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Se esperan resultados preliminares a partir del 2020

Inicia estudio que ayudará a prevenir la obesidad infantil

El estudio forma parte del Centro de Investigación en Instituciones Minoritarias del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.

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Se intervendrá durante el primer año de nacido en el niño. (Shutterstock)
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El problema de obesidad infantil en Puerto Rico, y entre la comunidad hispana en Estados Unidos, es muy serio y ha ido en aumento. Entre el 21 y 24% de los niños y adolescentes en Estados Unidos están sobrepeso y otro 16 a 18% está obeso. Se prevé, además, que el 80% de los adolescentes que están sobrepeso lo continuarán siendo una vez lleguen a la adultez. Esto tiene una asociación directa con un aumento en la incidencia de diabetes, hipertensión, hiperlipidosis (lípidos elevados en la sangre), enfermedades en el hígado, así como disfunción reproductiva, entre otros.

Ante este panorama, en Puerto Rico se está llevando a cabo el estudio “Activación para promover la actividad física en infantes para prevenir la obesidad infantil” (Baby Act Trial), el cual busca comprobar que al tener una intervención durante el primer año de nacido en el niño (incluye en la alimentación, en la actividad física y en los patrones de sueño), se evitará que ese niño tenga sobrepeso u obesidad en las siguientes etapas de su vida.

El estudio, a cargo de las doctoras Maribel Campos y Cristina Palacios, forma parte del Centro de Investigación en Instituciones Minoritarias del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico. El estudio está avalado y se lleva a cabo gracias a una asignación de fondos de los Institutos Nacionales de la Salud y su Centro de Investigación Colaborativa en Salud de Minorías y Disparidades en Salud. Para el estudio se reclutarán mujeres embarazadas participantes del programa WIC en Puerto Rico.

“En este estudio buscamos alcanzar tres metas: buscar que los bebés alcancen un crecimiento adecuado a los 12 meses de vida siguiendo las curvas de crecimiento establecidas por la Organización Mundial de la Salud. Además, evaluaremos cómo esta intervención mejora el comportamiento de la familia con relación a la activación física del bebé, las horas de sueño, la higiene del sueño y la calidad de la alimentación del bebé. Y, queremos que el protocolo de este estudio se convierta, una vez se haya demostrado su eficacia, en el estándar de cuidado que se utilice en el programa WIC en Puerto Rico para ayudar a prevenir la obesidad infantil entre sus participantes”, indica la neonatóloga.

Se espera que los resultados de este estudio estén disponibles a partir del 2020.

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