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Startup en pro del ambiente

La importancia de utilizar productos de limpieza sin tóxicos

La creación de estos detergentes es vital para minimizar el impacto ambiental y maximizar la salud del consumidor

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Cleancult nació de la propia necesidad de su creador Ryan Lupberger. (Andre Kang / GFR Media)
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Con la modernidad, para muchos resulta inconcebible limpiar, desinfectar y olorizar utilizando ingredientes comunes en la alacena, la nevera, el huerto o el jardín, pues se volvió la norma llevar a casa productos bien etiquetados, aunque la mayoría resulten ser mezclas tóxicas que amenazan la salud y el ambiente. Lo opuesto a esto es la excepción y se convierte en rareza, tal y como pudo comprobar Ryan Lupberger, oriundo de Boulder, Colorado, tan pronto puso pie en Babson College, en Boston.

“En Boulder vivimos orgánico, es uno de los lugares más sanos en todo Estados Unidos. Todos nuestros productos son orgánicos, naturales. El problema fue que cuando fui a la universidad traté de traer todo eso conmigo. Me traje todos estos productos naturales y orgánicos, y mis amigos me llamaban hippie”, recuerda.

Una vez agotados los productos que trajo de casa, lo más difícil para el joven universitario fue conseguir detergente para lavar ropa.

“Era verdaderamente difícil encontrar estos productos, y no tenía tiempo de ir a mercados cuando estaba estudiando y tomando exámenes, etcétera. Había varias marcas en Amazon, pero realmente no confiaba en ellas, y ninguna tenía una apariencia cool; ninguna lucía como algo que yo quisiera comprar. Así que me pregunté: ¿Por qué no crear un producto verde que yo quisiera comprar, que trabaje y sea realmente fácil de encontrar?”, continúa relatando.

Siendo estudiante de empresarismo y negocios en Babson no fue muy complicado para Lupberger encontrar un socio (Zacqary Bedrosia, especialista en tecnología). Comenzaron a trabajar en la idea cuando estaban en su tercer año de estudios. Partieron de la experiencia personal y las impresiones de compañeros cercanos que se resistían a utilizar productos no tóxicos con excusas como “no va a funcionar”, “no hay tóxicos en mis productos” o “será muy difícil de conseguir”. Luego hicieron investigaciones de mercado. Fueron desarrollando el producto, la etiqueta, eligieron el comercio en línea como su canal de venta y distribución, y así nació Cleancult, detergente en forma de pod que comenzó a producirse en Puerto Rico luego de ganar la competencia de la aceleradora de negocios Parallel 18.

Pero el caso de Lupberger se ha hecho cada vez más común debido la desconfianza en múltiples productos comerciales de limpieza, que ni siquiera listan todos sus ingredientes en las etiquetas. Organizaciones como Environmental Working Group (EWG) existen gracias a donativos de ciudadanos e instituciones que desean contar con alternativas seguras fiscalizadas por un panel científico independiente, ya que, incluso, los requisitos de seguridad de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) han demostrado quedarse cortos.

“Muchas manufactureras de limpiadores para el hogar no revelan todos los ingredientes en las etiquetas de sus productos, haciendo virtualmente imposible para los consumidores elegir los más seguros”, afirma EWG en su Guía para una limpieza saludable, elaborada por un panel científico que clasifica productos por la peligrosidad de sus ingredientes, así como por cuán detalladas son sus etiquetas.

“En todo Europa tienen los ingredientes listados (en las etiquetas). Al comparar Estados Unidos con Europa, hay unos 30 químicos que usamos en nuestros detergentes para la casa que están totalmente prohibidos en Europa,” lamenta Lupberger, quien asegura no usar en Cleancult más de 40 ingredientes permitidos en Estados Unidos, pero considerados dañinos, entre ellos “los cuatro peores”: 1,4 Dioxano (considerado un cancerígeno), fosfatos (dañinos para el ambiente como el crecimiento desmedido de algas que dejan a los peces sin oxígeno) y surfactantes (surfactan o detergente activo para superficies, considerados disruptores endocrinos).

EWG recomienda evitar productos que contengan amonia, butoxyethanol, chlorine bleach, ethanolamines, ingredientes activos como ADBAC y benzalkonium chloride, e ingredientes cuyos nombres incluyan las palabras monium chloride o triclosan. La organización científica también aconseja evitar productos antibacteriales ya que pueden contener pesticidas “y no se necesitan para la limpieza en el hogar”. Desalienta el uso de blanqueadores clorinados por ser muy fuertes e irritantes, y en la cocina, los limpiadores para el horno. En el caso de los detergentes de lavar, EWG indica que no se deben usar suavizantes, fragancias ni cobertores de edredones con materiales que causen asma.

En el libro Clean & Green, Annie Berthold-Bond, advierte que “el que un producto esté en la estantería del supermercado no es prueba de aceptabilidad” ya que pueden contener ingredientes “altamente tóxicos, corrosivos e irritantes”. “Por años, la industria ha estado vendiendo productos antes de que estén disponibles las pruebas adecuadas para determinar si los ingredientes que utilizan son cancerígenos. Los estudios ambientales, en el mejor de los casos, son raros. Hay quienes estiman que solo el 3 % de los cancerígenos se conoce y está registrado, y el cáncer es solo la punta de témpano en lo que tiene que ver con efectos a la salud de la exposición seguida, aun en niveles bajos, a pociones neurotóxicas”, agrega el escrito.

En el caso de los detergentes de ropa, Lupberger hace la siguiente observación: “Hay como una epidemia por sobrecargar las lavadoras con detergentes. Básicamente lo que eso significa es que el 2 % de lo que hay en tu ropa es detergente y lo vistes todos los días. Solo consideren que la ropa la tienes puesta 24 horas, está en ti más que cualquier otra cosa. Tu órgano más grande es la piel y cualquier cosa que pongas sobre tu piel, cualquier cosa sobre la que duermas, puede absorberla. Cuando escojas un detergente, asegúrate de saber lo qué es y que hasta la fragancia sea natural. Lo bueno es que realmente hay ciertos productos naturales allá afuera que trabajan extremadamente bien”.

Tanto EWG como Clean & Green enumeran entre esos ingredientes naturales seguros para la limpieza: vinagre, bicarbonato de soda o, jugo de cítricos, bórax, tiza, alumbre, hierbas y especias antisépticas como: mirra, menta, eucalipto, lavanda, clavo, tea tree, sal, vitamina E y jabones líquidos con base de aceites vegetales.

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