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Tres claves para empezar

Running y mindfulness, una experiencia donde el todo es mayor que la suma de sus partes

El Runfulness, en otras palabras, la combinación de meditar y correr, podría ser mejor para la salud que practicar las dos actividades por separado

  • Por Por Dentro
  • 21 SEP. 2018 - 10:33 AM
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La clave está en mantener tu conciencia presente: incluso en los momentos de dificultad, esfuerzo y dolor. (Shutterstock)
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El runfulness, en otras palabras, la combinación de meditar y correr, podría ser mejor para la salud que practicar las dos actividades por separado. Así lo explicó la psicóloga Mara Claramunt, experta en mindfulness de la app Intimind.

“La práctica de correr y la de meditar tienen muchas cosas en común y la propuesta es hacerlas al mismo tiempo con técnicas sencillas, al alcance de todos”, dijo Claramunt, al añadir que ahora esto es posible desde el teléfono móvil, para entrenar y mejorar la mente y el cuerpo.

A continuación, tres claves para empezar a correr meditando:

1. Correr con atención plena.

Así de simple. Una actividad complementa la otra, por lo tanto, se vuelven un mismo ejercicio. Cuando pones toda tu atención en todo lo que envuelve a tu rutina de salir a correr, estás meditando, centrándote en sentir el aire en el rostro, en el movimiento de piernas y brazos, en mantener o mejorar una velocidad, y otros elementos.

La clave está en mantener tu conciencia presente: incluso en los momentos de dificultad, esfuerzo y dolor.

Comienza la noche anterior. Antes de dormir, asienta tu intención de practicar al día siguiente. Puedes decirte: “Mañana me voy a levantar a meditar corriendo porque lo quiero hacer y será placentero y de gran ayuda”. Este es un ejemplo. Elabora tu propia frase y repítela cada día sin darle más vueltas después.

Cuando te levantes, actívate. Pon toda tu atención en el momento presente desde que te levantas de la cama, te lavas la cara, te vistes… Siente y atiende todo lo que conlleva prepararte para salir a correr. Sé consciente de los pensamientos que surgen, pero no te dejes arrastrar por ellos.

Cuando vayas a empezar: “Vamos a calmarnos”. Antes de salir, toma una respiración profunda. Chequea tu estado: cómo está tu cuerpo, tu mente, tu estado de ánimo. No juzgues. Juzgar es cuando piensas que deberías estar de otra manera y la mente inicia un debate interno al respecto.

Entonces, sintiéndote de forma verdadera, y tras algunas respiraciones profundas que te inducirán a un estado de mayor calma, y un par de estiramientos… comienza la carrera.

2. Encuentra tu ancla.

Sal a correr. Lo más probable es que en menos nada estarás pensando en lo que tienes que hacer después, en algo que te ocurrió ayer… NO PASA NADA. Como los estímulos exteriores son constantes, la cabeza tenderá a perderse y a saltar de un pensamiento a otro: no luches contra ellos, vuelve de forma amable a tu momento presente y a la armonía de tus movimientos.

Una manera de superar una mente dispersa o desenfocada mientras se está corriendo es sintonizar con la respiración. Conectar con ella ejerce el mismo efecto para tu atención que echar un ancla. Poner toda tu atención en la respiración, en el cuerpo, en lo que te rodea, en lo que estás haciendo, en el momento presente, aquieta la mente.

3. Elige un mantra

Un mantra es un sonido que, al repetirse, tiene cierto poder psicológico o espiritual. Se utilizan en distintas meditaciones, y su poder no es la palabra en sí, sino lo que se obtiene con ella: atención focalizada en un sonido repetitivo.

Sabemos que la repetición nos ayuda a crear nuevos caminos neuronales y a asentarlos como un hábito. Son como autopistas de la mente para nuestros pensamientos. La especialista en mindfulness Imma Juan, directora de la app Intimind, nos explica.  

“Si piensas constantemente: “No soy fuerte” este camino se dibujará más sólidamente en tu cerebro cada vez que lo pienses hasta convertirse en el único. Si intentas cambiar ese pensamiento: “Hoy no me siento fuerte, ya veremos mañana”, puede ser desafiante al principio, pero a base de repetición y tiempo suficiente puedes construir una nueva carretera, que, además, sea robusta”, dijo Juan.

Por eso, el running es una actividad perfecta para meditar con un mantra, porque el cuerpo entra en un movimiento repetitivo durante 10, 15, 20, o tal vez más minutos. Puedes eligir un mantra y repetirlo durante la marcha durante una semana y a ver qué pasa. Todas tus creencias generan tu realidad. Una creencia es solo un pensamiento repetido una y otra vez. Carrera a carrera los puedes cambiar. ¿Qué tal si te propones hacerlo durante dos semanas? Márcate el reto de incluir la meditación a tu running y practica tus carreras con un enfoque físico y mental. ¿Qué estás esperando? Ata tu calzado deportivo, sal a la calle y empieza a meditar.

Fuente: El app Intimind. Este contiene un programa específico de 15 meditaciones concebidas para realizar antes, durante y después de correr. Con estas sesiones se entrena el reconocer y aceptar las dificultades de la experiencia de correr, para gestionarlas mejor y así aumentar el rendimiento.

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