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Cambio de definición

La adicción a los videojuegos puede salirse de control

Ha sido tratada históricamente como un problema de comportamiento, pero fue definida como una enfermedad mental en la más reciente edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades

  • Por El Tiempo / GDA
  • 28 JUN. 2018 - 11:50 AM
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Más allá del debate psiquiátrico, la adicción a los videojuegos y a las pantallas es un problema real que afecta la salud humana. (Shutterstock)
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La adicción a los videojuegos, que ha sido tratada históricamente como un problema de comportamiento, fue definida como una enfermedad mental en la más reciente edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD-11), hecha por la Organización Mundial de la Salud(OMS).

Esta decisión implica toda una nueva definición de diagnóstico, pero sobre todo abre la puerta a la formulación farmacológica para las personas que sean declaradas bajo esta condición y que hasta ahora solo eran intervenidas en el aspecto conductual y psicoterapéutico.

Rodrigo Córdoba, psiquiatra, afirma que se abre un debate conceptual sobre la creación de tantos diagnósticos como trastornos de comportamientos que hoy existen, en el sentido de que, por ejemplo, más adelante la adicción a los celulares o cualquier actividad sea también declarada como enfermedad mental. Y, claro, que a la larga todo se traduciría en una inducción al consumo de medicamentos.

Sin embargo, Córdoba sí reconoce que la adicción a los videojuegos puede llegar a convertirse en un trastorno cuando cumple tres criterios: un cambio de comportamiento radical frente a cómo actuaba antes, la persistencia de este síntoma y otros relacionados con la interacción social por un largo periodo de tiempo, al igual que la pérdida de funcionalidad, es decir, cuando la persona deja de cumplir actividades normales como dormir, comer, estudiar o trabajar por culpa de la máquina. Y, aunque la OMS ha declarado la noticia con la presentación de la ICD-11, y que la categoría de esta enfermedad está en el apartado de juegos digitales, Córdoba manifiesta que hacen falta muchos más estudios para terminar de definir esta adicción como una enfermedad mental.

Un problema real

Lo cierto es que más allá del debate psiquiátrico, en otros campos se ha demostrado que la adicción a los videojuegos y a las pantallas es un problema real que afecta la salud humana.

El estudio internacional Asma y Alergias en Niños Fase Tres (Asthma and Allergies in Children Phase Three), que incluyó a 37 países, confirmó esa relación directa entre el incremento en el número de horas dedicadas a ver televisión y el índice de masa corporal (IMC).

James Vallejo, médico experto en metabolismo y nutrición, explicó que el sedentarismo y la obesidad se vinculan por el bajo consumo calórico que tienen las personas en esta condición.

“Con el sobrepeso u obesidad, muchas cosas comienzan a funcionar mal; cuando hay excesos en el organismo, muchos órganos no están en condiciones de soportar las sobrecargas”, sostiene. Y, por otra parte, se ha encontrado que los adolescentes que ven televisión por dos horas o más diarias tienen un riesgo cinco veces mayor de empezar a fumar antes de los 18 años que aquellos que lo hacen por menos tiempo.

Entonces qué hacer

La época actual de vacaciones es el momento ideal para sacar a los niños de las pantallas o, por lo menos, reducir el tiempo que pasan frente a ellas, afirma Irma Salazar, gerente técnica de la Corporación Juego y Niñez. Y no hay que invertir grandes cantidades de dinero, ni mucho menos. Lo único que hace falta, según expone, es involucrarlos en actividades que impliquen movimiento a través de juegos individuales, grupales o familiares.

Según Salazar, las actividades se deben hacer de acuerdo con las edades de los niños. Para la primera infancia, que va de 1 a 5 años, se pueden hacer juegos de movimiento leve, como rondas, juegos con bolasy manualidades. En los niños entre los cinco y once años se pueden hacer actividades que involucren más movimiento.

“A esta edad se pueden hacer carreras de observación, ir a la ciclo vía, hacer actividades que impliquen caminatas largas”. Y a los adolescentes se los puede impulsar a participar en deportes extremos, ir a campamentos y otras acciones de más riesgos.

Otra opción que podrían considerar los padres son los gimnasios para niños. “En estos espacios se permiten muchas actividades; se hace una hora de habilidades deportivas y luego, dependiendo del día, se hacen tres horas de música, karate, arte, cocina o baile”, dice Patricia Mejía, directora de Little Gym en Bogotá.

Comienza a preocuparte cuando observes:

– Que la persona empieza a cambiar radicalmente sus hábitos y deja de comportarse como antes por culpa de los videojuegos.

– Hay aislamiento social y pérdida de interacción con sus círculos cercanos.

– La persona deja de cumplir con actividades diarias como dormir, comer, estudiar o trabajar.

– Este comportamiento se mantiene por un largo periodo de tiempo, incluso de meses. 

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