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La crianza asertiva también mejora las relaciones familiares

Los beneficios de ser papá

Estar presente en la crianza de los hijos es positivo para la salud física y emocional de los padres

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El padre tiene un rol esencial en la crianza y en el cuidado del menor. (Shutterstock)
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En una cultura en la que, a pesar de lo adelantos, todavía se promueve el machismo y la percepción de que los hombres son “de la calle” y la mujer se debe concentrar en la crianza de los hijos, es imprescindible cambiar el discurso para promover la inclusión activa de los padres en la crianza. Y, aunque se tiende a pensar que las madres deben ser las encargadas de crear los vínculos afectivos con los hijos, la realidad es que, cada vez más, esta apreciación está cambiando y los padres están asumiendo un rol más proactivo que tiene múltiples beneficios para su salud.

“Actualmente, se está fomentando la paternidad como un elemento esencial en la crianza y en el cuidado del menor, propiciando vínculos saludables”, que repercuten no solo en la familia en general, sino también en el padre. Así lo explica la doctora Kevia Calderón, psicóloga clínica y miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Psicología de Puerto Rico, quien añade que “cuando se tiene la confianza de que el padre no viene a ofrecer una ayuda, sino de que tiene un rol esencial en la crianza y en el cuidado del menor, entonces él se siente más eficiente en su rol y tiene un mayor sentido de vida, lo que fomenta su bienestar integral y su salud.

Investigaciones

La doctora Calderón señala que existen investigaciones que dan cuenta de los múltiples beneficios que tiene la paternidad en la salud de los hombres. Por ejemplo, menciona una encuesta realizada en países como Chile, México y Brasil, cuyo fin consistía en auscultar cómo era la relación de los padres con los hijos y qué beneficios tenía para los primeros. En este caso, algunos hombres reportaron que, en la medida en que se relacionaban más con sus hijos, se sentían más realizados y felices. Otras investigaciones, detalla la psicóloga clínica, reportan que los padres que tienen unas relaciones cercanas, positivas y con lazos afectivos fortalecidos en núcleos familiares donde no hay situaciones de violencia de padres hacia hijos, tienden a vivir más tiempo y a ser más saludables. También se detalla que existe una disminución en el uso de alcohol y drogas por parte de los padres.

“Definitivamente, la paternidad tiene efectos positivos en los hombres. Claro está, debemos tener en consideración que cada hombre va a vivir la paternidad de un modo distinto, que dependerá de su historia de vida: cómo llega esa paternidad, si hubo una decisión consciente de querer ser padre o si esto llega como resultado de una conducta sexual no tan responsable. Todo esto influirá en cómo se va a dar esa relación y cómo ese hombre se va a sentir en torno a su rol como padre”, explica Calderón, mientras añade que, en este aspecto, el rol del padre y sus propios sentimientos hacia esta experiencia se ven, a su vez, determinados por otros elementos como la personalidad del padre, sus propias experiencias como hijo o si fue víctima de maltrato. “Todo esto puede influir positiva o negativamente en esa relación padre e hijo, y en los padres”, dice Calderón.

Por su parte, la doctora Daphne Hernández, profesora adjunta del Departamento de Rendimiento Humano y Salud de la Universidad de Houston, y directora de Houston Academy, un programa de adiestramiento para estudiantes subgraduados subvencionado por la Departamento de Agricultura de Estados Unidos con sede en dicha universidad, ha llevado a cabo diversas investigaciones sobre el rol del padre y los efectos de la paternidad y señala que los padres que aumentan su involucramiento y que se sentían más apoyados en su tarea a través del tiempo, eran menos propensos a experimentar cambios negativos en su salud, aun cuando esta era pobre, y también tenían menos probabilidad de desarrollar depresión.

“Al mismo tiempo, los padres que se convirtieron en papás solteros estaban en mayor riesgo de desarrollar depresión clínica en comparación con los padres casados”, explica la doctora Hernández, a la vez que señala que los hallazgos son ‘bidireccionales’, ya que los padres que tenían depresión tendían a disminuir su involucramiento en la crianza, experimentar mayores niveles de tensión debido a su rol y un menor nivel de apoyo en la cocrianza. Del mismo modo, dice, los padres con un mayor nivel de involucramiento y cocrianza disminuyeron su evolución hacia la depresión con el paso del tiempo.

Un cambio, muchos retos

Como explica la psicóloga clínica Calderón, cuando un hijo llega a casa es, a la vez, un reto y una crisis de vida que muchas veces implica que se necesita ayuda para contestar muchas preguntas y sentirse más eficaces y efectivos. Sin embargo, aunque las redes de apoyo son esenciales en este proceso y validan el rol del padre, a veces, también es necesaria la orientación de un profesional de la salud mental.

Por su parte, la licenciada Jayleen Gorritz Pérez, de Inspírate Servicios Psicológicos, coincide en que “en ocasiones, la figura de papá se ve relegada en la crianza y no sabemos cómo incluirlo en la ecuación, por lo que los mismos padres se cohíben, pues mamá es la que generalmente abarca esa dinámica”, dice la consejera psicológica, quien destaca que la figura paterna es sumamente importante para fortalecer esos vínculos afectivos y ese sentido de protección y de seguridad que los niños y las niñas deben sentir.

Si los padres no siembran esos sentimientos de protección, de seguridad, de participación, de interés y de preocupación por sus hijos”, se podrían perder experiencias que pudieran generarles efectos de nostalgia y tristeza, explica Gorritz Pérez, para añadir que, en estos casos, los padres también pudieran experimentar manifestaciones y síntomas físicos relacionados a la depresión, por lo que es importante buscar ayuda, de ser necesario.

“Por eso, es importante que los padres perseveren en sus hijos, pues, un padre que persevera se reinventa todos los días”, asevera Gorritz Pérez, quien asegura que, en este autorreconocimiento, los padres tienden a sentirse realizados y más felices.

Para la consejera psicológica, perseverar implica que “los padres tienen que procurar investigarse, estudiarse, observarse y trabajarse para estar bien claros de cuál es el impacto de su figura en los hijos y evolucionar como parte de su crecimiento”. Además, recalca que un hombre que no tiene la oportunidad o la posibilidad de participar en la vida de sus hijos puede experimentar sentimientos de arrepentimiento y nostalgia hasta llegar a tener depresión.

No tenemos que esperar a que se compliquen las cosas para buscar ayuda”, sobre todo si se manifiestan sentimientos de desesperanza y tristeza extrema, como puede ocurrir cuando se sufre de depresión, resalta, por su lado, la doctora Calderón, quien forma parte de Psych Wellness Center.

En las familias separadas es importante buscar ayuda profesional para manejar las heridas emocionales que puedan afectar la participación de papá en la crianza, resalta la licenciadad Gorritz Pérez.

“Reinventar un nuevo sistema familiar, requiere voluntad y deseo de estar presentes en la vida de nuestros hijos. Muchos padres (incluso madres) tienden a divorciarse de sus hijos, desvinculándose de las responsabilidades que les corresponden, lo cual afecta emocionalmente su desarrollo. Trabajar internamente para superar el dolor de una separación y redefinir los roles que vamos a asumir, requiere reconocer que a pesar de la separación siempre seremos padres y eso es un propósito superior de vida”, dijo.

8 beneficios de salud de la paternidad

1. Los padres que se involucran en la crianza de sus hijos se sienten más felices. Aunque en una encuesta realizada en varios países algunos hombres señalaron que estaban más involucrados en las tareas de crianza porque era una necesidad, pues sus parejas trabajaban, aceptaron que comenzaban a disfrutar más la relación con sus hijos.

2. Viven más. Otro estudio señala que los hombres con un propósito de vida a través de la paternidad en un ambiente positivo y sin situaciones de violencia, tienden a vivir más tiempo.

3. Son más saludables. Al saber que de él dependen otras vidas, con la paternidad, los hombres se cuidan más, abandonan hábitos como fumar y adoptan otros estilos de vida saludables como comer mejor y hacer ejercicios.

4. Mejoran sus relaciones de pareja. Cuando el padre se involucra activamente en la crianza de sus hijos, la carga del trabajo se comparte, por lo que las parejas se sienten más apreciadas y se fortalece el vínculo entre ambos, tanto emocional como físico.

5. Se sienten autorrealizados. Los hombres involucrados en la crianza de sus hijos tienden a lograr sus objetivos más asertivamente, con satisfacción y orgullo.

6. Ejecutan mejor en el área laboral. Su compromiso para mejorar la calidad de vida de la familia como núcleo aumenta y se evidencia en su ejecución laboral.

7. Se disminuye su riesgo de desarrollar depresión clínica. Aunque existen diversos factores que pueden propiciar el desarrollo de la depresión clínica, los hombres que asumen un rol activo en la crianza y en la familia, y tienen relaciones positivas con sus hijos, presentan menos probabilidad de deprimirse o de tener tendencias suicidas.

8. Se reducen las condiciones de salud relacionadas al estrés. No solo el sentido de satisfacción evita que el estrés se salga de las manos, sino que, en general, relaciones familiares positivas fortalecen el sentimiento de bienestar integral del individuo.

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