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Según investigadores de Mayo Clinic

Aumentar la actividad física mejora la supervivencia en los pacientes con linfoma

Los investigadores descubrieron que los pacientes que tenían mayor nivel de actividad física normal para adultos antes del diagnóstico de linfoma mostraban una supervivencia considerablemente mejor

  • Por Mayo Clinic
  • 19 FEB. 2018 - 02:00 AM
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Es posible modificar la conducta del paciente hacia la actividad física, los médicos deben asesorar a sus pacientes y a los supervivientes acerca de la importancia de la actividad física. (Shutterstock)
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Un estudio observacional realizado por investigadores de Mayo Clinic descubrió que aumentar la actividad física no solamente disminuye el riesgo de muerte por cualquier causa, sino que también reduce el riesgo específico de muerte por linfoma. El linfoma es un tipo de cáncer del sistema linfático, aquella parte de la red corporal que combate a los microbios e incluye a los ganglios linfáticos (glándulas linfáticas), al timo (glándula) y a la médula ósea. El linfoma afecta a esas zonas, así como a otros órganos en todo el cuerpo. La doctora Priyanka Pophali, hematóloga de Mayo Clinic, presentó los resultados del estudio durante la quincuagésimo novena reunión anual de la Sociedad Americana de Hematología, en Atlanta.

“Como médicos, a todos los supervivientes de cáncer les recomendamos hacer actividad física para mejorar su calidad de vida en general. Sin embargo, no sabíamos si la actividad física tendría alguna repercusión sobre la supervivencia en los pacientes con linfoma”, comenta la doctora Pophali.

Por ello, la médica y sus colegas quisieron evaluar cómo afectaba la actividad física sobre la supervivencia de los pacientes con todos los subtipos de linfoma, tanto antes como después del diagnóstico. Concretamente, quisieron saber si un cambio en el nivel de actividad física de un paciente con linfoma después del diagnóstico alteraría la supervivencia.

A fin de responder estas inquietudes, los investigadores estudiaron una cohorte de 4,087 pacientes con linfoma e inscritos de forma prospectiva (dentro de los primeros 9 meses del diagnóstico) en Mayo Clinic, entre los años 2002 y 2012. Al momento de la inscripción, los participantes llenaron cuestionarios acerca de su actividad física habitual, antes del diagnóstico de linfoma. Los investigadores se comunicaron regularmente con los pacientes para recopilar información acerca de exposiciones y resultados, así como para seguimiento a los tres años. Los investigadores usaron esa información para calcular el índice de puntuación Godin para actividades recreativas, que califica la actividad física y es un medio validado para medir la actividad física en pacientes oncológicos. Tres años después del diagnóstico, se averiguó a los pacientes si creían que hubo algún cambio en su nivel de actividad física (aumento, disminución o ningún cambio) comparado frente a los valores basales; luego, los investigadores evaluaron la relación entre la actividad física y la supervivencia general y específica al linfoma.

Los investigadores descubrieron que los pacientes que tenían mayor nivel de actividad física normal para adultos antes del diagnóstico de linfoma mostraban una supervivencia considerablemente mejor, tanto general como específica al linfoma, que los que hacían menos actividad física. Descubrieron también que los pacientes que aumentaron su nivel de actividad física después del diagnóstico de linfoma (en el seguimiento a los tres años) tenían una supervivencia considerablemente mejor, tanto general como específica al linfoma, que los que hacían menos actividad física.

Los científicos descubrieron que los pacientes que creían que su nivel de actividad física había disminuido al seguimiento de los tres años después del diagnóstico de linfoma tenían peor supervivencia, tanto general como específica al linfoma, que quienes informaron no haberse percatado de ningún cambio.

“Los resultados muestran que la actividad física puede repercutir de forma positiva sobre la supervivencia de los pacientes con linfoma. Es importante mencionar que nuestro estudio muestra un beneficio en la supervivencia de los pacientes que aumentaron su nivel de actividad física. Por lo tanto, dado que es posible modificar la conducta del paciente hacia la actividad física, los médicos deben asesorar a sus pacientes y a los supervivientes acerca de la importancia de la actividad física y motivarlos a mantenerla o aumentarla, de ser posible”, dice la doctora Pophali.

Otros autores del trabajo son: doctor James Cerhan (doctor en medicina e investigación), doctora Carrie Thompson y Melissa Larson.

Mayo Clinic es una organización sin fines de lucro y dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación que ofrece atención experta e integral a todos los que necesitan recobrar la salud. Para información, accede a http://www.mayoclinic.org/es-es/about-mayo-clinic o http://newsnetwork.mayoclinic.org/category/espanol-2/.

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