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Salud mental

Técnicas para manejar el estrés

Memorias de momentos gratos son antídoto para las malas vibras, promueven la salud y la productividad

Actividades relajantes activan un proceso que hace bajar la tensión en los músculos, el pulso y facilita la digestión, entre otros cambios. (Shutterstock)
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Mantener una actitud positiva depende de muchos factores, pero recordar memorias gratas lo facilita y ayuda a afrontar situaciones con una perspectiva más amplia. Los coautores del estudio Reminiscing about positive memories buffers acute stress responses, el doctor Mauricio Delgado y Megan Speer, observaron que el estrés agudo produce emociones negativas, reduce la capacidad de razonar para regular emociones, disminuye la respuesta a las recompensas y suele detonar episodios de ansiedad y depresión. En cambio, recordar memorias positivas restablece esas deficiencias inducidas por el estrés y juega un importante rol en motivar una perspectiva positiva que interrumpe su efecto.

“Esta posibilidad apoya la idea de que alimentar emociones positivas aumenta la perspectiva cognitiva, en contraste con la perspectiva disminuida que ocurre durante estados afectivos negativos. Experimentar emociones positivas a través del tiempo ayuda a desarrollar recursos psicológicos para el manejo de la adaptación, facilitando el que más emociones positivas se sigan experimentando y quizá tenga potencial de ser un mecanismo para desarrollar resiliencia”, indicaron los científicos de la Universidad Rutgers, en New Jersey.

El trabajo, que publicó la revista Nature en abril, confirmó de manera científica lo que observan en la práctica profesionales como la psiquiatra Karen Martínez y la trabajadora social Lourdes Ortiz. Para este estudio, los investigadores seleccionaron 134 adultos que se separaron en cuatro grupos (estrés-positivo, estrés-neutral, control-positivo y control-neutral) y luego midieron sus indicadores de estrés con o sin el uso de memorias positivas. Además de las sensaciones autorreportadas, midieron su producción de costisol (hormona primaria del estrés) y analizaron su respuesta neuronal con imágenes por resonancia magnética.

“Individuos que recordaron memorias positivas mostraron un aumento menos intenso de cortisol y reportaron niveles menores de afectos negativos transcurridos 20 minutos de la exposición al estrés. En contraste, recordar memorias neutrales estando bajo estrés resultó en un aumento elevado de cortisol, típico de la respuesta de estrés agudo”, describieron los investigadores.

“Recordar memorias gratas también sirvió para mejorar el estado anímico independientemente de la exposición a estrés, pero solo en individuos que autorreportaron mayor resiliencia”, aclararon. 

La doctora Martínez explica que cuando una persona experimenta estrés se desencadena una respuesta natural del cuerpo que puede llegar a tener efectos adversos. “El cuerpo se prepara para escapar o pelear. Esta respuesta incluye tensión muscular, que el corazón lata más rápido para que la sangre llegue a los músculos, que se pare de digerir la comida y por tanto puede haber malestar gástrico”, enumera.

En cambio, actividades relajantes activan un proceso que hace bajar la tensión en los músculos, el pulso y facilita la digestión, entre otros cambios. “Eso es lo que queremos con un recuerdo positivo, activar ese sistema fisiológico de relajación”, apunta la catedrática auxiliar del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ciencias Médicas. Advierte que de haber trastornos de ansiedad o dolor crónico, se debe buscar ayuda médica.

Ortiz, quien lleva unos 30 años ayudando a personas a desarrollar su fortaleza interna partiendo de experiencias pasadas, afirma haber sido testigo del poder de las memorias. Para esta trabajadora social que dirige el Instituto para el Desarrollo Humano a Plenitud de los Centros Sor Isolina Ferré, se debe trabajar tanto con las positivas como con las negativas.

“Hemos encontrado que para las personas siempre es fuente de bienestar cuando en nuestros talleres hacemos ejercicios de visitar historias, recuerdos, vivencias. Siempre que esas vivencias y memorias están relacionadas al amor, la unión, el afecto, resultan muy positivas y les ayudan en lograr la armonización. Ayudamos a que puedan descubrir que en las vivencias de nuestra historia humana existen tanto recuerdos, pensamientos, ideas o memorias que tienen contenido doloroso, y también estos otros recuerdos que tienen que ver con lo positivo. A lo que debe aspirar toda persona para manejar los síntomas de ansiedad es a ir armonizando eso”, explica.

Ortiz, quien posee entrenamiento en la técnica de psicoterapia llamada focusing, explica que se pueden crear memorias positivas buscando experiencias seguras para desarrollar un sistema que permita crearlas. “Aquellos que se dan la oportunidad e inician una búsqueda, un camino hacia el interior, pueden pasar un periodo para atender issues muy dolorosos que han estado reprimidos y se convierten en angustias, en diferentes respuestas corporales. (Sin embargo) Cuando se dan el permiso para entrar a eso y comenzar a curar, salen con un mayor sentido de integración como persona y de entendimiento de su propia vitalidad, de la fuente de donde brotan las experiencias positivas que es el propio ser”, relata.

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