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Aciertos ajustes

Embarazada: Un cuerpo que cambia

Un porcentaje bastante alto de las mujeres embarazadas presenta dolores de espalda, especialmente durante el tercer trimestre del embarazo. Sigue las recomendaciones

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Se recomienda tener especial cuidado al acostarse, al pararse, al sentarse y hacer otros movimientos, así como evitar cruzar demasiado las piernas, echarse mucho tiempo para atrás por demasiado tiempo. (Shutterstock)
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Durante el embarazo, el cuerpo femenino cambia progresivamente para permitir el desarrollo del bebé y, ciertamente, el crecimiento del vientre es el cambio físico más evidente para todos de que se va a ser mamá. Este y otros cambios pueden generar diversas molestias que si bien, son normales, no dejan de causar preocupación y de disminuir, en ocasiones, la calidad de vida de la embarazada. Una de estas molestias comunes es el dolor de espalda.

El doctor André Colón, quiropráctico y presidente de la Asociación de Quiroprácticos de Puerto Rico, menciona que un porcentaje bastante alto de las mujeres embarazadas presenta dolores de espalda, mayormente ocasionado por el desplazamiento de los órganos fuera de su lugar y el crecimiento de la barriga, cuyo peso, pone tensión en los músculos y los ligamentos que rodean el útero, especialmente durante el tercer trimestre del embarazo.

“Lo que ocurre es que el centro de gravedad del cuerpo se desplaza más hacia el frente, por lo que las mujeres tienden a inclinar el torso hacia atrás, realizando una hiperextensión de la espalda, echando los hombros hacia atrás más allá de lo normal, y echando la cintura más hacia el frente, por lo que la biomecánica del cuerpo se afecta”, explica el doctor en quiropráctica cuya oficina, Balanced Chiropractic Center, se encuentra en San Juan.

En este proceso, añade Colón, los ligamentos, los músculos, los nervios y los huesos se ven afectados, evitando que el cuerpo tenga una postura anatómicamente correcta, mientras que las mujeres buscan mantener su centro de gravedad y equilibrio. Además, menciona, durante el embarazo, el cuerpo femenino va segregando diversas hormonas que permiten que se torne más flexible para que la pelvis pueda expandirse e ir acomodando al feto en crecimiento.

Todo esto ocasiona molestias que se reflejan no solo en el dolor de espalda, sino también otros síntomas como: adormecimiento de las manos o de las piernas, dolor de cuello, una mala barriga que se empeora, problemas digestivos, hipertensión y hasta molestias del nervio ciático. “Es una cascada de síntomas que no son solamente dolor”, enfatiza el quiropráctico.

Sobre este particular Colón enfatiza que las mujeres no deben tratar de sentirse cómodas con una mala postura, ya que esto puede ser contraproducente tanto para ellas como para sus bebés. Por ello, recomienda tener especial cuidado al acostarse, al pararse, al sentarse y hacer otros movimientos, así como evitar cruzar demasiado las piernas, echarse mucho tiempo para atrás o usar el celular o la computadora por demasiado tiempo, ya que se pueden generar malas posturas sin que las embarazadas se den cuenta de ello.

Por ello, el especialista el quiropráctico recomienda que se hagan ciertos ajustes para que el embarazo sea lo más llevadero posible y poder lidiar con el estrés físico, estrés físico, emocional y químico del cuerpo que se genera por esos cambios.

A continuación, sus recomendaciones:

  1. Evaluarse con un quiropráctico, sobre todo, que tenga algún tipo de estudio o certificación con mujeres embarazadas y niños como la de la organización internacional como International Chiropractic Pediatric Association (ICPA), ya que estos doctores tienen estudios adicionales para proveer servicios a mujeres embarazadas, antes, durante y después del embarazo, así como niños.
  2. Realizar ejercicios, no de alta intensidad. Los ejercicios acuáticos son muy recomendados, toda vez que el peso de la barriga no afecta tanto en esta modalidad. También se recomiendan modalidades como yoga, Pilates y ejercicios de estiramiento. Los masajes se pueden recomendar, pero luego de la evaluación médica y provistos por un masajista terapéutico certificado y dependiendo del trimestre  de embarazo.
  3. Darle seguimiento al estado general de la salud, sobre todo si tiene condiciones  de salud como depresión, diabetes y otras.
  4. Visitar un psicólogo para lidiar con el efecto emocional de todos los cambios por los que se está pasando, sobre todo sin son primerizas.
  5. La parte nutricional es importante. El doctor Colón prefiere llamarle nutrición balanceada para beneficio de la embarazada y del bebé. Un nutricionista puede ayudar.
  6. Puede usar cojines lumbares o toallas para que la espalda tenga algún tipo de soporte. Los “body pillows” le permiten a la embarazada tener una posición más cómoda al dormir, ya que le dé un tipo de confort porque promueven una posición anatómica correcta.
  7. Dormir del lado izquierdo, para que los órganos no se afecten tanto y el bebé reciba más oxígeno.
  8. En el trabajo, en la medida de lo posible, usar sillas ergonómicas y colocar los monitores un poco más altos.

Recuerda que el embarazo no es una enfermedad, por lo que tener la mente, el cuerpo y el espíritu balanceado podrá ayudarte a tener una mejor experiencia.

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