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Botiquín para la salud

"Mi niño no quiere comer vegetales"

Los padres deben seguir insistiendo en que su hijo coma vegetales, por lo menos hasta que cumpla los 16 años de edad

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Es recomendable que el padre siga insistiendo en que su hijo coma vegetales. (Shutterstock)
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Una buena alimentación es la base para el buen desarrollo físico y mental de nuestros niños. Diariamente, la dieta de estos debe contener de todos los grupos de alimentos, desde frutas, carnes, lácteos, cereales y vegetales, entre otros, además de agua. Pero, ¿qué pasa cuando a los pequeños no les gustan los vegetales?, ¿qué pueden hacer los padres? 

La doctora nutricionista, Ada M. Laureano Carrasquillo, profesora del Programa de Nutrición de la Universidad del Turabo, explica que el gusto por los alimentos se desarrolla desde que uno nace, y si al ser humano se le presentan alimentos saludables desde que es pequeño, va a ir desarrollando el gusto por estos. 

“Se dice que a los niños no les gustan los vegetales por su sabor desabrido, porque no tienen el sabor dulce ni salado. Por eso, es importante ofrecerles un vegetal a la vez, hasta que estos vayan desarrollando su paladar y el gusto por estos alimentos. Hay que recordar que en la lengua está el gusto por todos los sabores y hay que estimularlo”, destaca Laureano Carrasquillo.  

La recomendación de la especialista es que se ofrezca el alimento nuevo 16 veces, antes de decir que este no le gusta a una persona. “Debe ofrecérselo al niño por varias semanas y el padre también debe comerlo, para alentarlo y para que aprenda con el ejemplo. El comer es una conducta social. Lo que yo vea que otros comen, yo voy a querer comerlo”, señala. 

Según la doctora en nutrición, el padre debe seguir insistiendo en que su hijo coma vegetales, por lo menos hasta que cumpla los 16 años de edad.  “Hay evidencia de que el cerebro humano forja conductas que aprende hasta esa edad, y que guardará para toda su vida”, recalca.

Porciones y variedad 
La cantidad de vegetales que se le sirve al niño en cada comida, debe ser una pequeña porción, equivalente a una cucharada (1 onza). “Los vegetales se deben comer mínimo dos veces al día, en las comidas. También se  pueden comer en las meriendas, como por ejemplo, palitos de zanahoria o de apio”, enfatiza.

Un elemento importante de los vegetales es la distribución de colores en un plato. “Al ojo del niño le atraen los colores brillantes y llamativos, por lo que estos se le deben poner en el plato que siempre debe ser blanco de manera que resalten los colores de los alimentos”, manifiesta. 
Dice Laureano que para añadir sabor, variedad en textura y otros nutrientes que dan saciedad, como la proteína y la grasa, el padre puede aderezar los vegetales con queso derretido o los puede mezclar con frutas o granos. 

Botiquín para la salud
“Es cierto que hay que comer de todos los grupos de alimentos, pero en los vegetales está el mejor botiquín para la salud del cuerpo”, asegura la nutricionista.

Reconoce la experta que los vegetales son una gran fuente de hidratación para la piel, ya que son ricos en agua; son altos en fibras, lo cual evita el estreñimiento en los niños; son bajos en calorías y ricos en vitaminas. Además, evitan enfermedades degenerativas como el cáncer, las úlceras, la obesidad, la diabetes y otras. 

Asimismo, ayuda a las vías metabólicas, de manera que todos los órganos funcionen correctamente, lo que permite el desarrollo físico e intelectual del niño. “Cuando comparamos la cantidad de contenido de nutrientes que tiene un vegetal y los beneficios que tiene para la salud, se puede decir que los vegetales le ganan a todos los demás alimentos”, puntualiza la doctora en nutrición.

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