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Puede ser mortal

La hipertensión no controlada afecta todos los órganos

Conoce estas medidas simples que pueden ayudarte a mantenerla a raya

  • Por El Tiempo ./ GDA
  • 27 SEP. 2018 - 1:00 PM
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La hipertensión puede desencadenar episodios agudos y graves, como accidentes cerebrovasculares o infartos cardiacos. (rawpixel / Unsplash)
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La hipertensión es un "enemigo silencioso" de todo el organismo. De acuerdo con el cardiólogo Gabriel Robledo Kaiser, no es una calificación en vano porque se trata de un mal progresivo que produce daños irreversibles en las paredes arteriales del corazón y de otros órganos como los riñones o el cerebro, sin presentar ningún síntoma.

Robledo asegura que, con el tiempo, las cifras elevadas de presión arterial pueden producir deterioro del adecuado funcionamiento de los órganos comprometidos, que finalmente se afectan, y es cuando se presentan las señales, que en muchas ocasiones causan daño irreversible.

El problema es que otras veces, dice el cardiólogo Rodolfo Vega Llamas, "puede desencadenar episodios agudos y graves, como accidentes cerebrovasculares o infartos cardiacos, los cuales son una frecuente causa de mortalidad.

En vísperas del Día Mundial del Corazón, celebrado cada 29 de septiembre para concientizar sobre los hábitos saludables y reducir los 17.5 millones de muertes que cada año se producen a causa de la enfermedad cardiovascular, les dejamos estas indicaciones para cuidar su organismo.

¿Qué es la hipertensión?

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias. Robledo dice que al medir la presión arterial se encuentran dos números, la máxima y la mínima (sistólica y diastólica). La primera, traduce la presión que se ejerce sobre la pared arterial cuando el corazón, por medio del latido cardíaco, impulsa de forma brusca un bolo de sangre hacia las arterias. Esta es la tensión sistólica, porque coincide con la sístole del corazón.

La segunda, según Robledo, corresponde a la presión que queda ejercida desde el interior de las arterias después de este latido –o contracción cardíaca–. Esta es presión diastólica y coincide con la diástole cardíaca, que es el estado en el que el corazón se relaja después de un latido.

Herencia y hábitos

La herencia es unos de factores más influyentes en su aparición, al igual que la edad, el sobrepeso, el sedentarismo y los hábitos poco saludables. Lo más serio es que, según Robledo, un tercio de los hipertensos no saben que lo son y otro tercio de los que sí lo saben no están bien controlados. Por esta razón, la prevención de la enfermedad y el control periódico son medidas básicas, incluidos los pacientes que ya han sido diagnosticados y siguen algún tipo de tratamiento, dijo Vega.

Lo que hay que hacer: 10 recomendaciones

Aunque la hipertensión arterial no se cura, se pude controlar. Sin excepción, todas las personas deben seguir al pie de la letra las siguientes recomendaciones del CCB:

  1. Peso. La reducción de peso en las personas obesas disminuye las cifras de presión arterial y añade beneficios sobre otros factores de riesgo metabólicos, como el azúcar o el colesterol. “Bajar solo de 8 a 10 libras significa una baja considerable en las cifras”, dice Robledo.
  2. De igual forma, el perímetro de la cintura también tiene relación con las cifras de tensión. De hecho, insiste el cardiólogo, existe mayor riesgo de padecerla en varones con más de 40 pulgadas y en mujeres cuya cintura sobrepase las 35 pulgadas.
  3. Menos sal. Hay que huirles a los alimentos salados. Hoy se consumen más de 15 gramos, en promedio, de sal, “cuando algunos estudios han demostrado que reduciendo la ingesta de sal hasta un máximo de entre 4 y 5 gramos por día, la cifra baja de 4 a 6 mm de mercurio en pocas semanas”, afirma Robledo.
  4. Ejercicio. Esto ayuda a reducir el peso de las personas obesas al incrementar el gasto energético. Pero, además, explica Vega Llamas, el ejercicio aeróbico practicado 40 minutos al menos tres veces a la semana puede disminuir, por sí mismo, la presión arterial entre 5 y 7 mm de Hg.
  5. Tragos con moderación. Menos bebidas alcohólicas significan menos riesgo cardiovascular. Se ha probado, continúa Vega, que cantidades superiores a 20 gramos al día de alcohol en los varones y 10 gramos en las mujeres (1 o 2 copas de vino y 2 o 3 cervezas) representan una elevación de al menos 15% en las cifras de tensión arterial, algo sencillamente peligroso.
  6. Come sano. Una dieta rica en vegetales, frutas, lácteos bajos en grasa, cereales, aves, pescados, nueces y limitada en carnes rojas y dulces puede disminuir la tensión arterial hasta 8 mm Hg, y en mayor cuantía si, además, es pobre en sal.
  7. No fumes. Con esto no hay excusa, porque padecer hipertensión y ser fumador incrementa de forma exponencial el riesgo de sufrir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, sostiene Robledo.
  8. Control. El diagnóstico de hipertensión requiere verificar cifras tensionales elevadas en varias tomas y en ocasiones separadas. “Por eso, es útil medirla en forma periódica, de manera técnica, en la casa o en el consultorio, y hay que conocer las cifras de igual forma como se conoce el número de la cédula”, recalca Vega Llamas.
  9. Consulta. No olvides que la única forma de evitar complicaciones es controlar la tensión a través de las recetas del médico, las cuales debes seguir de manera estricta.
  10. Herencia. Es muy importante saber que los hijos de hipertensos pueden ser hipertensos a cualquier edad, así que en ellos hay que extremar estas medidas", termina diciendo Robledo Kaiser.
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