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Lactancia

El agarre correcto del bebé garantiza una lactancia exitosa

Una vez el bebé nace, la madre debe solicitar que le peguen al bebé de la manera correcta

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La lactancia le ofrece al bebé beneficios a la salud de por vida. (Shutterstock)
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“Lactar es mi superpoder”. Cuando escuché esta frase de la bloguera de Lactando y Contando, Brendaliz Figueroa, la reacción en mi cerebro fue inmediata: Recordé y me sentí feliz.

No dudo que volar, ser invisible o teletransportarse deben ser “poderes” increíbles, sin embargo, dar vida y ser vital en  el desarrollo saludable de un ser humano con la mejor nutrición creada por la Naturaleza, es imposible de superar.

La ciencia ha hecho descubrimientos extraordinarios sobre el poder de la leche materna y, todavía falta más por explicar, razón por la que el mensaje de la Organización Mundial de la Salud es claro y contundente: la lactancia debe comenzar en la primera hora de vida del bebé y durante los primeros seis meses. A los seis meses deben introducirse alimentos sólidos, como purés de frutas y verduras, como complemento de la lactancia materna durante dos años o más. El amamantamiento debe hacerse “a demanda”, siempre que el niño lo pida, de día y de noche.

Aparte de ser el sustento nutricional por excelencia, “esos momentos de conexión  entre mamá y bebé tienen repercusiones en su bienestar físico y emocional de por vida”, afirma la  la doctora Cindy Calderón, consultora pediátrica de la División Madres, Niños y Adolescentes del Departamento de Salud.

“Para que haya una iniciación exitosa en la lactancia, hay unas recomendaciones basadas en diferentes organizaciones internacionales y en la evidencia científica que establecen que  la mamá y el bebé necesitan contacto, piel con piel, en la primera hora de su nacimiento”, indica la doctora Calderón.

Enfatiza, además,  en que, más importante que la posición de la madre para dar el pecho, lo fundamental es que el lactante agarre correctamente. Explica que “el agarre es la forma en que la boquita del bebé se abre y agarra ese pezón de la mamá, que le permite el movimiento de la lengua y de la quijada del bebé para causar una succión adecuada sin lastimar a la madre”.

Dice, además, que si la madre no tiene experiencia o no sabe cómo hacerlo, se aconseja que haya una persona que le ayude a identificar si hay un agarre incorrecto, le ayude a remover el infante sin lastimarla e intentar nuevamente el agarre.

En un buen agarre, explica la doctora Calderón, la boca del bebé se verá en forma de pecesito: el labio superior estirado por encima del pezón, el inferior tocando casi su mentón y el pezón completamente en la boca del bebé.

Una tarea de amor fundamentada en la buena educación

En los primeros instantes del amamantamiento, recién parida la madre, lo que va a salir es bien poca leche. Se trata del calostro, una sustancia sumamente rica en anticuerpos que ayuda a proteger el intestino del infante. Ese calostro es suficiente para sostener al bebé para que no le dé hipoglicemia, indica la doctora Calderón.

''El contacto piel con piel estimula que el bebé tenga la temperatura adecuada, porque está recibiendo el calor de la madre. En ese instante, dependiendo cómo haya sido el parto de la madre, ella puede estar recostada, acostada, de lado, esa posición influye en la que posición que utlizar para darle el pecho al bebé. En la posición, sí es importante la comodidad, pero es algo que tienen que ir descubriendo mamá y bebé. Y cada mamá y cada bebé tienen su fisonomía'', por lo tanto, establecer posiciones únicas para lactar no es lo importante sino que esa comodidad responda a cómo ambos se ajustan de acuerdo con la forma de su cuerpo, resalta la consultora pediátrica.

Cuando la madre intenta hacer el apago correctamente, pero aún así siente dolor cuando el bebé succiona, ''entonces hay que evaluar si la posición es incorrecta o si hay una circunstancia que lo esté impidiendo. Se habla mucho del frénulo en la lengua del bebé. Si es muy corto, el bebé no puede succionar adecuadamente el pezón y puede lastimar a la mamá. Para evaluar esto tiene que ser una persona que tenga experiencia manejando la lactancia y para esto hay correcciones'', aconseja Calderón.

La lactancia es más que alimentación, es vida

¿Sabías que la forma tan chata de la nariz del bebé lo ayuda a acomodarse en el pecho de mamá y, a su vez, permite que respire mejor? ¡La Naturaleza es perfecta!

Advertencia: Las mamás que, a veces, usan cargadores y se desconectan y se ponen a hacer otras cosas, deben saber que el bebé se puede afixiar, si no lo tiene colocado correctamente. 

''Es bien importante que la madre entienda que cuando alimenta al bebé, tiene que prestar atención,porque no solo lo está alimentando sino estimulando, enseñándolo, hablando, haciendo contacto visual, intepretando sus señales, y, desde ese comienzo inicial, el bebé está desarrollando las conexiones en el cerebro'', informa la doctora Calderón.

El amamantamiento no es por horario. ''Inicialmente es bien frecuente en lo que ese estómago va aumentando su capacidad y la producción de leche aumdenta. Por lo tanto, la mamá, ya sea con bibí o con el seno, tiene que darle el pecho a menudo, cada una o dos horas, dependiendo del tamaño del infante'', destaca la especialista en lactancia.

Explica que el primer día es muy frecuente, porque mamá y bebé se están conociendo, pero a medida que pasan los días, se establece un volumen mayor de producción de leche, el bebé va madurando, por lo que la frecuencia de la lactancia, entonces, va disminuyendo.

Pero, aclara que ''no es mágico. No es que a los siete días vas a estar lactando de cada cuatro horas. No es real''. 

Con cada día que pasan juntos, la mamá irá aprendiendo a interpreter los signos que le da el bebé. ''Va a saber si lo que necesita es que le cambien el pañal, cuando tiene hambre o cuando quiere que lo acurruquen porque ese bebé estuvo en un ambiente acurrucado 24/7 y no podemos pretender que llegó al mundo, lo alimentaste, lo cambiaste y lo pusiste en la cuna, va a sentir esa ausencia, le va a hacer falta'', enfatiza.

''Tampoco se puede pretender que un bebé que tiene mucha hambre, se pueda pegar cómodamente a un seno porque el proceso de extraer la leche tarda unos segundos. Así que, la mamá tiene que aprender a identificar las señales de entradas de hambre y pegarlo correctamente'', dice mientras destaca que una madre que tiene establecida la lactancia, que ya a las dos semanas están establecidas, sabe identificar el tiempo que ha estado en cada lado y saber si está lleno.

Calderón dice que hay que sacarle los gases igual que si estuviese con una botella. ''A veces las madres interpretan que tienen que tenerlo pegado todo el día, pero no. Después de los primeros cinco a diez minutos, ya el bebé se tomó la leche que estaba ahí, cuando se queda pegado lo que está absorbiendo es gota a gota.

Por experiencia propia

“El aprender a lactar a tu bebé no depende necesariamente de las posiciones. Lo que te llevará a una lactancia exitosa es, como dice la doctora Calderón, que el agarre sea correcto”, afirma, por su parte, la doctora Darem Dávila, consultora en currículo y enseñanza materno infantil de la División Madres, Niños y Adolescentes del Departamento de Salud.

La doctora Dávila, quien es madre lactante, narra:  “Cuando yo recién parí, lo puse [al bebé] en en todas las posiciones sobre las que había leído, pero tuve problemas de agarre porque me lo estaba pegando solo a la punta del pezón y el método de succión no era correcto y me laceraba. Cuando fui a los grupos de apoyo me dijeron lo mismo: se trataba del agarre y no de cuál era la mejor posición”.

La bloguera Brendaliz Figueroa, por su lado, ha tenido experiencias de lactancia diferentes en sus dos embarazos. Recuerda que, con su primer bebé varón, dejó que la naturaleza trabajara, “se pegó solito, todo fue perfecto”, dice. Con el segundo, una niña, el agarre la laceraba y, tras intentar con varias posiciones, encontró con la lateral, ambas acostadas, que el agarre era productivo.

Amamantar se aprende, los expertos te explican cómo

Las expertas en lactancia del Departamento de Salud concuerdan en el valor de la educación sobre la lactancia desde el embarazo; que luego del alumbramiento, la mamá solicite inmediatamente que le peguen el bebé al pecho con el agarre correcto y, una vez salga del hospital, visite al pediatra o al especialista en lactancia para que les oriente tanto sobre el agarre y las posiciones, para que el proceso sea cómodo y satisfactorio.

Entre la mucha información que provee el Departamento de Salud para orientar sobre la lactancia exitosa, está "Si quiero lactar… ¿qué necesito hacer?" con pasos fáciles de seguir que te pueden ayudar. El documento establece lo siguiente:

1. Antes de tener a tu bebé

Identifica y visita un pediatra que apoye la lactancia en una visita prenatal al pediatra. Identifica los grupos de apoyo que existen a tu alcance. Asiste a grupos de apoyo de lactancia para conectarte con los recursos de la comunidad y otras mujeres que amamantan. Identifica a una persona que haya lactado y que pueda proveerte apoyo cuando lo necesites. Participa de talleres, busca información confiable y educa a los familiares y los amigos cercanos para que te provean apoyo. Observa y conoce los cambios en tus senos durante el embarazo, preparándose para producir leche y aprende cómo cuidarlos.

2. En el hospital

Solicita a las enfermeras tener contacto piel con piel y que el bebé sea pegado al pecho en la primera hora de vida. Solicita alojamiento conjunto todo el tiempo 24/7 en el cuarto con el bebé y que no le den sustitutos (formula) de leche materna (Ley 79). Asegúrate de que el bebé se pegue correctamente. Si el bebé está correctamente pegado no deberás sentir dolor. Si el bebé no se pega bien busca apoyo del profesional de lactancia del hospital todas las veces que sea necesario hasta lograr un agarre correcto de bebé al pecho. Amamanta a demanda (pega el bebé cada vez que lo pida) lo que será frecuentemente en las primeras semanas de vida.

3. En la casa

Al salir del hospital, debes visitar el pediatra o algún profesional experto en lactancia en las primeras 24 horas para asegurarse de que todo está bien o corregir el agarre de bebé al pecho. Ya en tu casa, amamanta a demanda (pega el bebé cada vez que lo pida) descansa cuando bebé duerma ya que cuando esté despierto querrá pegarse con mayor frecuencia. La producción de leche aumentará mientras más pegues al bebé de día y de noche. No introduzcas la botella hasta que el bebé tenga al menos seis semanas de nacido para que no se confunda. El chupado de la botella conlleva movimientos de la lengua y la boca diferentes al chupado de una botella.

4. Si surgen problemas

Los retos en la lactancia tienen solución con el manejo adecuado por expertos en lactancia. En ocasiones con visitar un grupo de apoyo de madres lactantes puedes conseguir la respuesta, pero en otras situaciones necesitarás visitar un especialista en lactancia o un pediatra especialista en lactancia. Muchas mujeres tienen retos iniciales, por ejemplo, aprender a pegar el bebé al pecho, pezones sensibles e hinchazón de los pechos. Lo más importante es que sepas que para cada uno de estos retos existen soluciones. Antes de tener un bebé no es necesario conocer cada uno de los posibles problemas, lo que es importante es que a la primera señal de que necesitas ayuda con la lactancia sepas a dónde dirigirte.

Por otra parte, el documento ''Dos posiciones para comenzar a lactar'', describe paso a paso, cómo ejecutar las posiciones recomendadas.

La primera es la posición de empezar (en forma de U):

1. Coloca al bebé frente a ti (barriga con barriga).

2. Con la mano más cercana a la cabeza del bebé agarra el pecho en forma de U (alineando el pezón con la boca del bebé).

3. Con el otro brazo sujeta su cabeza y su cuello.

4. Pega al bebé con un agarre correcto.

Cómo es el agarre correcto:

1. Roza el labio superior del bebé con tu pezón.

2. Cuando abra la boca grande, acércalo rápidamente a tu pecho de manera que sus labios queden abiertos (forma de pez) con su barbilla pegado al pecho mientras succiona.

3. Si el bebé agarra solo la punta del pezón despégalo introduciendo tu dedo índice en su boca e inténtalo de nuevo.

La segunda posición recomendada es la de football o pecho en forma de C:

1. Coloca al bebé por debajo de tu brazo con sus pies hacia tu espalda.

2. Con la mano que queda debajo del bebé sujeta su cabeza y su cuello.

3. Con la otra mano agarra el pecho en forma de C (alineando el pezón con la boca del bebé).

4. Pega al bebé con un agarre correcto.
 

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