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Hallazgo interesante

Enseñar a los niños a comer alimentos saludables parte desde el embarazo

La evidencia sugiere que los niños pueden aprender a preferir los alimentos durante la gestación y que, después del nacimiento, si la madre amamanta, el bebé también se beneficia de la exposición a ciertos sabores a través de la leche materna

  • Por El Mercurio / GDA
  • 03 ENE. 2018 - 12:46 PM
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Estas exposiciones tempranas familiarizan al niño con sabores específicos. (Shutterstock)
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"Los sabores de lo que come la mamá alcanzan al niño en el útero. Por lo tanto, si está siguiendo una dieta saludable, el feto se expone a esos sabores, haciendo que el niño se acostumbre a ellos", explica la doctora Stephanie Anzman Frasca, profesora e investigadora de la Universidad de Buffalo, en Estados Unidos.

Ella es la autora principal de un estudio en el que se analizaron 40 investigaciones publicadas en la última década sobre cómo los niños desarrollan su gusto por alimentos como frutas y verduras.

La evidencia sugiere que los niños pueden aprender a preferir los alimentos durante la gestación y que, después del nacimiento, si la madre amamanta, el bebé también se beneficia de la exposición a ciertos sabores a través de la leche materna.

Estas exposiciones tempranas familiarizan al niño con sabores específicos, así como con la experiencia de variedad, y preparan el escenario para la posterior aceptación de sabores saludables en alimentos sólidos.

"Se ha visto que los estímulos durante esos períodos efectivamente pasan al feto y al recién nacido, en muchos hábitos no solo como la comida, sino también el sueño o las alergias", comenta el doctor Pablo Brockmann, pediatra de la Red de Salud UC Christus.

"Es importante que las mamás coman de todo, de manera saludable, como una forma de estimular al feto y al niño".

A medida que crecen, el ejemplo paterno juega un rol crucial. "El estímulo externo es determinante", agrega Brockmann.

Experiencia agradable

"Este estudio refuerza algo que ya sabíamos: hay que aprovechar los primeros mil días de vida del niño, donde se forjan las conductas futuras. Y eso requiere de tiempo y paciencia", reconoce el doctor Jaime Tapia, pediatra y cardiólogo infantil de la Sociedad Chilena de Pediatría.

Porque muchas veces el contexto juega en contra. "El problema es la cultura: nadie premia a un niño con una zanahoria, por ejemplo. Lo que vemos es que, por un tema de tiempo o comodidad, el niño comienza a comer más alimentos chatarra", dice Tapia.

Un flaco favor en términos nutricionales, si se considera el alto índice de sobrepeso y obesidad a nivel infantil, con todas las consecuencias que eso puede tener a largo plazo en términos de salud.

Los expertos concuerdan en que se debe buscar que la experiencia de comer sea agradable. "Algo que se asocia a una buena nutrición es sentarse con los niños a comer juntos y darles opciones de alimentos saludables, y no cambiarlos por cosas que sí les gustan, pero que no son nutritivas", precisa Brockmann.

Incluso, la exposición repetida a los alimentos saludables que los niños rechazaron anteriormente puede ayudar a que desarrollen un gusto por esas comidas. Por eso, Anzman-Frascas reconoce que aunque es difícil, los padres no deberían rendirse.

"Este método de simplemente repetir la exposición del niño a alimentos saludables tiene una sólida evidencia científica -precisa-. Hay muchos estudios con niños en edad preescolar que no comen pimientos o calabaza, por ejemplo, pero después de cinco a seis sesiones en las que se ofrecen repetidamente estos alimentos terminan gustándoles".

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