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Pérdida ósea

La osteoporosis: cuando los huesos son débiles y quebradizos

Por vejez, herencia o ciertos medicamentos los huesos pueden perder su densidad

  • Por El Tiempo/ GDA Colombia
  • 14 ABR. 2018 - 11:17 AM
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Las fracturas son, sin duda, la principal consecuencia de la osteoporosis. (Foto: Archivo/ GFR Media)
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El hueso es un tejido vivo que está en constante estado de regeneración. Cuando se hace viejo, el cuerpo puede eliminarlo a través de un proceso denominado reabsorción ósea y reemplazarlo con huesos nuevos (formación ósea).

Desde los 35 años, la mayoría de las personas comienzan a perder lentamente más masa ósea que la que se puede reemplazar. Como resultado, los huesos se vuelven más delgados y más débiles en estructura. Este proceso se acelera en las mujeres durante la menopausia. En los hombres, la pérdida ósea generalmente es más problemática alrededor de los 70 años. Y esto es lo que se conoce como osteoporosis.

Las fracturas son, sin duda, la principal consecuencia de este mal. De hecho, las fracturas relacionadas de manera directa con la osteoporosis se han convertido en un tema de salud pública en la mayoría de los sistemas sanitarios del mundo.

Según la Fundación Internacional de Osteoporosis, en todo el mundo esta enfermedad causa más de 8.9 millones de fracturas al año, lo que resulta en una fractura osteoporótica cada tres segundos. Además, una de cada tres mujeres mayores de 50 años sufrirá fracturas osteoporóticas, una relación que en los hombres es de uno cada cinco.

¿Qué es la osteoporosis?

Es una enfermedad que adelgaza y debilita los huesos. Los vuelve frágiles y se quiebran fácilmente, especialmente los de la cadera, columna vertebral y muñeca. Cualquiera puede desarrollarla, pero es más común en adultas mayores.

¿Qué condiciones aumentan el riesgo de padecerla?

Hay varias, entre ellas algunas enfermedades, como las fallas en el funcionamiento de los ovarios, algunos tipos de cáncer (mieloma múltiple), la hemofilia y algunas artritis. También, el envejecimiento, ser de talla baja y de constitución delgada, los antecedentes familiares, tomar medicamentos como esteroides y antiepilépticos y ser de raza blanca.

¿Qué síntomas tiene?

Es una enfermedad silenciosa, que no duele. Mucha gente no sabe que la padece hasta que presenta una fractura.

¿Cómo se detecta entonces?

Existen exámenes que miden la densidad mineral ósea (densitometría), que se recomiendan si se sospecha su presencia o se está en algún grupo de riesgo.

¿Cómo se previene?

La dieta equilibrada, rica en calcio y vitamina D, desde la infancia, al igual que el ejercicio regular son los mejores aliados del hueso. También se recomienda no fumar, disminuir el alcohol y evitar el consumo de medicamentos sin fórmula médica.

En algunos casos se formulan medicamentos que pueden ayudar. Es importante también evitar las caídas, pues son la principal causa de fracturas en personas mayores.

¿El calcio y la vitamina D previenen fracturas?

Un análisis publicado el año pasado en el Journal American Medicine Association (JAMA) evaluó 33 ensayos clínicos que abarcaban más de 50,000 personas mayores de 50 años y concluyó de manera tajante que el uso de suplementos que incluyen calcio, vitamina D o ambos, en comparación con un placebo o ningún tratamiento, “no se asoció con un menor riesgo de fracturas”.

Lo que se debe evitar

Si bien la actividad física es el mejor seguro contra la osteoporosis, una vez establecida se deben dejar de lado ejercicios de impacto o rápidos, como saltar, correr o trotar, que pueden provocar fracturas en huesos débiles.

Asimismo, evitar ejercicios en los que se exige doblar el tronco hacia adelante o hacer torsión de la cintura, como tocarse los dedos de los pies o hacer abdominales, pues pueden incrementar el riesgo de fracturas por compresión (aplastamiento) en la columna vertebral. Otras actividades que pueden requerir este tipo de movimientos son el golf, el tenis, los bolos y algunas posturas de yoga. Lo recomendable es consultar con el médico antes de practicar cualquier deporte o actividad física.​

Ejercicio, el mejor aliado del hueso

Aunque todos los tipos de ejercicio son favorables para mantener los huesos sanos,

estas actividades son las que se recomiendan cuando se está en riesgo de padecer

osteoporosis o cuando ya se tiene el diagnóstico.

- Ejercicios de entrenamiento de fuerza, especialmente los de la parte superior de la espalda.

- Actividades aeróbicas con peso.

- Ejercicios de flexibilidad.

- Ejercicios de estabilidad y equilibrio.

Estos deben realizarse en rutinas alternadas, en sesiones de 40 minutos, al menos, tres veces a la semana.

Fuentes: Teresita Cortés, endocrinóloga U. de São Paulo; Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. y OMS.

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