Loader
Bienestar

Empieza y termina bien tu día

En cuanto abro los ojos y por la noche, después de apagar la luz, pienso en tres cosas por las cuales estoy agradecido

  • Por José Díaz de Villegas
  • 23 JUL. 2017 - 12:00 AM
Photo
Debemos mantener un cuerpo que funcione bien, una mente bien entrenada y un estilo de vida que promueva el bien común. (Shutterstock)
  • Compartir esta nota:

El otro día estaba viendo un vídeo de una autora y comentarista muy conocida. Daba dos consejos para que fuéramos más productivos: despiértate 30 minutos antes de lo que acostumbras e inmediatamente comienza a trabajar en algo que sea importante para ti. El primer consejo puede ser muy bueno o una locura y el segundo puede ser útil o no, dependiendo de cómo lo tomes.

En Estados Unidos, 41 de cada 100 personas duerme menos de las siete horas que recomienda la Academia Americana de Medicina del Sueño (American Academy of Sleep Medicine) y la Sociedad de Investigación del Sueño (Sleep Research Society). Puerto Rico tiene la dudosa distinción de estar entre los cinco peores estados de la nación en cuanto a nuestro sueño. Independientemente de si las recomendaciones de dormir esas siete horas dan en el clavo o no, 43% de las personas dicen que se sentirían mejor si durmieran más. Así que si le vas a afeitar media hora a tu sueño, mejor que lo examines bien.

Trabajar en algo enseguida de que nos despertemos puede ser una gran cosa, pero depende de a qué le dediquemos ese tiempo. Si lo invertimos en algo muy importante para nosotros, es tremenda manera de comenzar el día. El asunto es que tenemos que estar bien claros con esto de qué es importante.

Stephen Covey, el autor de Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, decía que tenemos que “afilar el serrucho”. Se refería a que tenemos que cuidar bien de nosotros mismos, mantenernos afilados, antes de poder ser efectivos. Si al motor le falta gasolina, el carro no va a llegar muy lejos, por mucho que apretemos el acelerador. Debemos mantener un cuerpo que funcione bien, una mente bien entrenada y un estilo de vida que promueva el bien común. Con esto en sitio, podemos ser más efectivos.

Lo que plantea Covey es sensato. Y si es buen consejo hacer algo que nos sea importante inmediatamente al despertarnos, sugiero que sea algo que nos ayude a afilar el serrucho al comenzar el día. Podemos, por ejemplo, seguir la recomendación de Thich Nhat Han, el autor y maestro de meditación. En su libro El milagro de minfulness: una introducción a la práctica de la meditación, escribe: “Medio sonríe cuando despiertas por la mañana… Usa estos segundos antes de que salgas de la cama para atender tu respiración. Inhala y exhala suavemente mientras mantienes la media sonrisa. Sigue tus respiraciones”. A veces recuerdo el consejo de Nhat Han y lo sigo, aun entre la morra que siente este noctámbulo empedernido. Suele darle una suavidad y, a la vez, energía y claridad a esos primeros momentos. Ve a ver qué pasa si lo haces.

Hago dos cosas más: desde hace años comienzo y término la mayoría de mis días haciendo algo que numerosos estudios indican que promueve nuestro bienestar. En cuanto abro los ojos pienso en tres cosas por las cuales estoy agradecido. Pueden ser grandes, como mi esposa e hijos, o algo simple, como tener una buena cafetera. Tiende a poner las cosas en perspectiva antes de seguir con el día.

Por la noche, después de apagar la luz, repaso tres cosas que me fueron bien en el día. Por difícil que haya sido, casi siempre acaban siendo más de tres. Esto también me ayuda a ajustar la manera en que veo las cosas.

Te invito a probarlo y ver qué pasa. 

El autor es coach de vida y enseña cursos de meditación para el bienestar. Accede meditacionpr.com.

  • Compartir esta nota:

Comentarios

    Dejar comentario
    Volver Arriba