Loader
Problema de salud

El uso de antibióticos para engordar pollos es en gran parte responsable de la resistencia a estos fármacos

El uso habitual de estos fármacos en la industria está contribuyendo al alza desatada de la resistencia a los antibióticos alrededor del mundo

  • Por El mercurio
  • 13 ENE. 2018 - 11:00 AM
Photo
Casi desde que los antibióticos existen, en la industria avícola, así como en la de vacunos, cerdos y salmones, estos fármacos se les han dado a los animales en el alimento y en el agua para que suban de peso más rápido. (Shutterstock)
  • Compartir esta nota:

Cuando la periodista Maryn McKenna compra pollo en el supermercado, mira atentamente la etiqueta buscando frases como "criado sin antibióticos" o "jamás antibióticos". Si lo compra en un mercado local, averigua con el productor o el vendedor cómo fueron criados sus pollos, y cuando lo quiere pedir en un restaurante y la carta no alude al uso de antibióticos en sus carnes, simplemente le pregunta al mozo.

"Pero, en Estados Unidos hay demanda por la carne libre de antibióticos, así que muchos restaurantes anuncian que su carne lo es, porque saben que atraerá clientes", dice McKenna a "El Mercurio" desde Atlanta.

Cuando se trata de antibióticos en el pollo, su interés está más que justificado. Especializada en salud pública y políticas alimentarias, en septiembre McKenna publicó Big Chicken, elegido por distintos medios como Mejor Libro de Ciencia de 2017, Lectura Esencial de Ciencia, Mejor Libro de Salud y Mejor Libro sobre Comida 2017.

En él describe cómo el uso habitual de estos fármacos en la industria del pollo -la carne más consumida en ese país- está contribuyendo al alza desatada de la resistencia a los antibióticos alrededor del mundo.

Rasguños mortales

Invitada al Congreso Futuro -que comienza el lunes, McKenna dictará una charla magistral sobre "El shock de los antibióticos" y el martes 16 expondrá en el Teatro Regional de Rancagua.

Casi desde que los antibióticos existen, en la industria avícola -así como en la de vacunos, cerdos y salmones- estos fármacos se les han dado a los animales en el alimento y en el agua no para tratar enfermedades, sino para que suban de peso más rápido. Y luego, para prevenir infecciones a las que son más vulnerables debido al hacinamiento en que son criados.

"Cerca de dos tercios de los antibióticos que se emplean con esos fines también se usan contra enfermedades que afectan a humanos. En consecuencia, cuando el uso agrícola genera resistencia en las bacterias, también se arriesga su uso como medicamento en humanos", dice en su libro, aún no traducido al español.

Como resultado, la resistencia a los antibióticos hoy causa 700,000 muertes anuales en el mundo y complica el tratamiento de millones de personas (2 millones de ellas al año solo en Estados Unidos. De no detener esta tendencia, advierten infectólogos y resume McKenna, en un futuro cercano podríamos entrar a "una era post antibióticos en la cual intentar una cirugía sea demasiado riesgoso y problemas de salud tan habituales como rasguños, extracciones dentales o fracturas de piernas, impliquen un riesgo mortal".

Afortunadamente, la mayor conciencia sobre este problema ya está generando cambios (ver recuadro).

Una inversión rentable y bienvenida

En 2014, Perdue Farms, el cuarto productor avícola de Estados Unidos, fue el primero en anunciar que dejaría de usar antibióticos. Luego lo siguieron Pilgrim's Pride y Tyson, uno de los mayores productores. Y en los últimos tres años, 14 de las 25 cadenas de comida rápida de ese país, incluyendo Subway, Taco Bell, KFC, McDonald's y Wendy's, han limitado o eliminado de sus menús el pollo con antibióticos.

El motor de este cambio han sido la presión ciudadana y la creciente demanda de los consumidores por alimentos más sanos y naturales. En 2016, una encuesta de la revista Consumer Reports detectó que más de 60% de los compradores en Estados Unidos estaba altamente preocupado por el uso de antibióticos en animales y sus consecuencias, lo que ya se refleja en sus decisiones de compra.

"Lo notable es que las grandes empresas que han reducido su uso de antibióticos no han bajado su producción ni afectado sus ganancias. Y lo han hecho con inversiones --como vacunas, probióticos, dieta y corrales-- que consideran que serán rentables. Eso es alentador, porque demuestra que cualquier gran empresa de carnes que desee hacer este esfuerzo puede lograrlo", subraya Mckenna.

  • Compartir esta nota:
Volver Arriba