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Formación de tus hijos

Desarrolla los valores positivos en los niños y jóvenes

Los valores son los principios bajo los cuales una persona guía su vida, establece prioridades y dirige su conducta

  • Por Gilliam J. Torres, MPsy, Ramaris Sepúlveda, PhD y Leslie M. Díaz, PhD
  • 27 AGO. 2017 - 6:17 PM
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Animar a los hijos a practicar la honestidad es otra manera de inculcar valores positivos. (Shutterstock)
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Uno de los mayores retos que enfrentan padres y madres es asumir cabalmente la responsabilidad de ser figuras principales en la crianza y formación de sus hijos. En ese proceso, deben considerar varios aspectos esenciales para promover un buen desarrollo y funcionamiento de los niños en la sociedad. El Instituto Search (2006) ha identificado la enseñanza de valores positivos como uno de los factores fundamentales para el desarrollo sano de la niñez y la juventud. 

Los valores son los principios bajo los cuales una persona guía su vida, establece prioridades y dirige su conducta. Una persona que actúa acorde a valores positivos puede experimentar un mejor sentido de bienestar y calidad de vida. En el proceso de crianza, los padres inculcan valores a sus hijos según la educación que recibieron, los valores transferidos por parte de sus propios padres, o los asuntos que consideran significativos para la formación. Si bien es importante transmitir valores a través de la enseñanza, dar ejemplo mediante acciones es primordial para que niños y jóvenes acepten esos valores como propios. De esa manera, logran internalizar valores que, eventualmente, guían su conducta a lo largo de la vida. Los valores positivos contribuyen a que se conviertan en adultos responsables, capaces de tomar decisiones por sí mismos y de convivir sanamente en sociedad. 

Entre los valores positivos, el sentido de equidad y justicia social promueve el desarrollo de conducta prosocial, o aquellas acciones sociales cuyo propósito es ayudar a otros. Para fomentar ese valor, se sugiere a los padres animar a sus hijos, desde temprana edad, a ser justos con los demás. También es importante que les ayuden a comprender la importancia que estas acciones tienen por sí mismas y no por la ganancia que pudieran obtener más allá de hacer el bien. Por ejemplo, cuando tu hijo realice una acción en defensa de los derechos de alguien, resalte el valor de defender la justicia y equidad para todos. Según van creciendo, ofréceles la oportunidad de escoger sus propias causas y apóyalos en su deseo de defenderlas. 

Otro valor positivo es el interés y la preocupación por los demás. Los padres pueden fomentar la empatía y solidaridad mediante escuchar y buscar comprender a otros, con acciones que permitan a sus hijos entender la importancia de colaborar con los demás. Se recomienda sugerirles imaginar qué sienten o piensan los demás ante alguna situación, qué les alegra o les entristece, y qué se podría hacer para ayudarles. Además, acciones como cuidar de una persona enferma, ayudar a otro niño con una tarea, participar de voluntariado, entre otras, contribuyen a desarrollar ese sentido de compasión y solidaridad.

Por otro lado, hablar con tus hijos acerca de emociones y sentimientos ante diferentes eventos y cómo manejar la situación es una excelente oportunidad para enseñarles autoconocimiento y control emocional. Identificar emociones como: alegría, tristeza, enojo o frustración, así como entender las posibles consecuencias de actuar bajo la influencia de cualquiera de estas, ayudará a tus hijos a enfocarse en reconocer tanto sus emociones como las de los demás y a pensar antes de actuar. Esta destreza propiciará que puedan tener conductas proactivas hacia los demás, basadas en el autoconocimiento y manejo adecuado de las emociones. Igualmente, les permitirá dirigir sus acciones y encontrar posibles soluciones ante situaciones que enfrenten. Desarrollar la habilidad de conocer y manejar apropiadamente las emociones en la niñez, les facilitará más adelante optar por estilos de vida saludables y evitar actividades que pongan en riesgo su bienestar o el de otras personas. 

Otro valor importante es el sentido de la responsabilidad, que incluye cumplir con los acuerdos y compromisos, reconocer el impacto que pueden tener las decisiones que se toman y aceptar las consecuencias de las acciones. Sin duda, este valor permitirá a un hijo el desarrollo del respeto hacia sí mismo y hacia otros asumiendo sus responsabilidades. Asignar tareas para todos en el hogar, establecer reglas, practicar la puntualidad y mantener las promesas son algunas maneras en que los padres pueden fomentar el desarrollo este valor desde temprana edad.

Animar a los hijos a practicar la honestidad es otra manera de inculcar valores positivos. Decir la verdad, aun cuando sea difícil o pueda resultar en consecuencias negativas para sí mismos (por ejemplo, pérdida de privilegios), facilitará desarrollar el sentido de lo correcto. Practica y reconoce en tus hijos la valentía de hacer lo correcto y decir la verdad.

En fin, conociendo que los niños aprenden desde edad temprana por observación e imitación, se recomienda a los padres, madres y cuidadores, a demostrar coherencia entre los valores que enseñan y los que practican. Nunca es demasiado temprano para servir de buen ejemplo, a través de sus acciones y conductas, para fomentar y desarrollar valores positivos en sus niños y jóvenes. De este modo, además de consolidar la adquisición de valores, les ayudará a desarrollar la integridad. Aprenderán a hacer lo que consideran correcto, defender aquello en lo que creen y actuar de acuerdo con sus convicciones. Recuerda: Cuando enseñas valores positivos a tus hijos, además de formar su carácter y promover su sano desarrollo, les estás dando herramientas para la vida.

Las autoras son miembros de la Asociación de Psicología de Puerto Rico. Escribe a info@asppr.net .

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