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Regreso a clases

Cómo preparar a los niños que van a la escuela por primera vez

Las emociones negativas de los padres ante el hecho de llevar a su niño a la escuela han sido asociadas con problemas de ajuste escolar

  • Por Lcda. Nellie Torres de Carella
  • 18 JUL. 2017 - 5:21 PM
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La preparación para ese día debe comenzar con mucha anticipación. ((Shutterstock)
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Para agosto, cientos de niños estarán comenzando la vida escolar en kínder, un viaje largo que podrá extenderse por más de 2 décadas, si siguen una carrera universitaria, pero, que, como en toda empresa humana, empezar mal acarrearía unas consecuencias adversas que podría convertir la experiencia en una negativa. 

Algunos niños llegarán con entusiasmo e ilusión, otros lo harán llorando y gritando; todos se enfrentan a un lugar nuevo, a adultos y niños desconocidos. Adaptarse a estos cambios tomará a unos más tiempo que a otros, pero los padres y las madres pueden trabajar para que la experiencia sea lo más llevadera posible desde el principio. 

Una de las claves para un inicio exitoso es que los padres y madres estén convencidos de que la vida escolar va a ser beneficiosa. Es lógico que surjan preocupaciones y dudas, pero lo importante es que esas emociones no sean más fuertes que la confianza que surge cuando se tiene la certeza de que se está haciendo lo correcto.

Según los resultados de investigaciones, las emociones negativas de los padres que muestran mayor ansiedad, temor e inseguridad ante el hecho de llevar a su niño a la escuela han sido asociadas con problemas de ajuste escolar, evidenciando estos niños mayor timidez e inseguridad en el salón de clases.

La preparación para ese día debe comenzar con mucha anticipación, como todo día importante. A continuación, algunas ideas para preparar a los niños:  

  • Contacta otras familias o amistades que tengan niños que asistan a la escuela a la cual asistirá tu niño para preguntarles más detalles sobre la misma, sobre los maestros, actividades especiales y otra información que ayudará a crear una imagen más clara de la vida escolar y trasmitirle la misma al niño con una expectativa positiva.
  • Saca fotos de la escuela y mantenlas a la vista del niño, mientras le hablas ocasionalmente de la misma y las aventuras que le esperan.
  • Involucra a tu hijo, de alguna forma, en la preparación, ya sea escogiendo el bulto, las libretas y otros efectos escolares que puedan ser de su agrado. 
  • Al menos una semana antes de que inicien las clases, el niño debe comenzar a regular sus horas de sueño de acuerdo al horario en que tendrá que levantarse para ir a la escuela.
  • Los alimentos son el combustible que necesita nuestro cuerpo para funcionar, aún más para la tarea demandante de aprender, así que modifique la dieta de su niño eliminando los azúcares refinados, los dulces, las bebidas gaseosas y todo alimento que no ayude a su niño a concentrarse. Si somos cuidadosos con el tipo de combustible que le echamos a nuestros vehículos para que realicen un buen trabajo, cuánto más tenemos que procurar proveerles el mejor alimento a nuestros niños y eliminar de sus dietas aquellos que no contribuyen a su mejor desempeño. 
  • Establece una rutina diaria para levantarse, para las comidas, para bañarse y acostarse, siempre a la misma hora, para evitar ansiedad por tantos cambios a tan temprana edad.  
  • Las despedidas deben ser cortas, afectuosas y animadas, pero no dramáticas. Un abrazo y un beso mostrando entusiasmo y alegría por la etapa que va a comenzar son suficientes y asegúrale que volverás a recogerlo en la tarde. Si le sale al niño una lágrima, no comiences a prometerle villas y castillas para que deje de llorar, no le mientas diciéndole que vas al carro y regresas rápido ni tampoco lo amenaces con un castigo. En ese momento, muestra empatía y compasión, pero firmeza para evitar que él piense que mientras más llore, te lo vas a llevar a casa o te vas a quedar con él en la escuela. Mientras más tiempo pases en esa situación, más complicada será la misma e irá escalando en complejidad. El problema no es que se quede llorando, lo cual es frecuente y normal, sino que no soportes que tu hijo se quede llorando y pierda el control de sus emociones. Tampoco te retires sin que el niño se dé cuenta porque podría sentirse abandonado. Si te has preparado y has hecho lo propio con tu niño, el proceso de ajuste será más rápido y las lágrimas se irán en cuestión de unos minutos iniciales y desaparecerán luego de los primeros días.
  • Sé puntual por la tarde al recogerlo para evitarle ansiedad o temores. Recíbelo efusivamente, pero sin demostrar ansiedad ni convertirte en un detective, cuestionando  todo con desconfianza.
  • Es preferible hablar con el maestro para aclarar dudas que compartir las mismas con tu niño.
  • Pregúntale por sus compañeros y por las actividades que hicieron, mostrando mucho interés y entusiasmo. 
  • No le lleves juguetes ni objetos del hogar, eso evitará conflictos con otros niños y que no quiera hacer trabajo escolar porque se aferre a los mismos buscando seguridad.
  • Refuerza la autonomía de tu  niño, como ir al baño solo, comer en forma independiente, reconocer sus objetos personales, poder decir su nombre con apellidos, así como los de papá y mamá, la dirección y el teléfono. Eso le proveerá seguridad para enfrentarse a la nueva situación. 

Cómo anticipar si un niño va presentar serios problemas para ajustarse a la escuela

A continuación, unas dificultades o situaciones que deben trabajarse antes del inicio escolar o inmediatamente se observen en la escuela para evitar un fracaso escolar:

  • Inseguridad, ansiedad y baja autoestima
  • Dificultades de aprendizaje en las áreas curriculares en la escuela para las cuales no estaban preparados. Esto puede evitarse si los niños son evaluados un año antes de la entrada a la escuela y, de ser necesario, reciben terapias que los capaciten para el trabajo escolar.
  • Dificultades con las destrezas sociales
  • Conflictos o situaciones familiares que les angustian, como la separación de los padres o cambio de residencia o mudanza. 
  • Apego excesivo de los padres hacia el menor y viceversa. Si el mundo del niño son solo papá y mamá, va a ser más difícil adaptarse al ambiente escolar. 
  • Sobreprotección. Si los padres y madres tratan al niño como a un bebé no lo están ayudando a crecer y le costará mucho adaptarse a la escuela. Un miedo desmedido por parte de los padres es evidencia de sobreprotección. 

La clave para un ajuste escolar exitoso es una: los padres y madres. Ambos deben tomar consciencia de que son los que deben desapegarse de sus hijos y aprender a manejar  las angustias y miedos  que la separación les cause. Es esencial confiar en los maestros y en las estrategias que ellos implementen. De igual forma, la percepción que los niños desarrollan hacia la escuela es generada por los padres. Empezar en el sistema escolar en forma positiva ayuda al éxito escolar y a todas las áreas de la vida de los niños y sus familias. La preparación es fundamental; la improvisación no es la alternativa. 

La autora es patóloga del habla y lenguaje y directora del Instituto Fonemi de Puerto Rico, Para información, llama al 787-774-1163 o al 787-774-1164, o escribe a info@fonemipr.com.

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