enfermería que sufrió un ataque cardíaco en marzo pasado.

Mientras estaba en su trabajo, sintió un dolor en el brazo izquierdo. "Jamás lo asocié con un infarto. No tenía antecedentes cardíacos de ningún tipo y pensé que era muy joven", relata.

Su diagnóstico fue un hematoma en el corazón asociado al estrés, que finalmente produjo el ataque. "Los médicos dicen que probablemente también influyeron varias cosas, como el sedentarismo y el cigarro. Ya no fumo y trato de bajar las revoluciones", comenta Carolina.

"Uno mira para atrás y dice ‘ya no voy a vivir tan rápido’. Ahora me preocupo de mi salud", reflexiona.

Consumo de cocaína

Según datos del estudio que lidera el doctor Larico, la aterosclerosis coronaria en personas menores 45 años también estaría relacionada a condiciones prediabéticas que están ocultas en estos pacientes.

"Sospechamos que la insulinorresistencia está involucrada y, a esa edad, muchas veces no se estudia ni se diagnostica", asegura el médico.

"La mayoría de los pacientes jóvenes tiene el azúcar normal, pero no saben que tienen la insulina elevada y ese factor enferma las arterias del corazón precozmente", agrega.

Los médicos también son enfáticos respecto del consumo de cocaína, un hábito que, según comentan, muchos adultos esconden.

"La cocaína produce un espasmo violento de las arterias que impide el flujo de sangre al cerebro y al corazón, y ese es uno de los mecanismos que produce el infarto", explica Lindefjeld.

"Nos llevamos muchas sorpresas con gente joven que tiene arterias de alguien de 80 años por el consumo de cocaína".

A excepción de la predisposición genética, todos los factores son prevenibles, puntualizan los especialistas. Llevar una vida saludable que incorpore el ejercicio, buena alimentación y evitar el tabaco y las drogas es la recomendación general, además de realizar chequeos médicos al menos una vez al año.

Los síntomas

En las mujeres (pueden presentarse de forma más leve):

-Dolor en el pecho (sin necesidad de que este sea muy opresivo).

-Sensación de peso o molestia en alguno de los brazos.

-Latidos cardíacos irregulares.

-Náuseas repentinas.

En los hombres:

-Sudoración.

-Dificultad respiratoria.

-Dolor opresivo en el centro del pecho o el estómago, que puede irradiarse a ambos brazos, cuello o mandíbula.

Riesgo similar para hombres y mujeres

Aunque en población general la prevalencia de ataques cardíacos es mayor en hombres que en mujeres, la diferencia no es tan notoria en el grupo menor de 45 años, asegura el doctor Martín Larico.

"Normalmente, nosotros presentamos más riesgo porque no tenemos la misma proporción de estrógeno que las mujeres, que es un mecanismo protector", explica. "Pero cuando ya hay ateroesclerosis precoz, que es lo que más se ve en los jóvenes, uno no depende de los factores de riesgo tradicionales para sufrir un infarto", añade.

Una de las causas de enfermedad arterial es el tabaco. Ante las estadísticas que indican un mayor volumen de consumo en población femenina, el médico cree que esta brecha se cerraría aún más.

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