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Cambia de hábitos

La receta de los expertos para combatir el síndrome metabólico

Es una condición que eleva la posibilidad de males cardiovasculares. Lo bueno es que este riesgo es reversible con sencillos cambios de hábitos

  • Por El Mercurio / GDA
  • 09 FEB. 2018 - 02:00 AM
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Una persona puede salir del síndrome metabólico -y de las potenciales consecuencias asociadas- haciendo modificaciones en su estilo de vida. (Shutterstock)
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Este fue uno de los principales datos que arrojó la Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2016-2017, cuya segunda tanda de resultados fue dada a conocer hace una semana por el Ministerio de Salud.

Para los expertos, se trata de una realidad previsible, si se considera el camino que ha tomado el país en términos de malos hábitos de salud. Ya la primera entrega de la ENS, en noviembre pasado, alertaba que tres de cada cuatro chilenos están excedidos de peso: el sobrepeso, la obesidad y la obesidad mórbida aumentaron en total ocho puntos desde 2010, pese a diversas campañas para intentar frenarlas.

"Son cifras que nos preocupan y que claramente deben convertirse en una prioridad para los equipos de salud del próximo gobierno", dijo entonces la ministra del ramo, Carmen Castillo.

Cambiar el pronóstico
Ahora, los números muestran que el 40.1% de la población tiene síndrome metabólico. "Se intuía que esta cifra sería pésima", lamenta la doctora Mónica Acevedo, cardióloga de la U. Católica y directora de la Sociedad Chilena de Cardiología. "Conocerlas nos ayudan a enfocar las intervenciones y a que la gente sepa más sobre lo que es este síndrome".

Sobre todo al considerar que su presencia aumenta casi dos veces el riesgo cardiovascular. Según la ENS, el 25% de la población mayor de 15 años tiene una alta propensión a sufrir infartos o accidentes cerebrovasculares.

Un gran problema es que una persona con síndrome metabólico no siempre se siente enferma. "Puede tener un poco de glicemia, pero no diabetes; una leve presión alta, pero no ser hipertenso; es decir, no siempre tiene una enfermedad establecida como tal. Pero en su conjunto, esas mínimas variaciones ya suponen un riesgo de salud a futuro". Lo bueno es que se puede salir de esta categoría, afirma la doctora Acevedo.

"El riesgo es dinámico, no es estático. Una persona puede salir del síndrome metabólico -y de las potenciales consecuencias asociadas- haciendo modificaciones en su estilo de vida".

Basta mejorar uno de los factores de riesgo para que el pronóstico sea mejor. Dieta y ejercicio son pilares fundamentales para ello. Y también para prevenir caer en él. Por ejemplo, "para disminuir los triglicéridos y la glicemia se debe reducir el consumo de carbohidratos, sobre todo refinados, y reemplazarlos por frutas o productos integrales (legumbres y arroz integral, en vez de pastas o papas)", explica la doctora Sabrina Wigodski, nutrióloga del Hospital Clínico U. de Chile.

En el caso de la presión alta o el sobrepeso, hay que recurrir a una dieta balanceada, que incluya lípidos derivados de frutos secos, aceite de oliva y palta, así como proteínas, en especial pescados y carnes blancas.

La tarea no es fácil si se considera que apenas el 9.2% de la población come pescado y solo el 24% ingiere legumbres al menos dos veces a la semana, según la ENS.

"Lo esencial es que en muchos casos basta con modificar dieta y actividad física para revertir el síndrome; y en algunos casos, se puede recurrir a medicamentos específicos para cada una de esas condiciones", dice Wigodski.

En el caso del colesterol, un factor principal es realizar actividad física. "El ejercicio debe ser aeróbico, que implique movimiento y un aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria. Ese es el ejercicio que tiene resultados y reduce el riesgo cardiovascular", dice Acevedo.

La Organización Mundial de la Salud recomienda, al menos, 150 minutos de ejercicio de "intensidad moderada" cada semana. Eso puede cumplirse en el gimnasio como con una caminata de 30 minutos diarios, por ejemplo.

Cada una de estas medidas deben comenzar desde la infancia, recomiendan las especialistas. Un estudio realizado por la doctora Acevedo junto a las doctoras Salesia Barja y Pilar Arnaiz demostró que el síndrome metabólico ya está presente en escolares. Se trata de niños con sobrepeso y obesidad, que tienen hipertensión y dislipidemia.

Palta y yoga

Una forma de combatir el síndrome metabólico es a través del consumo de palta, según una revisión de diferentes estudios publicada el año pasado en la revista Phytotherapy Research. La palta es una rica fuente de carotenoides, minerales, vitaminas y ácidos grasos, que tienen un efecto beneficioso en el control de lípidos, del colesterol y de los triglicéridos.

Asimismo, una investigación dada a conocer ayer por la Universidad de Hong Kong sugiere que un año de entrenamiento de yoga puede servir como una intervención eficaz para reducir la inflamación crónica y ayudar a manejar el síndrome metabólico.

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