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Embarazo y parto

Maneja las expectativas irreales respecto a tu físico luego de tener un bebé

Es importante prepararse emocionalmente durante el embarazo para entender que cada cuerpo es distinto

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Al compararse con otras mujeres cuyo estilo de vida no es la norma o, incluso, cuyas imágenes pueden estar alteradas, las madres pueden enfrentar sentimientos de ansiedad. (Shutterstock)
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A menudo, cuando una modelo, actriz o atleta reconocida espera un hijo, la atención mediática se concentra en una sola cosa: su cuerpo. Cómo se ve la mujer durante y, sobre todo, después de concebir es el tema más importante, casi una obsesión. Las fotografías de las nuevas madres de la farándula -sin estrías ni rollitos en la barriga o las caderas- vienen acompañadas de los titulares más sensacionalistas que subrayan el “cuerpazo” recuperado o las estrategias utilizadas para lograrlo. Este acercamiento al cuerpo femenino es una forma de objetificación sexual que, además de ser incorrecto por muchas razones, trata de imponer sobre la mujer expectativas irreales de lo que es el posparto.

“Tanto nosotras como nuestras parejas estamos expuestas a esa imagen de perfección. Culturalmente, tenemos presiones de lograr el cuerpo perfecto. Muchas mujeres ni siquiera saben que después de parir le queda una barriga y que si tuvo a un bebé creciendo dentro por nueves meses, necesita tiempo para recuperarse”, explica Marianela Rodríguez, psicóloga clínica especializada en el área perinatal.

La doctora observa que al compararse con otras mujeres cuyo estilo de vida no es la norma o, incluso, cuyas imágenes pueden estar alteradas, las madres pueden enfrentar sentimientos de ansiedad que poco aportan al proceso de adaptarse a su nueva composición familiar.   

Para evitar dejarse absorber por esta presión, Rodríguez recomienda prepararse emocionalmente durante el embarazo para  entender que cada cuerpo es distinto y su transformación durante y luego del embarazo será única.

No es que desear una imagen corporal particular sea una meta prohibida, pero para lograr dicha aspiración es más efectivo establecer una meta realista y trabajar hacia ella. También ayuda cuidar la alimentación y el estilo de vida durante la gestación, en lugar de seguir el mito de que una embarazada come para dos y que no puede hacer ejercicio.

Rodríguez precisa que algunas mujeres se cuidan mucho durante el embarazo, pero cuando termina esta etapa se comprometen tanto con el bienestar de su hijo que se descuidan.

“Tenemos que entender que el bebé depende de su madre. Comer bien, descansar, ir al médico, hacerse pruebas de seguimiento es muy importante. Tenemos que cambiar el paradigma y entender que si la madre no está bien, el bebé tampoco”, detalla, al recomendar a las mujeres con  dificultad para aceptar su cuerpo a consultar con un profesional que pueda ayudarles.

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