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A tomar medidas

Urgen a incentivar los nacimientos

Demógrafo del país enumera estrategias para atajar la peligrosa merma poblacional y la pobreza

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En 2016, por primera vez en muchos años, Puerto Rico registró más defunciones que nacimientos. (Shutterstock)
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Las instituciones en Puerto Rico necesitan crear urgentemente condiciones más favorables para el nacimiento y la crianza de las nuevas generaciones de puertorriqueños, aseguró el demógrafo del Registro Demográfico José López Rodríguez, quien reveló, en entrevista con Por Dentro, que este es el segundo año seguido en el que el país tiene más muertos que nacidos.

“Es una discusión que se debe tener con sectores de salud pública, y es más que urgente; es totalmente necesario”, enfatizó.

“Un descenso de nacimientos está afectando el crecimiento general de la población. Vamos a tener menos población adicional nueva. Si sumamos esto a la cantidad de emigración que hay en el país, es un efecto importante, afecta la estructura de edad de la población porque tenemos una disminución en la población de edades jóvenes, y, a su vez, estamos aumentando la población de edades avanzadas. Va a tener un efecto en la fuerza trabajadora, que, a su vez, va a impactar la actividad económica, la productividad, los procesos sociales y los educativos. Hasta la cuestión recreativa se afecta”, ilustró el experto.

En 2016, por primera vez en muchos años, Puerto Rico registró más defunciones que nacimientos con 29,641 fallecidos versus 28,339 nacimientos para un crecimiento natural negativo de 1,302 casos. Con la tendencia de nacimientos registrados hasta octubre de este año, se estima que el 2017 cerrará con unos 24,500 nacimientos, lo que sería una disminución de 3,839 nacimientos comparado con 2016.

López Rodríguez reconoció que esto podría dejar un país más pobre. “Si no tenemos una población activa que pueda hacerse cargo de la actividad económica, de producir, sí, va a haber un efecto directo a cómo se produce la riqueza. Además, va a haber una población bien pequeña en edades económicamente productivas que va a tener que sostener a la población envejeciente”, detalló.

El demógrafo urgió a tomar medidas y recordó que en la historia reciente otros países han logrado hacerlo. “El Gobierno, además de hacer políticas de población para aumentar la natalidad, tiene que hacer un plan de desarrollo económico sostenible para las personas que estén dispuestas a tener hijos e hijas. A su vez, teniendo un desarrollo económico sostenible, se va a disminuir la emigración”, dijo, señalando la necesidad de generar inmigración de retorno para traer a los que se fueron.

Mencionó el caso de Francia, y propuso estrategias variadas. “Allá hay incentivos económicos, incentivos contributivos, pero también en el período de licencias de maternidad y paternidad”, señaló, reconociendo que, en medio de la crisis económica de Puerto Rico, agudizada por los huracanes Irma y María, hay que hacer más.

“El desarrollo de políticas de población en el país debe estar dirigido a aumentar la natalidad, el empleo,  fortalecer la reducción de muertes violentas en jóvenes y, por supuesto, la educación. Por ejemplo, aumentar el horario escolar (para que madres y padres puedan trabajar en horarios vespertinos). Y, como demógrafo, siempre traigo como una de las variables importantes que está determinando la disminución de los nacimientos: las altas tasas de cesáreas en Puerto Rico. En muchas ocasiones, según los estudios, lo que hacen es desincentivar el que una mujer desee tener un segundo o un tercer hijo”, enumeró.

El 6 de marzo pasado el senador por el Partido Independentista Puertorriqueño Juan Dalmau radicó el Proyecto del Senado 363 para crear un registro estadístico de las cesáreas, que, según datos del Departamento de Salud que cita la medida, alcanzaban el 46.3 % de los nacimientos en Puerto Rico para 2010, aún cuando la Organización Mundial de la Salud considera “aceptable” una tasa de entre 10  y un 15 %. El proyecto fue referido a las comisiones de Salud del Senado y de Asuntos de la Mujer de la Cámara, y no ha vuelto a aparecer en el registro de trámites de la Legislatura.

De acuerdo con la partera Rita Aparicio, las cesáreas pudieran tener un efecto detrimental en el desarrollo de los niños, ya que “un bebé puede estar listo por peso, pero el peso no dice cuán maduro esta neurológicamente”. “Por eso ves niños que tienen el peso, pero no maman bien. Los bebés deben nacer cuando quieran, ese es el primer derecho que tiene el niño”, dice. 

En el contexto de lo propuesto por López Rodríguez, y a juzgar por el testimonio de la partera, promover esta profesión que, según ella, solo practican entre 9 y 12 mujeres en Puerto Rico, ayudaría, también, a promover el crecimiento poblacional. “Tenemos menos del .001 de mortalidad. Y el 99 % de las mujeres que paren en las casas lactan. Es crianza de amor. El efecto de la partería le cambia la vida a muchas mujeres en la forma de criar, de ver la vida. Uno ve el resultado prospectiva y retrospectivamente: promueve la lactancia, el contacto piel con piel, que no se le pegue a los niños, el respeto. Veo niños que nacieron conmigo hace 20 años y son profesionales, y son diferentes en muchos aspectos”, compartió Aparicio.

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