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Ejercicios

Todo lo que debe saber sobre la fuerza muscular

Los ejercicios aeróbicos y los de resistencia o fortalecimiento funcionan bien en el propósito de alargar la vida útil de los músculos, siempre y cuando se realicen con regularidad a lo largo de la vida.

  • Por El Tiempo / GDA
  • 07 JUN. 2017 - 4:21 PM
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La fuerza varía en cada persona dependiendo de múltiples factores.
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Si bien la fuerza se define como la capacidad de mover algo que tenga peso u oponga resistencia, en el ámbito de la salud se puede entender como la potencia máxima que un músculo puede generar para ejecutar distintas tareas.

La fuerza varía en cada persona dependiendo de múltiples factores, y se podría afirmar que empieza en nuestro cerebro con la conducción de un impulso nervioso, capaz de determinar nuestro grado de fortaleza. Así lo asegura el médico del deporte, Iván Durán, quien explica que los elementos que determinan la potencia muscular tienen origen interno y se denominan intrínsecos, son los neurofisiológicos, biomecánicos y emocionales.

Sin embargo, aclara que existen puntos externos que influyen en la fuerza.

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Factores internos

Los factores neurofisiológicos influyen en la capacidad de contracción del músculo y, en consecuencia, en el desarrollo de la fuerza. No obstante, no tenemos el control sobre ellos. El médico explica que existen diversos tipos de fibras musculares y el porcentaje de las mismas viene determinado por la genética de cada individuo. Aclara, además, que las fibras rápidas son las que reciben un mayor estímulo para crecer y por lo tanto hace que se tolere un mayor grado de fuerza.

En cuanto a los factores biomecánicos, sostiene que estos condicionan la fuerza efectiva del músculo y están relacionados básicamente con el sistema óseo de la persona. En este sentido, dice que para optimizar la fuerza al momento de hacer un esfuerzo físico, la articulación involucrada y el cuerpo deben estar siempre en posiciones adecuadas, ya que así el tejido muscular sufrirá una apropiada estimulación durante el estiramiento, el hueso apoyará la generación de potencia y se evitarán lesiones dolorosas. En cuanto a los factores emocionales, como la motivación, la atención, el miedo, entre otros, señala que aunque la fuerza muscular máxima que se desarrolla es de un 60 a 70% de la capacidad superior real, estos aspectos pueden elevar este nivel y lograr mover fibras que por lo general no están siendo estimuladas.

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Factores externos

La fuerza también depende de diversos factores de tipo externo, entre los que se encuentran, el género, la alimentación, la edad y el entrenamiento. Al respecto, Durán indica que las diferencias entre hombres y mujeres empiezan a notarse a partir de la adolescencia, en donde los chicos empiezan a desarrollar la fuerza más rápidamente y de una manera más marcada.

El médico asegura que el sexo masculino tiene más fuerza porque tiene mayor cantidad de tejido muscular, por lo que su capacidad de desarrollar musculatura es casi que el doble frente al sexo femenino.

En cuanto a la alimentación, comenta que para mejorar la masa muscular lo que se necesita es comer proteínas provenientes principalmente de animales, la dieta siempre debe ser variada y equilibrada. “Todos debemos mantener una nutrición que contenga las proteínas, carbohidratos, grasas y oligoelementos adecuados para cada ciclo de vida. Esto quiere decir que debemos consumir de todo un poco y en una proporción ajustada a las necesidades y propósitos”, señala. Adicionalmente, indica que tomar suplementos bajo indicación médica es de gran ayuda, sobre todo en casos donde no se logra consumir todos los sustentos o nutrientes aconsejados, y especialmente durante la vejez, cuando el cuerpo experimenta la pérdida del apetito y de masa muscular, así como se suele dejar de lado el consumo de varios alimentos.

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No pierdas la fuerza

El deterioro muscular es un proceso natural e involuntario, que puede perjudicar drásticamente la calidad de vida de los seres humanos, especialmente durante la vejez, sin embargo, existen algunas prácticas que ayudan a minimizar los impactos de la denominada sarcopenia. De acuerdo con el informe Clinical definition of sarcopenia, realizado en 2014 por la Universidad de Roma, esta condición degenerativa aumenta en un 14 por ciento en las personas que están entre los 65 y los 70 años, mientras que en aquellos que superan los 80 años esta situación puede incrementar hasta un 53 por ciento.

Para Iván Durán, tanto los ejercicios aeróbicos y los de fortalecimiento de músculos, o también llamados de resistencia, funcionan bien en el propósito de alargar la vida útil de los músculos, siempre y cuando se realicen a la largo de la vida con regularidad. Sobre el tema, el médico agrega que “para realizar este tipo de actividades no se debe hacer una gran inversión. Basta con salir a caminar durante una hora por la ciudad o simplemente hacer las populares lagartijas y flexiones de pecho que ayudan a mantener activo este tejido”. 

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