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Cada paciente es único

Discuten los avances de la farmacología y su futuro

Grupo de investigadores del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico conversan sobre sus investigaciones y las implicaciones de esta rama de la ciencia para la isla

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La industria farmacéutica y la academia han realizado esfuerzos, tanto individuales como en conjunto, para avanzar en el desarrollo de terapias noveles y mejorar las existentes. (Shutterstock)
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Los avances en la medicina y en la farmacología nos han llevado a un punto donde, cada vez más, nos estamos acercando a un modelo de medicina más personalizada para tratar ciertas enfermedades. En este esfuerzo, la industria farmacéutica y la academia han realizado esfuerzos, tanto individuales como en conjunto, para avanzar en el desarrollo de terapias noveles y mejorar las existentes.

Sobre este aspecto, investigadores del Departamento de Ciencias Farmacéuticas de la Escuela de Farmacia del Recinto de Ciencias Médicas, compartieron con Por Dentro sus impresiones sobre este tema, hacia dónde se dirige la medicina en este momento y qué podemos esperar en la isla, desde sus perspectivas profesionales y académicas.

La revolución genómica crea un ‘boom’

De acuerdo con el  doctor Jorge Duconge, catedrático del Departamento de Ciencias Farmacéuticas de la Escuela de Farmacia del Recinto de Ciencias Médicas, aunque el enfoque de la medicina personalizada quizás no es tan nuevo, “a nivel nacional e internacional, mediante este tipo de medicina, se han tratado de desarrollar procedimientos y modelos para individualizar las terapias, tomando en cuenta información personal y única de cada paciente, de forma tal que podamos ajustar los tratamientos a las características particulares de cada individuo”.

El investigador, quien trabaja el área de la farmacogenómica, explica que, en este aspecto, se ha tomado ventaja de todo el conocimiento emanado de la información que tenemos hoy día gracias a la revolución genómica, la decodificación del genoma humano y el desarrollo de tecnología para determinar las respuestas de los medicamentos a nivel molecular.

“Los últimos avances de la ciencia nos permiten tener información mucho más amplia para refinar la selección del medicamento apropiado, en la dosis apropiada, en el paciente apropiado”, sostiene el doctor Duconge, quien llama la atención a la necesidad de incluir la información genética de la población hispana de Caribe, puesto que “muchos de los estudios en este campo se realizan en poblaciones mayoritarias y excluyen minorías”, resalta el catedrático, al mencionar que bajo la presidencia de Barack Obama se creó la Precisión Medicine Initiative para secuenciar el genoma de 1 millón de norteamericanos.

“Nosotros queremos aportar y contribuir para poder traer esos beneficios para nuestra población, ya que la genética varía de una población a otra y esa riqueza, esa diversidad que tenemos los hispanos del Caribe en Puerto Rico, podría llevarnos a exacerbar las disparidades de salud que actualmente sufrimos como población en Estados Unidos”, sostiene el doctor Duconge.

Sobre este particular, el doctor Eliud Hernández, catedrático asociado Departamento de Ciencias Farmacéuticas y quien investiga la química medicinal con miras al descubrimiento de nuevos fármacos, añade que el concepto de medicina personalizada se usa no solo para diseñar, sino también para crear o descubrir posibles nuevos medicamentos que sean dirigidos específicamente a lo que se conoce como targeted therapy.

“Conociendo la genética de una persona podemos saber a qué enfermedades puede estar predispuesto un paciente o qué posibles objetivos o proteínas están sobreexpresadas en esas personas para poder ser más eficientes a la hora de llevar una farmacoterapia”, declara el investigador Hernández, quien trabaja en conjunto con el doctor Cornelis Vlaar, catedrático y director del Departamento de Ciencias Farmacéuticas.

“Intentamos hacer este tipo de descubrimiento y diseñar medicamentos que afecten específicamente una enfermedad para hacer el medicamento más seguro al reducir efectos adversos. La medicina debe moverse a terapias que cada vez sean más seguras y más eficientes”, destaca Hernández.

“El paradigma de medicina personalizada trata de anticiparnos a las reacciones adversas porque a veces esos eventos adversos se podrían evitar si tuviéramos en cuenta las características de cada paciente y pudiéramos seleccionar mejor la dosis o cuál de las alternativas de medicamentos es la más apropiada para un paciente dadas sus características, no solamente genéticas, sino también de diferente naturaleza”, detalla el doctor Duconge, al mencionar que la medicina del futuro debe estar enfocada en este objetivo.

Las áreas de investigación más apremiantes en la isla

Por su lado, el doctor Vlaar y la doctora Magaly Martínez, catedrática auxiliar del Departamento de Ciencias Farmacéuticas, abundaron sobre algunas de las investigaciones que realizan en sus respectivos laboratorios y que siguen objetivos de terapia dirigida.

“En estos momentos, trabajamos en el desarrollo de una droga de antimetástasis de cáncer de seno, a la que llamamos MBQY67, por su nombre en código”, explica el doctor Vlaar, quien añade que ha sido un proceso de diez años en el que han trabajado arduamente en optimizar e incrementar la potencia de la droga y hacer pruebas en ratones de laboratorio.

“Basado en esto, decidimos patentarla y estamos en el proceso de establecer una pequeña compañía, Metabloq, con los miembros de la facultad de la Escuela de Farmacia y la Escuela de Medicina, así como solicitar fondos para iniciar los estudios preclínicos para evaluar la toxicidad de la droga”, argumenta el doctor Vlaar, mientras indica que la UPR patentó la molécula desarrollada por el grupo de investigadores locales.

En el caso de la doctora Martínez, el énfasis de investigación es el cáncer urológico masculino y menciona que actualmente investiga las diferencias del cáncer de próstata entre pacientes y las diferencias entre los tumores HPV+  y los tumores HPV-. También investiga el cáncer de pene, el cual, en conversaciones con colegas, identificó como uno del cual está aumentando la incidencia y la gravedad en la isla.

“Hicimos un estudio en colaboración con epidemiólogos y pudimos determinar, que, en términos de incidencia, aquí en Puerto Rico, el cáncer de pene es 3.5 veces mayor que en Estados Unidos. A mí, desde el punto de vista de ciencias básicas, me interesaba saber qué era lo que estaba pasando”, sostiene la investigadora, quien resalta que los hallazgos de esta investigación mostraron que aproximadamente el 48 % de los casos de cáncer de pene aquí en Puerto Rico estaba asociado al VPH+ y se pudieron identificar qué genotipos estaban involucrados.

Estos hallazgos se publicarán próximamente, aunque la investigadora adelantó que pudieron identificar varios tipos de VPH que no esperaban encontrar.

Esta investigación dio a su paso otra; esta vez, relacionada a la expresión genética del virus del papiloma humano (VPH) para tratar de identificar los diferentes patrones entre los tumores que son VPH+ y los VPH-.

“Tratamos de entender mejor los mecanismos que llevan a lo que son los tumores VPH+ positivos para encontrar targets específicos para paciente-tumor que ayuden a desarrollar una mejor terapia para ese paciente”, subraya la doctora Martínez. “Este es un proyecto en colaboración con el MD Anderson Cancer Center, en Texas, donde ellos desarrollaron un modelo de ratón que es el primero en el que van a estudiarse qué alteraciones moleculares se ven presentes en el modelo animal, caracterizarlas masivamente para ofrecer diferentes tratamientos”, dice la investigadora.

Otro proyecto que trabaja la doctora Martínez se relaciona a los biomarcadores que pueden determinar la recurrencia del cáncer de la próstata.

“Hemos encontrado biomarcadores a través de los cuales podemos determinar si un paciente va a tener recurrencia o no de cáncer de próstata”, explicó, al mencionar que esto es importante a la hora del tratamiento, ya que se puede establecer cuán agresivo puede ser el tratamiento después de la remoción de la próstata (prostactemía), tomando en cuenta la probabilidad de recurrencia bioquímica de cáncer. “Y, de esta manera, básicamente, salvar la vida del paciente”, dice la investigadora.

Por su parte, el doctor Duconge menciona que, en su caso, realiza estudios para evaluar el rol de la genética en la respuesta a medicamentos utilizados rutinariamente para tratar desórdenes tromboembólicos, síndrome coronario agudo, infarto y otros.

“El propósito es ver cómo, en el caso de la población puertorriqueña, la genética nos ayudar a determinar cuál es el medicamento o la intervención más apropiada para nuestros pacientes, que no va a ser igual a la que vamos a encontrar en otras poblaciones, incluso dentro de los propios hispanos en Estados Unidos”, dice Duconge, mientras explica que ese es un problema que existe al compartir culturalmente el idioma, las costumbres y otros elementos, obviando las marcadas diferencias genéticas que existen entre diferentes poblaciones.

Los retos de la medicina de avanzada

Si bien los investigadores entrevistados reconocen que el costo de las investigaciones y el desarrollo de nuevas farmacoterapias es un asunto que ciertamente debe tomarse en cuenta, pues llevar un medicamento de la fase del diseño hasta la clínica o el paciente es un proceso que toma muchos años y requiere millones de dólares, al final, lo que buscan los científicos es una terapia costoefectiva y segura para el paciente. No obstante, el nuevo modelo requiere un cambio de paradigma.

“Creo que debe haber un cambio de mentalidad. La medicina, durante los últimos años, ha estado basada en la población, en un individuo promedio, pero la idea de la medicina de precisión o de la medicina personalizada es reconocer que somos diferentes”, destaca el doctor Duconge.

“No estamos tratando una enfermedad; estamos tratando un paciente que tiene una enfermedad y debemos tomar en cuenta las diferencias y la variabilidad que hay”, dice el investigador, para añadir que existen medicamentos para atender prácticamente todas las condiciones de salud y, en algunos casos, hay más de una alternativa, pero, la realidad es que no todos los medicamentos funcionan bien o como se quisiera en todos los pacientes.

Por su parte, Duconge, cuyo énfasis de estudio son las condiciones cardiovasculares, destaca que, en la isla, el cáncer y las condiciones cardiometabólicas son las que más se están estudiando.

“Al igual que en Estados Unidos y en otras regiones, en Puerto Rico son las de mayor incidencia y prevalencia, incluyendo dentro de las condiciones cardiometabólicas, la diabetes”, explica Duconge, al añadir que si bien hay condiciones raras que ameritarían ser estudiadas, se hace difícil acceder a esos pacientes y poder incluirlos en un estudio. Además, “tenemos condiciones como el cáncer, en la que el ‘efficacy rate’ es de aproximadamente un 40%, o sea que tenemos más de la mitad de las personas que no están recibiendo los beneficios de los medicamentos y estos son bien costosos”, aduce Duconge.

Los investigadores concurren en que en cada país se le da énfasis a las investigaciones relacionadas a las condiciones y enfermedades más comunes en la población.

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