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Cuidado prenatal

El embarazo no detuvo a Jennifer Croley de completar el Medio Maratón San Blas

Convencida de que el esfuerzo no le haría daño a su bebé, se convierte en la primera mujer en completar la carrera en estado de gestación

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Jennifer Croley completó el Medio Maratón San Blas de Coamo con 29 semanas de gestación. (Suministrada)
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Hace cerca de un mes, cuando Jennifer Croley llenó la inscripción para participar en el Medio Maratón San Blas de Coamo, jamás pensó que se convertiría en la primera mujer embarazada en correr las 13.1 millas de este evento deportivo de fama internacional.

Su motivación no fue acaparar titulares, sino seguir haciendo lo que disfruta, aun cuando se encuentra en sus 29 semanas de gestación.

“Corrí porque a mí me gusta, porque quiero correr, porque así soy yo. No sabía que sería la primera mujer en correr el San Blas embarazada. Leo mucho y veo que en Estados Unidos hay muchas mujeres que lo hacen. Corrí porque eso me hace feliz y eso de que las embarazadas estamos inválidas o enfermas, para mí no se convierte en una excusa y no debería serlo para ninguna mujer. Si te gusta, si físicamente puedes, tienes el permiso de tu doctor y tienes tu entrenador que te vaya llevando, puedes hacerlo. Cada una conoce su cuerpo y sabe hasta dónde llegar”, expresó la mujer de 32 años. 

Croley cuenta que nunca había sido una gran fanática de los ejercicios, hasta hace dos años. Recuerda que luego de dar a luz a su primogénito, cuando tenía 21 años, su cuerpo volvió a la normalidad rápidamente, pero no fue así cuando tuvo a su niña hace ocho años.

“Después de la nena, el cuerpo no quedó igual, no me veía flaca”, comenta Croley, quien hace dos años comenzó a practicar las disciplinas de “Cross Training” y “Obstacle Course Race” (OCR).

Hace unos meses, mientras entrenaba para un campeonato mundial de OCR para el que ya había cualificado, descubrió que estaba embarazada y, aunque no viajó a Canadá a participar de ese evento, decidió seguir preparándose con el deseo de hacer por segundo año consecutivo el Medio Maratón San Blas.

“Es una ruta bien retante. El año pasado tuve tres compañeros que no pudieron terminar la carrera. Dos de ellos terminaron en el hospital. Lo más fuerte es esa cuesta eternamente larga y la elevación. Yo vivo en área metro, no entreno muchísimas cuestas”, explica.

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Croley realizó el Medio maratón San Blas en 2 horas y 22 minutos. (Suministrada)

La primera vez que le expresó a su doctor la idea de hacer el medio maratón en su séptimo mes de gestación, éste le dijo que no se lo recomendaba. No obstante, como todo transcurrió normal con su embarazo, Croley recibió la aprobación del galeno.

“Este año, sentí la diferencia en el peso. No es igual de fácil correrlo con 15 libras más, pero es un maratón tan bonito, porque la gente está en todas las partes de la carrera apoyándote. No me sentí cansada ni agobiada. Me decían la pipona, la preñá, la embarazada y como este año cambiaron la ruta, regresas por donde comienzas, cuando regresé la gente se emocionaba”, recuerda Croley, quien hizo la carrera en 2 horas y 22 minutos, lo que se considera un tiempo excelente.

Después de lograr esa meta, la mujer cuenta que se fue a comer con sus compañeros corredores y el resto de su día transcurrió con normalidad. El lunes trabajó como de costumbre y entrenó en la tarde.

No hay excusas si todo está bien

Correr y hacer ejercicios de alto impacto durante el embarazo sin poner en riesgo al bebé es posible si se dan ciertas condiciones, establece el doctor Miguel Vázquez Guzmán, ginecólogo-obstetra con práctica privada en San Juan.

“Todos los embarazos se catalogan entre ser de alto riesgo o no alto riesgo, lo que también llaman complicados o no complicados. El asunto con esto es que, en embarazos que son complicados -que puede ser por condiciones preexistentes como alta presión o diabetes tipo 1- no se recomienda hacer ejercicios de esa índole”, explica el médico.

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Jennifer Croley participa en el Reflex Extreme Challenge en San Sebastián con 28 semanas de embarazo. (Suministrada)

Por el contrario, cuando la paciente tiene un embarazo no complicado, sí podrían hacer ejercicios, dependiendo siempre de su capacidad física.

“Si es una paciente que antes del embarazo practicaba deportes, que es atlética, ya por fisiología de su cuerpo puede hacer ejercicio de intensidad moderada a leve. Después que mantenga una hidratación y una ingesta calórica adecuada, puede envolverse en ese tipo de actividad. Los dos eventos más preocupantes durante el ejercicio son la falta de azúcar y la deshidratación”, añade Vázquez Guzmán.

Para asegurarse que es seguro mantenerse ejercitándose durante el embarazo, la mujer debe tener una buena hemoglobina, mantener su ritmo usual de preparación física con su entrenador y vigilar la ingesta calórica y la hidratación, sugiere el experto.

No obstante, aunque no se trate de una mujer atlética, siempre que no haya contraindicaciones, la embarazada puede realizar otros ejercicios de menor impacto, como caminar y nadar.

“La autorización médica depende de las condiciones. Si el paciente presenta un embarazo no complicado, siempre y cuando esté estable y no tenga ninguna enfermedad restrictiva del pulmón, no tenga ninguna complicación como cuello insuficiente, embarazo múltiple, embarazo con parto prematuro, sangrado en los primeros dos trimestres o una placenta previa o rotura de membrana, puede hacer sus ejercicios”, destaca el ginecólogo-obstetra.

Vázquez Guzmán comenta que varios estudios observacionales presentan que las pacientes que hacen ejercicio desde antes del embarazo y se mantienen haciéndolos durante ese periodo, presentan menos riesgo de sufrir diabetes gestacional, disminución en los riesgos de cesárea y de partos operativos.

Según el experto, existía la tendencia a creer que, si la paciente tiene una elevación de la temperatura corporal durante el evento del ejercicio, podría aumentar el riesgo de condiciones complicadas para el bebé.

“En estudios que se hacen de pacientes que utilizan jacuzzi a temperaturas elevadas, se había visto que esos pacientes tenían un poco mayor de riesgo de bebés prematuros. Sin embargo, la temperatura a la que se eleva el cuerpo durante el ejercicio nunca va a llegar a ser tan significativa para que sea un evento de carácter grave para que el bebé desarrolle un problema de esa índole”, destaca el médico.

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Durante su participación en Spartan Beast Florida a las 21 semanas de gestación. (Suministrada)
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