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Ayuda terapéutica

Animales que ayudan a sanar

Algunas especies tienen capacidades para ser debidamente entrenadas y ayudar a las personas superar enfermedades físicas o mentales

  • Por El Tiempo / GDA
  • 16 JUN. 2018 - 05:00 AM
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Animales terapéuticos pueden definirse como aquellos que, con entrenamiento, desarrollan habilidades que les permiten asistir a los humanos en procesos físicos, mentales, pedagógicos y lúdicos. (Shutterstock)
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Todos sabemos que los perros y los gatos son maravillosos por su compañía, su lealtad y cariño incondicional. Pero hay otras características de estos y otros animales que no son tan conocidas. Se trata de las capacidades que algunas especies tienen para ser debidamente entrenadas y ayudar a las personas a superar enfermedades físicas o mentales, a través de terapias dirigidas por especialistas. 

Es lo que los expertos conocen con el nombre de animales terapéuticos que se usan para realizar terapias asistidas con animales (o TAA) y que tienen un largo historial que prácticamente data desde los comienzos de la relación entre ellos y los humanos.

Registros del portal Psicología y Neurorrehabilitación señalan que el médico griego Hipócrates, (460-377a. C.) les otorgaba a las actividades con caballos un poder muy relajante para los pacientes que lo consultaban. Y agrega que “los griegos daban paseos a caballo como terapia para aumentar la autoestima y los egipcios otorgaban a los animales la capacidad de curar varias dolencias”. 

La capacidad terapéutica de algunas especies se fue popularizando en países desarrollados como Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Canadá, donde se han hecho investigaciones que reafirman sus beneficios para el tratamiento de algunas condiciones en niños, adultos mayores, personas con discapacidad y con enfermedades mentales. 

La creación en 1977 de la Organización Internacional de Interacción entre Humanos y Animales (IHAIAO, por sus siglas en inglés) representó un gran paso en la formalización de ese tipo de actividades, al reunir a asociaciones de diferentes países que se dedicaban al tema. 

Las TAA también tienen detractores en algunas corrientes de la comunidad científica que las consideran más un método afectivo que un tratamiento conductual. El psicólogo Eugenio Henao Estrada, pionero en este tema, responde las siguientes preguntas. 

¿Qué son los animales terapéuticos?
“Pueden definirse como aquellos que, con entrenamiento, desarrollan habilidades que les permiten asistir a los humanos en procesos físicos, mentales, pedagógicos y lúdicos. La forma más adecuada de llamarlo es intervenciones asistidas con animales, que se dividen en tres: educación asistida, actividades asistidas o lúdicas y terapias asistidas con animales o TAA. Son estas últimas las que recurren a los animales y sus capacidades para ayudar a los humanos en el tratamiento de algunas condiciones como recuperar la movilidad de algún miembro, desarrollar destrezas sociales o superar episodios traumáticos, entre otros”. 

¿Cuáles son los mejores para este tipo de terapias?
“Los más conocidas son los perros y caballos. Estos últimos son usados para la equinoterapia, que puede ayudar a niños con problemas físicos, autismo o síndrome de Down. En otros países es muy reconocido el delfín, al que se le atribuyen múltiples cualidades, pero entre nosotros tiene poca difusión por sus costos y su difícil acceso. También se mencionan algunos animales de granja, como conejos, hurones y hámsters, que ayudan a los niños en actividades de educación asistida. El perro, por su estrecha relación con el hombre y la larga trayectoria que ha compartido con él, es el más destacable”. 

¿Por qué funcionan los perros?
“En mi opinión, el perro es el que ofrece más ventajas. Primero porque ha evolucionado al lado del hombre y eso le ha permitido conocerlo y comprenderlo muy bien. Es un animal de fácil acceso, es adiestrable y muy interactivo. Las razas en las que hay mayor probabilidad de encontrar un sujeto idóneo y apto para ser entrenado son, en su orden, labrador, labradoodle y golden retriever”. 

¿Puedo convertir a mi perro en un animal terapéutico? 
“La respuesta es no y la razón es que se requieren unas condiciones especiales que el perro ya debe poseer, además de un entrenamiento largo y costoso al que debe someterse. Es decir: el perro de mi casa no sirve para esto. Uno puede tener su mascota y eso puede surtir muy buen efecto y ser un condicionante para algunos niños o adultos, pero eso no es considerado una terapia asistida. Se requiere primero de un profesional en el área específica, bien sea un psicólogo o un psicoterapeuta quien determina los objetivos que se quieren lograr y cómo lo va a hacer. Así mismo, una persona experta en el manejo del perro, que sepa entrenarlo, guiarlo, conducirlo y conjuntamente desarrollar la session”.

¿Cuál es el impacto en las personas?
“En el caso de los niños con dificultades motrices son ideales por la motivación intrínseca que ofrecen a quienes sienten dolor o aburrimiento a la hora de la terapia física que deben hacer. Es usual que los niños no cooperen porque a su edad no tienen conciencia de la importancia de una terapia para recuperar la movilidad de alguna parte de su cuerpo. Pero cuando en lugar de decirle que va a hacer terapia, se le dice que debe mandarle un objeto a Tony para que el perrito haga ejercicio y lo recoja, la reacción es diferente y el niño lo hará una y otra vez, porque la motivación es intrínseca y termina haciendo el ejercicio no tanto por él sino por el perro. También pasa lo mismo cuando tienen que peinar o caminar al animal”. 

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