Loader
El alcance del doctor Google

Google te conoce mucho mejor que tu propio médico

Una de cada 20 búsquedas de Google está relacionada con temas de salud

  • Por Elaine Ou / Bloomberg
  • 10 ENE. 2019 - 08:34 AM
Photo
Puede que el "doctor Google" no tenga un doctorado o un certificado, pero cuenta con el conocimiento clínico de un cuidador básico que ausculta a millones de pacientes al año. (Shutterstock)
  • Compartir esta nota:

Gracias a una combinación entre Google, WebMD y el deducible de US$6.000 de mi seguro de salud, no he tenido que ir al médico en años. Millones de estadounidenses tienen hábitos similares; de hecho, una de cada 20 búsquedas de Google está relacionada con temas de salud. Puede que el "doctor Google" no tenga un doctorado o un certificado, pero cuenta con el conocimiento clínico de un cuidador básico que ausculta a millones de pacientes al año.

Es sorprendente ver la indecisión con que ciertos vierten sus esfuerzos tecnológicos en el mercado de la industria de la salud, que representa $3.5 mil millones. Luego de tres años, el programa basado en inteligencia artificial de IMB, Watson for Oncology (para oncología), no solo no tuvo aportes nuevos sobre los tratamientos de cáncer, sino que en algunas ocasiones recomendaba tratamientos incorrectos y peligrosos. Pero, debemos ser justos con el doctor Watson, el programa funcionaba con los escasos registros médicos que también limitan a los médicos reales. La capacidad predictiva de la inteligencia artificial no proviene de un poder de procesamiento superior, sino del uso de dicho poder de procesamiento para descubrir señales en grandes cantidades de datos.

Algunas veces surge información de lugares inusuales. Hace algunos años, Target llamó la atención porque identificó el embarazo de una adolescente antes de que ella lo comunicara a su padre. Al parecer, se puede aprender mucho del histórico de compras de una persona. Un cliente no necesita hacer cosas muy obvias como comprar pañales o ropa de maternidad; el almacén puede emitir diagnósticos con base en hábitos de compra sutiles. Por ejemplo, cosas como cremas sin aroma, vitaminas y medicina para la gripe, son indicadores de que una mujer está embarazada. El histórico de compras de una persona es una información en medio de los millones de datos que recuperan las plataformas publicitarias.

Las redes publicitarias como Google y Facebook rastrean a los usuarios en la Internet con cookies e identificadores de dispositivos. También trabajan de la mano con empresas recopiladoras de datos como Datalogix, Acxiom y Experian de Oracle, que acumulan datos personales de fuentes públicas y privadas y venden acceso a sus socios. Estas bases de datos en línea reúnen información recuperada de tarjetas de fidelidad, registros de votaciones y desprendibles de nómina, para crear un perfil completo de cada individuo.

Como resultado, las compañías tecnológicas saben cosas que nunca nos atreveríamos a asumir frente al médico. Amazon sabe que una vez me traté una infección respiratoria con amoxicilina a base de pescado (no estoy recomendando hacerlo), que rocío mi jardín con el producto Roundup, y que -gracias a la adquisición de Whole Foods por parte de la compañía- consumo mucha carne roja. Google guarda el registro de todos los síntomas que he insertado en el motor de búsqueda y de todas las páginas a las que he ingresado, y puede detectar exitosamente una epidemia de gripe con base en mis búsquedas. Esta información permite a Google emitir mejores diagnósticos: si ingreso un listado de síntomas de fase temprana de ébola en el programa WebMD Symptom Checker, me dirá que podría tener gastroenteritis. Pero, si Google ha rastreado que estoy en una excursión por la selva en la República Democrática del Congo, pronosticará que necesito algo diferente a una botella de medicamento antiácido.

Las compañías tecnológicas que están acostumbradas a "moverse rápido sin importar el daño que se cause", usualmente no triunfan en una industria altamente regulada como la de la salud. La publicidad farmacéutica es un negocio de miles de millones de dólares; sin embargo, las redes digitales lo han evitado debido a preocupaciones referentes a la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, en inglés). Hasta una aplicación móvil puede estar sujeta a una supervisión regulatoria si la FDA la considera como un dispositivo médico. Esta es una de las razones por la que los motores de búsqueda disminuyen su rol en el cuidado de la salud del consumidor.

IBM se apresura a declarar que Watson no sustituye a los oncólogos y Google cuidadosamente señala que los resultados de búsqueda no pretenden hacer las veces de consejos médicos. Pero, la tecnología y los usuarios van más allá. El doctor Google se ha apoderado grandemente del rol de los cuidadores básicos de la salud.

  • Compartir esta nota:
Volver Arriba