Loader
Nuevo estudio evalúa los hallazgos

El ejercicio protege el corazón incluso en quienes tienen riesgo genético

ncluso, si sus padres murieron producto de una enfermedad cardíaca, se puede reducir el riesgo al nivel de una persona sin antecedentes familiares al mejorar el estado físico

  • Por El Mercurio / GDA
  • 10 ABR. 2018 - 10:00 AM
Photo
Aunque importante, el riesgo genético no es determinante para la enfermedad cardiovascular. (Shutterstock)
  • Compartir esta nota:

Que la actividad física es buena para el corazón no es un secreto. Sin embargo, un nuevo estudio sugiere que hacer ejercicio reduce el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas incluso en quienes tienen un fuerte historial familiar de estas afecciones.

"El mensaje principal de este estudio es que el riesgo genético no es determinante", dice Erik Ingelsson, profesor de medicina de la Universidad de Stanford y coautor de la investigación que se publicó en la revista médica "Circulation".

"Incluso, si sus padres murieron producto de una enfermedad cardíaca, se puede reducir el riesgo al nivel de una persona sin antecedentes familiares al mejorar el estado físico", asegura Ingelsson.

Los científicos siguieron durante seis años a 482,702 personas que tenían distintos niveles de riesgo genético de enfermedad cardíaca, pero que no presentaban ningún problema cardíaco actual. Así descubrieron que el ejercicio redujo el riesgo de desarrollar este tipo de padecimientos. Los investigadores también encontraron que entre las personas con un elevado riesgo genético, tener un fuerte agarre (fuerza utilizada con la mano para suspender objetos en el aire) redujo el riesgo de enfermedad coronaria en un 36% y el riesgo de fibrilación auricular (latido cardíaco anormal) en un 46%, en comparación con hombres y mujeres con agarres débiles.

En este mismo grupo, los altos niveles de capacidad cardiorrespiratoria se asociaron con un 49% menos de riesgo para enfermedades coronarias y 60% menos de riesgo de sufrir fibrilación auricular, en comparación con los participantes con baja capacidad cardiorrespiratoria.

"Una explicación para el beneficio del ejercicio es que este controla los factores de riesgo de estas enfermedades, es decir, no se demostró que cambiara la predisposición genética, pero sí que el estilo de vida condujo a menor riesgo de ser hipertenso y a un mejor control metabólico y mejor perfil lipídico", explica Luigi Gabrielli, cardiólogo de la Red de Salud UC Christus.

Su colega Pablo Pedreros, cardiólogo de la Clínica Santa María, asegura que el ejercicio aumenta el diámetro de las arterias coronarias, lo que se traduce en un mejor flujo sanguíneo y, por lo tanto, menor probabilidad de obstrucción.

Los resultados de este estudio sugieren que tanto la capacidad cardiorrespiratoria como la fuerza muscular son importantes para proteger el corazón. Por lo tanto, agrega el doctor Gabrielli, es importante realizar ejercicios como trote o andar en bicicleta, al menos tres veces por semana. "A diferencia del levantamiento de pesas, hay suficiente evidencia que relaciona estas actividades con una mayor sobrevida", asegura el médico.

  • Compartir esta nota:
Volver Arriba