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Necesaria la educación

La seguridad de los niños está ante todo

Lo que debes conocer al adquirir e instalar el asiento protector

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La seguridad de un menor en un automóvil depende esencialmente del uso correcto del asiento protector en la parte trasera del vehículo. (Shutterstock)
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Luego de un intenso debate que se agudizó durante las semanas previas a la implementación de las enmiendas a la Ley 22 de Vehículos y Tránsito de Puerto Rico para establecer el requisito de la certificación de los asientos protectores y de que el gobernador Ricardo Rosselló Nevares anunciara una moratoria de seis meses a la expedición de multas por el incumplimiento de la medida propuesta, durante la semana pasada, el Senado avaló una pieza legislativa para eliminar dichas multas, así como el requisito de la certificación compulsoria del Cuerpo de Bomberos.

Sin embargo, la necesidad de educar a los ciudadanos sobre la importancia del uso correcto del asiento protector en los menores que transiten en vehículos de motor en la isla continúa siendo una necesidad urgente para salvaguardar la seguridad y la vida de los más pequeños y vulnerables.

“La seguridad de un menor en un automóvil depende esencialmente del uso correcto del asiento protector en la parte trasera del vehículo”, explican en comunicado de prensa miembros del Programa de Emergencias Médicas Pediátricas del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR) y residentes de pediatría, al añadir que el 60% de los conductores que utiliza estos asientos para transportar niños en Puerto Rico lo hace incorrectamente. Por ello, durante la celebración del Mes del Asiento Protector, junto con el equipo de Bomberos de Puerto Rico, recientemente ofrecieron una orientación en la Sala de Emergencia del Hospital Pediátrico Universitario.

Los asientos protectores están diseñados para reducir el riesgo de expulsión durante un choque. Su instalación inadecuada aumenta el riesgo de movimiento excesivo del niño en el evento de un choque, incrementando así su riesgo de sufrir daños”, explica la doctora Milagros Martín, directora del Programa de Emergencias Médicas Pediátricas del RCM.

Por su parte, Darinell y Darissa Castellano, hermanas y propietarias de la tienda USA Baby, ubicada en la Avenida Chardón, en Hato Rey, y dedicada a la venta de este tipo de artículo en la isla, coincidieron en la necesidad de educar a los padres y los cuidadores, y mencionan que realizan esfuerzos en este aspecto.

“Dos veces al año, la Comisión para la Seguridad en el Tránsito (CST) y (el Cuerpo de) Bomberos van a la tienda, y emiten la certificación. Brindamos este servicio no solo a nuestros clientes, sino también a todos los padres y las madres cuyos bebés están por nacer. Ha habido mucho interés por parte de la comunidad”, explica Darissa, al mencionar que el pasado sábado, 22 de septiembre, realizaron el más reciente evento y se emitieron unas 324 certificaciones, cuando, en actividades anteriores se han expedido, en promedio, unas 50 por actividad.

“Esto nos dice que la gente está interesada en saber cómo proteger a sus bebés y, obviamente, la información que está circulando es la correcta”, subraya la copropietaria de  la tienda especializada, para recalcar que, sorprendentemente, a pesar del interés, existe mucha desinformación sobre cómo escoger el asiento protector adecuado y, más que nada, permea una percepción incorrecta de que adquirir uno resulta oneroso.

Además de este tipo de actividades de orientación y/o certificación que se realizan en diferentes puntos de la isla, “en Puerto Rico, la CST ha establecido estaciones permanentes para brindar apoyo en la instalación adecuada de asientos protectores en las estaciones de bomberos con personal certificado en la seguridad del transporte de niños. Un asiento protector bien instalado puede salvar la vida de un niño”, señala, de otro lado, María E. Centeno, coordinadora de Desarrollo de Emergencias Médicas Pediátricas del RCM.

Medida beneficiosa

Aunque para las hermanas Castellano, la ley era beneficiosa porque forzaba a los padres a informarse sobre el uso correcto de los asientos protectores, “la parte de obligar a cada persona que guiara un vehículo a certificarse por car seat, a nosotros nos parecía incorrecta”, dijo Darissa, al agregar que una persona podría ir de pasajera en el auto y tener la certificación, sin tener que exigirle al conductor obtenerla. Reconocen, además, que la parte punitiva de la ley que prevalece siempre ha existido, por lo que las personas no deberían preocuparse por las multas, si cumplen con los requisitos regulatorios.

Darissa explica, asimismo, que aún estamos en proceso de aprender y el hecho de que los hospitales requieran que los padres se informen sobre los asientos protectores y tengan uno instalado en su vehículo antes de dar de alta a la mamá y al bebé, ayuda en que los infantes estén protegidos. No obstante, alerta que, según los niños van creciendo, no se le presta la misma atención al uso del asiento adecuado, lo que podría ponerlos en peligro de una lesión o, peor aún, de perder la vida.

Niños seguros,  padres tranquilos

Tanto Darinell y Darissa están de acuerdo en que, más que los aspectos económicos o estéticos, es la seguridad del niño el elemento determinante al momento de adquirir un asiento protector. Enfatizan que, con el acceso a Internet, muchas familias buscan productos en el mercado exterior y “se enamoran” de ciertos modelos que pueden comprar y recibir sin restricciones en la isla. Sin embargo, las hermanas advierten que “es  mejor comprar un car seat que cumpla con las especificaciones de los vehículos que se venden aquí y que llegan a través del mercado de Estados Unidos, pues las reglas de Canadá, de Europa o de Asia no son necesariamente las que aplican a nuestro mercado”, recalcan. Añaden que los manufactureros ofrecen numerosas opciones en términos de diseños y costos, las cuales están disponibles localmente y que hacen más accesible la compra de un asiento protector apropiado para cada etapa de vida del niño.

“Un asiento de seguridad orientado hacia atrás es el mejor asiento para los bebés y los niños pequeños hasta que hayan alcanzado el peso o la estatura máximos de su asiento de seguridad. Luego, deben usar un asiento de seguridad orientado hacia adelante con un arnés todo el tiempo que sea posible, hasta el máximo peso o estatura permitidos por el fabricante del asiento de seguridad”, destaca el RCM en su comunicado, mientras, finalmente, enfatiza que “todos los niños cuyo peso o estatura estén por encima del límite de sus asientos orientados hacia adelante, deben utilizar una silla elevadora o booster con el cinturón hasta que el cinturón de seguridad del automóvil les quede bien, lo que suele suceder cuando el niño tiene una estatura de 4’9”, entre los 8 y 12 años”.

Cuando los niños tienen la edad y el tamaño suficientes para que el cinturón de seguridad del auto los sujete correctamente, deben usarlo siempre para una protección óptima, destaca el comunicado.

Qué asiento protector usar

De acuerdo con la Administración de Compensaciones por Accidentes de Automóviles (ACAA), puede tomar hasta 9 años para que un niño sea lo suficientemente grande para utilizar el cinturón de seguridad (4’9” de altura y entre 80 y 100 libras). Hasta tanto los niños no alcancen esa altura y ese peso, necesitan utilizar asientos protectores o asientos elevados (booster seats). A continuación, las recomendaciones:

Asiento para bebés e infantes

Edad: niños de 0 - 12 meses

Peso: 0 - 20 libras

Deben viajar mirando hacia atrás en el asiento protector, con el cinturón sujetador bien abrochado, en el asiento trasero del auto.

Asiento de posición convertible

Edad: niños de 1 - 4 años

Peso: 20 - 40 libras

Cuando el niño ha crecido y necesite más espacio, el asiento protector se posiciona en el asiento trasero, mirando hacia delante.

Asiento elevado booster seat

Edad: niños de 4 - 8 años

Peso: 40 - 80 libras

Se usa anclándolo, nunca suelto sobre el asiento trasero, para ayudar a que el cinturón de seguridad del auto ajuste cómodamente el hombro y la cintura del niño.

Cinturón de seguridad

Edad: niños de 9 años en adelante o estatura de 4’9”

Peso: 80 libras o más

El niño debe ser lo suficientemente alto para ir sentado sin encorvarse, que pueda doblar las rodillas al borde del asiento y apoyar los pies en el suelo.

Asiento del pasajero delantero

Edad: niños de 12 años en adelante.

Fuente: ACAA

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