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Crianza y personalidad

Mitos sobre el comportamiento del hermano del medio

El orden de nacimiento no define los rasgos en el carácter de un individuo

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Los hermanos tienen su influencia en la personalidad de un individuo cuando se crían juntos. (Archivo)
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Mucho se dice de los hermanos del medio: que si son más tímidos, un poco conflictivos, acomplejados, problemáticos y rebeldes. Otras teorías señalan que son fuertes de carácter y bien independientes, pero esos rasgos que se les atribuye, así como el lugar que ocupan en la familia muy poco tienen que ver con el orden de su nacimiento.

De acuerdo con la sicóloga clínica Julia Isabel González González, esas características que popularmente se emplean para describir a hijos que tienen hermanos que los preceden y suceden no son más que ideas falsas que tienen su origen en diversas teorías.

“Podrían darse los casos en que dicha descripción sea acertada para un hermano del medio, pero se trata más bien solo de una generalización fundamentada en algunas teorías que han surgido con relación al orden de nacimiento y que se popularizaron. Lo menciono en plural –teorías– porque existe más de una y multiplicidad de opiniones al respecto. Creo que de las más mencionadas es la teoría del siquiatra Alfred Adler”, comentó la profesional en conducta humana.

Son muchos los factores que influyen en la formación del carácter de una persona, en su personalidad y visión de mundo. Influyen muchos factores psicológicos y ambientales, incluso genéticos. El orden de nacimiento es solo uno de esos factores. O sea, si se puede tomar en cuenta el orden de nacimiento de una persona junto a otros elementos para conocer su perfil y describir su personalidad, pero ese elemento aislado jamás será suficiente para conocerle y entenderle del todo”, afirmó.

Mencionó como ejemplo que una persona criada con dos hermanos del mismo padre y madre bajo un mismo techo tendrá una personalidad distinta a una que se cría con sus hermanos, un padrastro y hermanastros. Así también, la muerte prematura de uno o ambos padres, un divorcio, si los embarazos de ese individuo fueron planificados y/o deseados o no son otros de los aspectos que pueden influir en las características que definen su personalidad.

Un factor que tiene mucha influencia en la crianza y trato que ofrecen los padres a sus hijos sin importar el orden de nacimiento y que puede tener mucho que ver con la definición del carácter de una persona, subrayó, es el sexo biológico de los hijos, sobre todo en la cultura latina.

No obstante, la experta afirmó que ciertamente los hermanos tienen su influencia en la personalidad de un individuo cuando se crían juntos.

“Eso es inevitable sin importar el orden de nacimiento”, observó.

De otro lado señaló que los hijos del medio experimentan el reto de sentirse muchas veces desplazado ante la llegada de otro bebé a la casa. De este modo, se sienten “destronados” ante la pérdida de atención por parte de las personas que están en su entorno, tal como pudo haberlo sufrido su hermano mayor. En algunos casos, dijo, otro desafío puede ser “tener que lidiar con un hermano varios años mayor que sea empoderado por los padres como otra figura de autoridad”.

“En cuanto a la atención de los padres hacia los hijos del medio esto varía de caso en caso y de familia en familia. Si se dan los casos en que los hijos del medio experimentan unos celos terribles hacia sus hermanos menores y la atención que estos reciben, sobre todo cuando llega un hermanito recién nacido. Es normal que hijos mayores experimenten celos ante la llegada de un hermanito. Aunque es normal, no es menos cierto que a veces es difícil de manejar”, destacó.

Consejos para manejar o evitar celos excesivos

Lo primero y más importante es la comunicación previa al nacimiento de un hermanito. Informar sobre el embarazo al niño, o a los niños, y hacerle parte del proceso. Involucrarlo en la decoración del cuarto del bebé, en la elección del nombre, explicarle lo que sucederá cuando el bebé esté por nacer, y que sepa que mamá será llevada al hospital, entre otros detalles.

Hay que dejarle claro a ese niño o niña que el nacimiento de un bebé en la familia no implica que ha perdido su lugar en la familia, ayudarlo a sentirse confiado en este sentido, expresarle que sigue siendo igual de amado y procurar espacios para compartir con él. Igualmente, se le puede involucrar en las tareas del bebé, siempre con la presencia de su mamá o papá.

Tratar de conservar, en la medida de lo posible, las rutinas que se tenían con el niño, como la hora del baño, las comidas, etcétera.

Es importante el trabajo en equipo de mamá y papá cuando tienen dos hijos o más. Mientras uno atiende al bebé, el otro puede dedicarle tiempo al otro niño o atender sus necesidades.

Hablarle sobre las ventajas de tener hermanos mayores y menores, como por ejemplo, que tendrá con quien jugar, quien lo ayude con sus proyectos y tareas, compañía.

Darle protagonismo en las conversaciones familiares y no hablar sólo sobre el bebé o hermano menor.

Ayudar a su hijo a expresar sus sentimientos y darle el espacio para hacerlo. Conversar con papá y mamá sobre lo que siente es la forma más adecuada de manejar sus sentimientos. Se debe escuchar y validar los sentimientos de su hijo. Sentir celos de su hermano es normal, sobre todo los primeros meses.

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