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Diagnóstico

Cáncer de pulmón: continúan mejorando los tratamientos

Los investigadores han identificado varios factores de riesgo que pueden aumentar las posibilidades de contraer cáncer de pulmón

  • Por Por Dentro
  • 05 NOV. 2017 - 01:00 AM
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Las personas que fuman cigarrillos son entre 15 y 30 veces más propensas a contraer cáncer de pulmón o a morir debido a esta enfermedad que las personas que no fuman. (Shutterstock)
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Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), los dos tipos principales de cáncer de pulmón son el cáncer de pulmón de células pequeñas y el cáncer de pulmón de células no pequeñas, siendo este último más frecuente. Estas categorías se refieren al aspecto que tienen las células cancerosas bajo el microscopio.

El Instituto Nacional del Cáncer, adscrito a los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, en inglés), explica que hay dos tipos principales de cáncer de pulmón de células pequeñas y que hay varios tipos de cáncer de pulmón de células no pequeñas.

En general, los investigadores han identificado varios factores de riesgo que pueden aumentar las posibilidades de contraer cáncer de pulmón. Entre los mencionados por los CDC se encuentran:

El hábito de fumar

Fumar cigarrillos es el factor de riesgo principal para contraer cáncer de pulmón. En Estados Unidos, fumar cigarrillos está vinculado a alrededor del 80 a 90% de los casos de cáncer de pulmón. El consumo de productos de tabaco, como puros y pipas, también aumenta el riesgo de cáncer de pulmón. El humo del tabaco es una mezcla mortal de más de 7,000 sustancias químicas, muchas de ellas tóxicas. Se sabe de al menos 70 que causan cáncer en personas o animales.

Las personas que fuman cigarrillos son entre 15 y 30 veces más propensas a contraer cáncer de pulmón o a morir debido a esta enfermedad que las personas que no fuman. Fumar cigarrillos puede causar cáncer en casi todas las partes del cuerpo: la boca y la garganta, el esófago, el estómago, el colon, el recto, el hígado, el páncreas, la laringe, la tráquea, los bronquios, el riñón y pelvis renal, la vejiga urinaria y el cuello uterino, y también ocasiona leucemia mielógena aguda.

Las personas que dejan de fumar tienen menos riesgo de padecer cáncer de pulmón que si continuaran fumando, pero más riesgo que las que nunca fumaron. Dejar de fumar a cualquier edad puede reducir el riesgo de cáncer de pulmón.

El humo secundario del cigarrillo

El humo del cigarrillo, las pipas o los puros que fuman otras personas (humo secundario) también causa cáncer de pulmón. Cuando una persona respira el humo secundario, es como si estuviera fumando. En Estados Unidos, dos de cada cinco adultos que no fuman y la mitad de los niños están expuestos a humo secundario del cigarrillo y alrededor de 7,300 personas que nunca fumaron mueren por cáncer de pulmón debido al humo secundario del cigarrillo.

El radón

El radón es un gas natural que viene de las rocas y la tierra y que puede quedar atrapado en las casas y otras edificaciones. No tiene olor o sabor ni se puede ver. De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental (EPA, en inglés), el radón causa unos 20,000 casos anuales de cáncer de pulmón, lo que lo convierte en la segunda causa principal de esta enfermedad.

Otras sustancias

Entre las sustancias que se encuentran en algunos sitios de trabajo y que aumentan el riesgo de cáncer de pulmón se incluyen el asbesto, el arsénico, las emisiones de diésel y algunas formas de silicio y cromo. Muchas de estas sustancias pueden aumentar el riesgo de cáncer de pulmón, especialmente en los fumadores.

Antecedentes personales o familiares del cáncer de pulmón

Si eres sobreviviente de cáncer de pulmón, hay riesgo de que puedas tener otro cáncer de pulmón, especialmente si fumas. Tu riesgo de padecer cáncer de pulmón puede ser mayor si tus padres, hermanos o hijos tuvieron la enfermedad. 

Radioterapia en el tórax

Los sobrevivientes de cáncer que recibieron radioterapia en el tórax (pecho) tienen un riesgo mayor de padecer cáncer de pulmón.

Alimentación

Aunque aún se debe investigar más, los científicos están estudiando diversos alimentos y suplementos nutricionales para determinar si aumentan el riesgo de cáncer de pulmón. Se sabe que los fumadores que toman suplementos de betacaroteno tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón.

El arsénico presente en el agua para el consumo (principalmente de pozos privados) también puede aumentar el riesgo.

Los NIH señalan que la edad avanzada es otro factor de riesgo importante y advierten que combinar el hábito de fumar con otros factores de riesgo incrementa la posibilidad de desarrollar este tipo de cáncer.

Síntomas

Aunque en la mayoría de los casos, el cáncer de pulmón no produce síntomas en las personas sino hasta que está avanzado, algunos de los síntomas pueden ser:

  • Tos persistente o que empeora
  • Dolor de pecho
  • Dificultad para respirar
  • Sibilancias
  • Tos con sangre
  • Sensación de cansancio todo el tiempo
  • Pérdida de peso sin causa conocida

De experimentar estos síntomas u otros cambios, como crisis repetidas de neumonía e inflamación o agrandamiento de los ganglios en el interior del pecho en el área ubicada entre los pulmones, debes consultar a tu médico para identificar qué los está ocasionando.

Los CDC establecen que el tipo y el estadio de cáncer de pulmón (qué tan lejos ha llegado el cáncer a través de los pulmones, los ganglios linfáticos y el resto del cuerpo) dan paso al tipo de tratamiento que necesita el paciente.

Quienes han sido diagnosticados con cáncer de pulmón de células no pequeñas pueden ser tratadas con cirugía, quimioterapia, radioterapia, terapia dirigida o una combinación de estos tratamientos.

Cirugía: Una operación donde el médico corta el tejido canceroso.

Quimioterapia: El tumor busca reducir o eliminar mediante el uso de medicamentos. Estos medicamentos pueden administrarse en tabletas o por vía intravenosa.

Radioterapia: Consiste en el uso de radiación de alta intensidad (similar a los rayos X) para matar el cáncer.

Terapia dirigida: Se refiere al uso de medicamentos para bloquear el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas. Estos medicamentos pueden ser tabletas por boca o medicamentos por vía intravenosa. Según la Sociedad Torácica Americana (ATS, en inglés), estos fármacos apuntan a los cambios genéticos específicos que contribuyen al crecimiento y la división de las células del tumor. Este tipo de terapia está disponible únicamente para algunos tipos de estadios avanzados de tratamiento del cáncer de pulmón. De acuerdo a la ATS, se están desarrollando nuevas medicinas para mutaciones genéticas específicas, por lo que es muy importante examinar si probar las células de cáncer para cambios genéticos o proteínicos (pruebas moleculares) es lo adecuado para ti.

Aquellos diagnosticados con cáncer de pulmón de células pequeñas regularmente reciben radioterapia y quimioterapia.

Las investigaciones clínicas continúan para continuar mejorando el tratamiento para cáncer de pulmón. Por ello, si has sido diagnosticado, tú y tu equipo de salud pueden determinar cuáles son tus mejores opciones de tratamiento de acuerdo al tipo de cáncer y al estadio de la enfermedad, los posibles efectos secundarios y cómo manejarlos, para tener una mejor calidad de vida.

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