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Importante la educación

Miniguía para los padres de jóvenes con diabetes

Consejos sencillos y prácticos llevarán al éxito en el control

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Muchos factores inciden en cuán bien los adolescentes puedan mantener sus niveles de glucosa en la sangre bajo control. (Shutterstock)
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Con una incidencia reportada de 18 casos por cada 100,000 habitantes, la diabetes es una de las enfermedades crónicas con mayor prevalencia en la isla. En el caso de los niños y los adolescentes, se sabe que la mayoría de los diagnósticos se dan entre los 2 y los 18 años, lo que supone un reto, no solo para los menores, sino también para sus padres y cuidadores.

Si bien los padres pueden asegurarse de seguir el plan de cuidado de salud de sus hijos y educarlos sobre las medidas que deben tomar para tener un mejor control de su condición según vayan creciendo, la realidad es que muchos factores inciden en cuán bien los adolescentes puedan mantener sus niveles de glucosa en la sangre bajo control.

Según el educador certificado en diabetes del Centro de Diabetes para Puerto Rico, Jorge A. Rodríguez Zayas, estos factores pueden ser físicos, emocionales y ambientales.

“La diabetes es una condición bien dinámica y cambia con varios factores que pueden afectar los niveles de glucosa en la sangre”, sin que esto necesariamente implique que el joven o niño no está haciendo la parte que le corresponde en su autocuidado.

Rodríguez Zayas ofreció los siguientes consejos para los padres:

1. Tener las expectativas apropiadas en relación al automanejo de la diabetes. Tomando en consideración que la diabetes es bien dinámica, “es importante que los padres no asignen culpas cuando haya descontrol, sino que investigue y resuelva las situaciones para ver qué ocurre”, explica el educador en diabetes, quien añade que echar la culpa del descontrol al joven menoscaba su capacidad de tomar decisiones independientes y de manera educada.

2. Reevaluar los derechos y los privilegios del adolescente con diabetes. El educador señala que se deben discutir con antelación las responsabilidades y los privilegios del adolescente si va a salir solo o con amistades. Esto incluye cuántas veces ha de monitorear sus niveles de azúcar cuando esté fuera, qué alimentos debe consumir y discutir el consumo de alcohol y sus consecuencias. En esta conversación también se debe discutir las responsabilidades del joven con su equipo (bomba de insulina, monitor, etc.). Entre los privilegios, se puede discutir por ejemplo, qué medidas garantizarán el uso de un vehículo de motor, como puede ser el monitoreo del nivel de glucosa antes de conducir o si se va a quedar en otro lugar, garantizar el suministro de medicamentos y el cuidado apropiado del equipo. No obstante, Rodríguez Zayas es enfático al mencionar que debe evitarse darle demasiadas responsabilidades al adolescente, para evitar el síndrome de quemazón.

3. Los padres deben mantenerse involucrados e interesados en todo momento, manteniendo los canales de comunicación abiertos y respetando su capacidad de tomar decisiones, pero manteniéndose informados en todo momento para que la salida sea exitosa.

Si bien ninguna estrategia o recomendación asegura que todo saldrá a la perfección, es importante que el joven se sienta apoyado en todo momento y que se mantenga una comunicación abierta. Estas son unas guías generales que se deben ir reevaluando acorde a cómo el adolescente las maneje. El proceso requiere práctica, improvisar a veces y confiar en el adolescente, pero el diálogo es esencial para que sea productivo.

De la misma forma, destaca que el apoyo de sus amigos y pares es esencial para el éxito en la adherencia al tratamiento.

“La evidencia clínica dice que cuando las amistades se involucran en entender el tratamiento y en apoyar al adolescente, el control va a ser mayor”, sostiene, finalmente, Rodríguez Zayas.

El Centro de Diabetes para Puerto Rico, cuyo director ejecutivo es el licenciado Bolívar Pagán, es una corporación pública/privada creada por la Ley 166 del 2000 del Estado Libre Asociado de Puerto Rico como el Centro de Investigación, Educación y Servicios Médicos para la Diabetes de Puerto Rico. Este reúne a una comunidad interdisciplinaria de profesionales que trabaja en conjunto para el bienestar, el adiestramiento, y la educación del paciente y sus familiares, sobre la diabetes y condiciones relacionadas.

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