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Capacidad de tu cuerpo

Generando la energía corporal

Conoce la diferencia entre energía, estámina y lo más importante: de dónde obtenerla

  • Por La Prensa Gráfica / GDA
  • 12 MAR. 2018 - 12:19 PM
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Energía es la capacidad que tiene el cuerpo de producir movimiento, y según la ley de la conservación, esta no puede ser creada ni destruida, solamente transformada. (Shutterstock)
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Es muy habitual estar en el ámbito de los gimnasios y escuchar que a algún compañero le falta energía, también escuchar que otro para evitar esa falta de energía se está dosificando un suplemento ergogénico preentrenamiento, y muchos también que relacionan la ingesta calórica con energía, hasta se puede escuchar que otros andan con niveles de energía elevados. 

En todo lo anterior hay que hacer algunas diferenciaciones para evitar caer en errores y excesos. En primer lugar, tiene que conocerse la diferencia entre energía, estámina y lo más importante: de dónde obtenerla.

Energía es la capacidad que tiene el cuerpo de producir movimiento, y según la ley de la conservación, esta no puede ser creada ni destruida, solamente transformada. Esa transformación se obtiene desde la aplicación de la bioenergética del sol hacia los alimentos que al ser consumirlos por los seres humanos se crean sustratos bioquímicos en el cuerpo como: los fosfatos, la creatinina, el ATP y el glucógeno, que son los que desencadenan el movimiento muscular ayudados por otras sustancias como calcio, acetilcolina, magnesio y proteínas contráctiles como actina, miosina, etc.

Lo anterior es únicamente para mostrar los sustratos que se originan desde la alimentación. Hay que dejar bien claro que al consumir alimentos jamás se siente un encendido de energía a menos que estemos en déficit calórico, por lo cual te comerás un alimento energético como un pan y no sentirás energía; te comerás un plátano, y tampoco; una fruta y, tampoco; y así también si las cantidades de estos aumentan únicamente se le reflejará en tejido graso subcutáneo en espera de ser utilizado. No existe nada al respecto sobre que entre más alimentos energéticos, se obtendrá más energía. 

Por otra parte, la estámina es la capacidad que tiene tu cuerpo de realizar un trabajo o actividad física sin llegar al cansancio o hasta haber alcanzado tu meta. Esta energía puede ser educada y es la que se adapta a medida que vas incrementando los tiempos, las intensidades y los descansos de tus entrenamientos.

Si corrías 3 millas y continúas gradualmente cada vez los correrás más rápido y en menos tiempo o si realizaba 1 hora de entrenamiento con pesas de forma intensa, terminará sese entrenamiento y acabarás cada vez menos cansado, queriendo hacer más. En esta parte también debe tener cuidado con los excesos, pues al caer en un síndrome de falta de rendimiento, disminuirá tu estamina en lugar de mejorarla y los esfuerzos que antes le parecían pequeños, los comenzarás a sentir más grandes. 

La energía nerviosa es otro factor que produce sensaciones estimulantes en el físico, y esta consiste en la capacidad de transforma la energía ambiental en energía eléctrica de comunicación entre los receptores sensoriales. Este tipo de energía puede ser también entrenada y adaptada a tener cada vez respuestas más óptimas y además puede ser estimulada con medicamentos.

Como puedes ver, los tres tipos o formas de generar energía tienen mucho que ver con el entrenamiento, pues este hace que se haga efectivo su funciones; así se debes entender que realizando un programa de actividad:

  1. Utilizarás la energía que obtienes de los alimentos y no acumularás depósitos de grasa subcutánea.
  2. Tu motricidad y movilidad será más fácil y eficiente y cada vez te sentirás menos cansado con tus actividades de la vida diaria o deportes.
  3. Tus receptores nerviosos serán optimizados y tendrá mejores respuestas del medio que lo rodea.

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