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Relaciones

Señales que anticipan que una relación va rumbo al precipicio

Existen distanciamientos típicos que advierten una posible ruptura en una relación de pareja

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El síntoma principal de una ruptura es una ausencia de conocer el mundo interior de la otra persona y cómo están sus intereses. (Shutterstock)
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Existen señales típicas de lo que es anticipatorio en una posible ruptura de una relación de pareja. El síntoma principal es una ausencia de conocer el mundo interior de la otra persona y cómo están sus intereses alrededor.

Lo primero que tiende a ocurrir es una cantidad inmesa de desacuerdos dentro de la relación, que comienza con una ausencia de la comunicación o puntos de vista con los que -por lo general- no están en acuerdo.

Según la psicóloga Naychaly Rivera Nieves, estas conductas van seguidas de unas largas temporadas de deficiencia profunda en la vida sexual, un uso excesivo de la tecnología y el reemplazo del tiempo de la relación de pareja, haciendo uso de los medios electrónicos y sus diferentes áreas, tales como: computadoras, teléfonos y aplicaciones.

“Se genera un descontento y mucha incomodidad. Esto también lo vamos a estar observando casi siempre con la evitación continua de compartir con la otra persona, que puede darse desde el ámbito social o las separaciones iniciales dentro de la misma casa, en un cuarto o incluso muchas veces utilizando de por medio -si hay hijos-, el traslado de quedarse durmiendo con los hijos o tenerlos continuamente en la cama”, explicó la también consejera y especialista en parejas.

Dejar de ir a actividades familiares en conjunto o sencillamente ni siquiera comunicarle a la otra parte los eventos que van a acontecer para que forme parte de los mismos, muestra señales claras de que hay problemas dentro de la relación de pareja.

Sin embargo, para la psicóloga, el síntoma principal es una ausencia de conocer el mundo interior de la otra persona y cómo están sus intereses. “Todo síntoma incial lo podemos llamar, la gran desconexión. Esa es la antesala a una ruptura”, expresó.

En una relación saludable, por el contrario, generalmente ambos están a atentos a las fechas importantes, así como enfocados en compartir los eventos y la información. Se siente íntima y conectada.

“Va a haber una carencia de intimidad afectiva, intimidad sexual, intimidad física y al mismo tiempo del mundo interior de la otra persona porque dejas de compartir y sentir que esa persona es con la que tienes que tener tu amistad más profunda. Se comienzan a sustituir esos espacios por otras personas o por otro tipo de alternativas que te hacen sentir que puedes relacionarte sin necesariamente generar controversia”, dijo la especialista con oficina en el Centro Piensa Psicología Innovadora.

Entre otras señales se encuentran la continua crítica hacia la otra persona y la muestra de insatisfacción con la otra parte. “No importa lo que hagas, siempre hay una crítica o un pretexto para no estar en conformidad con lo que la otra persona hace. Es como un descontento que se arrastra a todas las dimensiones. La persona puede hacer cosas para tratar de agradar y nunca nada es suficiente”, señaló Rivera Nieves.

Cabe señalar que si te das cuenta de que tienes 3 o más de estas señales, es el momento perfecto para buscar ayuda porque quizás todavía estás a tiempo, según la doctora. Si se concreta todo esto, probablemente puede ser demasiado tarde para reparar afectivamente esa relación.

Entre las necesidades emocionales y psicológicas que tiene un individuo está la aceptación, la necesidad de comunicar y divulgar sus planes con alguien que te valide y tenga empatía. Está la necesidad de sentir que tienes pertenencia de la otra parte y eso se puede ver a través de la sexualidad, así como también en los planes familiares y tener una historia común. Al no tener esto, se llega a un nivel de insatisfacción y de infelicidad tan marcado que básicamente la otra persona pierde la fe dentro de la relación y pierde el norte de por qué está con alguien.

De otra parte, existen elementos severos dentro de la relación como la infidelidad, el maltrato físico y el maltrato emocional severo, que definitivamente marcan momentos críticos de considerar un divorcio o una ruptura. “Me refiero a considerar porque a pesar de que esto surja, muchas parejas consideran buscar ayuda y reparar la relación. Aunque la cultura popular habla de que hay un punto de ruptura fulminante con la infidelidad, hoy en día hay muchas más parejas que buscan ayuda para tratar de reparar la relación”, aseveró.

Una parte en negación

Cuando una parte quiere continuar la relación y la otra no, la respuesta de la terapeuta es un “no”, pues no se puede obligar al amor y a que esa persona se conecte nuevamente.

“Generalmente -cuando esto pasa- hay una tercera persona que está llenando las necesidades emocionales y afectivas de esa otra. Aunque una parte quiera luchar o quiera quedarse, lamentablemente eso no funciona, porque la otra se siente presa, oprimida y ese proceso no vino solo. Muchas veces la otra parte tiene coraje y resentimientos porque muchas veces le anticipó sus necesidades, expresó que la relación no iba como quería y eso no fue suficiente para esa persona despertar. Y no es hasta que la persona emocionalmente e incluso físicamente se va, que la otra comienza a despertar y hacer los cambios que nunca había hecho”, manifestó Rivera Nieves.

Por tal razón, la profesional insta a que la persona que está en negación de que la relación de pareja se ha roto, busque ayuda para trabajar con su autoestima y su valor. Estar claro de por qué se rompió la relación es vital para procesarlo y trabajar con el proceso normal de la pérdida de la pareja y de la estructura, de asimilar y crear una nueva rutina y generar nuevos círculos de apoyo. Para lograrlo, se exhorta a buscar ayuda terapéutica.

“Es bien difícil para la persona pasar el proceso normal, en el que algunas tienen depresión y ansiedad al tener un cambio tan drástico como la pérdida de la relación de pareja de largo tiempo, por supuesto. En corto es difícil, pero largo es mucho más complicado. Es toda una vida que ha girado en esa persona…”, dijo.

Para quien está en la posición de no volver

  • Si has decidido terminar la relación, se recomienda no dar falsas esperanzas y dar tiempo para que la otra persona lo asimile.
  • Es esencial que tú se lo hagas saber y te mantengas en esa posición.
  • Evita dar mensajes doble ni crear falsas expectativas porque de esa forma alimentas una esperanza en la otra persona. De lo contrario, se hace el proceso mucho más difícil, doloroso y largo, para el desenlace que al final del día suele ser el mismo, la ruptura o el divorcio.

"Hay un proceso gradual en las relaciones de pareja que algunas personas ignoran y evaden. De tomarse a tiempo, quizás se podría salvar la relación. Pero, como no se quiere reconocer ni lidiar con el problema, porque hay un asunto de ego y orgullo, se destruyen las posibilidades de reparación”, concluyó la experta.

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