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Suicidio: un riesgo que no discrimina

Los suicidios de la diseñadora Kate Spade y de la hermana menor de la reina Máxima de Holanda, así como el aparente suicidio del chef Anthony Bourdain durante la pasada semana ponen de manifiesto la complejidad de la conducta suicida y han llevado la discusión de este tema a la opinión pública, una vez más

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Se han identificado algunos factores de riesgo que pudieran predisponer al suicidio. (Shutterstock)
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El suicidio es el final de una serie de eventos desafortunados. Lo cierto es que la mayor parte de los suicidios se asocian a trastornos de ánimo, o trastornos mentales, siendo el más común la depresión mayor severa”, explica el doctor William Almodóvar Sánchez, psiquiatra y director médico del First Hospital Panamericano.

Sin embargo, no todo el que se suicida está deprimido o tiene problemas económicos o familiares, aclara el psiquiatra, al mencionar, por ejemplo, que “los pacientes que padecen de trastorno bipolar, tienen un mayor riesgo suicida que la población general que es inherente a su condición. “En estos casos, los pacientes suelen deprimirse sin una causa, por lo que es común se vean personas que, en el tope de su vida y de su éxito, de repente se suiciden y todo el mundo se sorprenda”, advierte el doctor Almodóvar.

Los suicidios de la diseñadora Kate Spade y de la hermana menor de la reina Máxima de Holanda, así como el aparente suicidio del chef Anthony Bourdain durante la pasada semana ponen de manifiesto la complejidad de la conducta suicida y, al acaparar la atención de los medios noticiosos, han llevado la discusión de este tema a la opinión pública en momentos en los que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) anunciaron que la tasa de suicidios ha ido en aumento en casi todos los estados de Estados Unidos. Puerto Rico no ha sido la excepción y, después de una baja en los casos de muertes por suicidio en el año 2016, el 2017 mostró un incremento en este renglón.

Según detalla el informe de Estadísticas Preliminares de Casos de Suicidio de la Comisión para la Prevención del Suicidio del Departamento de Salud, el año 2017 finalizó con un aumento del 29% en los casos registrados en comparación con el año anterior y, en el 2018, solo durante los meses de enero y febrero se reportaron 31 casos. El mismo informe establece que del año 2000 al 2017 se reportaron en Puerto Rico 5,458 muertes por suicidio, para un promedio anual de 303 suicidios, o lo que equivale a una tasa promedio de 8.2 suicidios por cada 100,000 habitantes.

Aunque no se han realizado estudios al respecto, los profesionales de la salud mental del patio coinciden que aunque no se puede precisar que exista una relación entre las muertes por suicidio y el período en el que ocurrieron, es un hecho estadístico que, tras el paso del María, ha habido un incremento en las cifras de suicidio en la isla. Indirectas o relacionadas, las estadísticas hablan y se debe tomar acción al respecto.

Eventos mediáticos de impacto

Pudiera parecer inconcebible que, personas exitosas, adineradas y con oportunidades que no están al alcance de la gran mayoría de la población, pudieran optar por el suicidio como una solución permanente a sus problemas. Pero, lo cierto es que las razones que pueden llevar al suicidio son variadas y no siempre están enraizadas a la salud mental.

De otra parte, precisa el especialista en psiquiatría, “estas personas que aparentan ser exitosas, tal vez lo son en el campo laboral y les sobra el dinero y la fama, pero quizás no tienen el apoyo de su familia y desconocemos cómo fue su desarrollo, por lo que, aun teniendo todo ese éxito pueden padecer de una depresión severa que los lleve a suicidarse”, dice, al añadir que, el peligro de los casos de suicidio radica en que otras personas pueden ver este acto como una alternativa viable para ellas.

“¿Qué pasa con los famosos que se quitan la vida? Que las personas los siguen y los emulan. Se llaman ‘copycats’ que ven el suicidio como alternativa porque él o ella lo hicieron y eran famosos”, arguye Almodóvar, mientras explica que algunas personas justifican esa acción y la ven como buena porque viene de un famoso que tuvo tanto éxito en su vida y esa fue la decisión que tomó”, validando esa acción. Pero, copiar la conducta suicida no se produce solamente en los casos de los famosos, pues se puede dar en comunidades, escuelas, ambientes de trabajos y en otros grupos.

Cualquiera que sea el caso, “cuando una persona se quita la vida, hay que estar bien pendiente porque hay otras personas que usualmente la van a seguir”, advierte el doctor Almodóvar.

De índole multifactorial

El Instituto Nacional de Salud Mental, adscrito a los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, en inglés), advierte que el suicidio es un problema de salud pública cuyos efectos van más allá de la persona que comete el acto, llegando hasta su familia, sus amigos, sus compañeros de trabajo y la comunidad.

Por ello, si bien el suicidio no discrimina por género, edad o grupo étnico, se han identificado algunos factores de riesgo que pudieran predisponer a esta conducta. Algunos incluyen:

  • Ser varón
  • La edad (personas mayores se suicidan más o sus intentos suicidas son más letales que los de las personas más jóvenes)
  • Intentos suicidas previos
  • Historial familiar de suicidio
  • Uso de sustancias químicas (alcohol o drogas)
  • Enfermedades crónicas
  • Sufrir depresión u otros desórdenes mentales
  • Historial de violencia familiar, incluyendo violencia física o sexual

El doctor Almodóvar explica que muchos de estos factores no se pueden cambiar, pues son factores estáticos, por lo que hay que aprender a lidiar y a buscar ayuda en el proceso. Además, si existen estos factores de riesgo, es recomendable recibir una evaluación de riesgo suicida para desarrollar estrategias de apoyo y prevención.

Según el reporte hecho público por los CDC hace poco menos de una semana, más de la mitad (54%) de las personas que murieron por suicidio no tenían un diagnóstico conocido al momento de su muerte y señala problemas de relaciones sentimentales, pérdida de seres queridos, abuso de drogas o alcohol, problemas de salud, trabajo o dinero como algunos de los principales factores de riesgo.

Cómo puedes ayudar

“En general, cuando la persona que ve el suicidio como una alternativa viable y, finalmente, se convence de que esa la manera para resolver sus problemas, se siente bien, y lo hace. Ese es el peligro”, dice el doctor Almodóvar.

“Si ves que la persona cambia en forma de actuar, comienza a regalar sus cosas de valor sentimental y trata de dejárselas a otras personas con un significado y verbaliza que desea quitarse la vida, es probable que esté pensando en quitarse la vida”, indica el psiquiatra, quien explica que se puede dar el caso del suicida que actúa de manera impulsiva. Este puede ser el caso de quien mata a su pareja y luego se suicida o del adolecente que se suicida como una manera de castigar a otras personas y hacerlas sentir mal, como diciendo, ‘ahora me hago daño para que ustedes sufran por lo que me hicieron’, abunda Almodóvar.

Lo que debes y no debes hacer

¿Qué no se debe hacer? Ignorar a una persona que te dice que se va a quitar la vida o que notes un comportamiento anormal. “El peor error es ignorarlo”, recalca el médico.

¿Qué es lo correcto? Ir directamente a la persona y preguntarle si está pensado en quitarse la vida. Hay que ser directo. “El preguntarle a una persona si tiene ideas suicidas no aumenta el riesgo de que se quite la vida. A veces pensamos que es mejor no preguntarle para no fomentar la idea, pero es todo lo contrario. Uno pregunta y cuando la persona ventila y se expresa lo que está pensando se siente apoyada y entonces podemos buscar ayuda”, precisa Almodóvar.

  • No dejes a la persona sola.
  • Llama a un familiar.
  • Si ves algún mensaje en las redes sociales, no le escribas por ahí, trata de llamarle directamente o llama a un familiar, o al 9-1-1.

“Ayuda hay. Llévalo a la primera sala de emergencias o dispensario, y allí se van a encargar de evaluarlo y dirigirlo a donde sea necesario”, añade el psiquiatra.

“No asumas que es un changuería o por llamar la atención. Si ves una actitud diferente o la persona ha verbalizado su deseo de quitarse la vida, tu responsabilidad es escuchar activamente, prestar atención y actuar sobre eso: ya sea llamar a un familiar o llevarla a una sala de emergencias. No importa si tiene o no seguro médico, tienen que evaluarlo. Las leyes son claras. Lo tienen que evaluar y referir a donde sea necesario. También hay líneas de ayuda como la Línea PAS (Primera Ayuda Sicosocial) del Departamento de Salud al 1-800-981-0023 o la línea de ayuda del First Hospital Panamericano (1-800-981-1218).

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