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Identidad de género

Algunos niños saben que son transgéneros a los 3 o 4 años, otros más tarde

Realizar una transición sana desde la infancia es clave

  • Por El Mercurio / GDA
  • 07 AGO. 2017 - 12:12 PM
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Para los papás es bastante complejo, pues hay desconocimiento del tema y no saben dónde pedir ayuda. (Shutterstock)
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Luego hay otros recuerdos, como el primer día de clases, cuando tuvo que ir al colegio con una falda plisada. Llegando a su casa, lo primero que hizo fue intentar coser una línea en la parte delantera del uniforme. "¿Qué haces?", le preguntó su abuela. "Un pantalón", le respondió.

Andrés, quien hoy es consultor internacional y defensor de derechos humanos de personas trans, dice que si bien los estudios recalcan que las personas muestran su identidad de género cerca de los tres años, esto no es una regla. "Cada persona tiene su ritmo para decirlo, manifestarlo, vivirlo".

Con él coincide Jack Turban, psiquiatra e investigador de identidad de género pediátrica del Hospital General de Massachusetts, de la Escuela de Medicina de Harvard, en Estados Unidos. "Algunos saben que son transgéneros tan pronto como a los tres o cuatro años, otros pueden entender su identidad de género más tarde en la vida. Muchas veces oímos que sabían que eran transgénero, pero tenían miedo de decirlo por temor a ser juzgados. Por eso, solo pueden reconocerlo más tarde", dice el especialista en entrevista con El Mercurio.

Sin embargo, poder realizar una transición sana desde la infancia es clave. Un estudio publicado en Pediatrics y encabezado por la Universidad de Washington, demostró que los niños transgénero de entre 3 y 12 años tienen tasas de depresión y ansiedad similares a las de los grupos de control (sus hermanos y otros niños de su edad) si tienen una transición social, es decir, si se los llama por el nombre con el que se sienten identificados y si les permite que su ropa y peinado reflejen su identidad.

"La creencia siempre ha sido que los niños que no están actuando con el estereotipo de su género (biológico) estaban destinados a tener problemas de salud mental. En nuestro estudio ese no es el caso", dice Kristina Olson, psicóloga y encargada de la investigación. Olson dirige el TransYouth Project que está realizando el mayor estudio sobre juventud transgénero y diversidad de género en Estados Unidos.

La difícil pubertad

La transición social es un paso clave y es el primero, dice María Isabel González, enfermera matrona, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, miembro de Cemera y experta en diversidad sexual. "La transición puede ser a nivel de familia, de la familia extendida, del colegio; hay distintos grados y es absolutamente reversible".

Solo eso se realiza en la infancia. Luego, en los primeros signos de pubertad, con el consentimiento del adolescente y de los padres, esta se puede bloquear para que no estén incómodos con los cambios hormonales con los que no sienten identificados. Esta terapia también es reversible.

"Estos medicamentos evitan que el paciente desarrolle características sexuales secundarias, y les da tiempo para decidir si quieren realizar el tratamiento de hormonas cruzadas", dice el doctor Turban.

El tratamiento de hormonas cruzadas suele comenzar a los 16 años y la idea es que así puedan iniciar una pubertad de su identidad de género.

Según estudios de Kenneth Zucker, investigador de la Universidad de Toronto, el 90% de los niños que se identifican como transgéneros aceptan su sexo biológico después de la pubertad. Pero, sus investigaciones han sido muy cuestionadas por la comunidad científica.

"Es muy engañoso. Los estudios en cuestión siguieron a niños 'no conformes con el género', es decir, niños que podían ser más femeninos o niñas más masculinizadas, pero que no se identifican como transgéneros. Entonces no es sorprendente que en el tiempo no se hayan considerados transgéneros: nunca lo fueron", dice Turban.

Más información

La difusión de la transexualidad en los medios ha hecho que aumenten las consultas en Cemera, donde reciben a adolescentes desde los 10 años. "Probablemente, tiene que ver con que los papás están escuchando más a los niños y que los adolescentes tienen mayor acceso a esta información", dice González.

El doctor Guillermo MacMillan, quien la semana pasada dictó la conferencia "Cirugía transgénera: genitoplastías en el Chile de hoy" en el XL Congreso Científico Nacional de Estudiantes de Medicina, organizado por la Universidad de Valparaíso, también ha visto un aumento de consultas de adultos: "En los últimos tres años ha aumentado el número de personas transgénero que buscan hacerse una genitoplastía. Están más conscientes de sus derechos".

En el Hospital Carlos van Buren, donde trabaja, hay 36 pacientes en lista de espera, aunque el centro solo tiene capacidad para operar a 10 por año.

Estas operaciones solo se realizan a mayores de 18 años y tras realizar un examen psiquiátrico. "Todo lo que pretendemos como médicos es que estas personas vivan mejor", dice MacMillan.

Apoyo a los papás

Para los papás es bastante complejo, pues hay desconocimiento del tema y no saben dónde pedir ayuda. Además, hay falta de preparación de los equipos de salud y de los colegios

"Para los papás es bastante complejo", dice la enfermera María Isabel González. "Hay desconocimiento del tema y no saben dónde pedir ayuda. Además, hay falta de preparación de los equipos de salud y de los colegios". Por eso, agrega, es clave acompañarlos. "Ellos van a enfrentar una serie de obstáculos, como la oposición del resto de la familia por apoyar al hijo; también están los que se culpan. Pero, el género no depende de con qué haya jugado o cómo lo hayan vestido en la infancia. Entonces, hay que apoyarlos y acompañarlos en el duelo. Porque si bien es cierto que va a nacer un nuevo niño o niña, queda atrás el niño o niña que tuvieron".

Para los niños, contar con el apoyo de los padres es fundamental. "Si un niño realmente se identifica como transgénero y la familia crea un ambiente de apoyo, vemos que los niños tienen bastante éxito. Tienen un riesgo muchísimo menor de suicidio", dice el doctor Jack Turban.

Cambio de mirada

En 2012, después de décadas de clasificar a las personas transgénero como mentalmente enfermas, la Asociación Americana de Psiquiatría lo sacó de la lista de enfermedades mentales. Ahora se habla de "disforia de género", es decir, describe la angustia sentida por algunas personas acerca de este aspecto de su identidad. Según el Instituto Williams, 6 de cada mil personas en Estados Unidos son transgénero.

Es importante para un niño saber que será amado por sus padres de manera incondicional. Trata de no avergonzar a tus hijos sobre sus intereses de género cruzado, ya que eso los puede hacer cerrarse y nunca abrirse a su identidad de género. Si el ambiente es abierto y amoroso, el niño se va a sentir más cómodo contándoles a sus padres sus sentimientos sobre su género", dice el doctor Jack Turban.

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