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"La grasa no es como la pintan"

¿Por qué no debes sacar las grasas de tu dieta?

Lo ideal es consumir grasas de fuentes naturales, pero si recurres a productos industrializados, revisa las etiquetas

  • Por El Universal / GDA
  • 14 FEB. 2018 - 5:38 PM
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Si reduces carbohidratos como pan, pasta, arroz o dulces, e incrementas las grasas saturadas, te vuelves más sano. (Shutterstock)
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Para Nina Teicholz, periodista de investigación especializada en temas de nutrición y con estudios en biología, "si tú tienes sobrepeso, eres diabético y vas al doctor, te va a decir que no necesitas la grasa, solo fruta, vegetales y granos. Esa dieta, a la mayoría de la gente, la volverá más gorda, más enferma y empeorará sus padecimientos", asegura en entrevista para El Universal.

La también escritora expone que uno de los principales problemas en las dietas es que desdeñan las grasas saturadas, como la de la carne roja, el queso o la mantequilla, cuando, en realidad, no existen pruebas de que estas estén relacionadas con enfermedades del corazón, obesidad o diabetes: "un amplio cuerpo de científicos demuestra que, si reduces carbohidratos como pan, pasta, arroz o dulces, e incrementas las grasas saturadas, te vuelves más sano, pues puedes bajar de peso, combatir tu diabetes, la presión sanguínea o enfermedades del corazón".

La experta explica que lo ideal es consumir grasas de fuentes naturales, pero si recurres a productos industrializados, aconseja que revises en las etiquetas: "los carbohidratos totales y el contenido de azúcar, también las grasas polisaturadas que, tal como los aceites vegetales, provocan inestabilidad en grasas y las convierte en trans, las cuales son malas para la salud". Además, sugiere no fiarte del lema 'bajo en grasa', pues "esta le da sabor y textura a los productos, y al eliminarla utilizan reemplazos para restaurar el sabor y, casi siempre, es algún tipo de azúcar. Te quitan la grasa que tu cuerpo necesita y te ponen azúcar que te enferma".

Nina Teicholz es autora del libro "La grasa no es como la pintan" (Grijalbo, 2017), el cual causó polémica debido a que argumenta que las grasas saturadas son benéficas para el cuerpo. "Lo más difícil es hacer que las personas entiendan que estas no causan problemas. Es lo opuesto; en realidad, el azúcar, las harinas y los granos son malos para la salud", afirma.

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