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Envejecimiento

5 hábitos que puedes aplicar para retrasar el deterioro de la memoria

Aunque la ciencia ha conseguido grandes logros en la salud física, no ha avanzado a la par para controlar las enfermedades degenerativas del cerebro, como la demencia senil

  • Por GDA/ El Comercio/ Perú
  • 08 JUN. 2017 - 11:42 AM
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Hay muchas actividades que se pueden seguir para mejorar o mantener la memoria y para promover un cerebro saludable por más tiempo, reduciendo así el riesgo de desarrollar enfermedades degenerativas. (Archivo)
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Todos sabemos que la longevidad es cada vez mayor. Esa es la buena noticia. Pero la mala es que la ciencia, que ha conseguido grandes logros en muchos frentes de la salud, no ha logrado avanzar a la par en controlar el deterioro de la memoria, ni en el de las enfermedades degenerativas del cerebro, como la demencia senil.

Sin embargo hay muchas actividades que se pueden seguir para mejorar o mantener la memoria y para promover un cerebro saludable por más tiempo, reduciendo así el riesgo de desarrollar enfermedades degenerativas. Tras recopilar y leer varios artículos y estudios que Harvard Medical School ha publicado sobre el tema, encuentro cinco recomendaciones que comprobadamente mantienen la memoria y promueven una mejor salud mental.

La primera es ejercitarse físicamente. Hacer algún tipo de ejercicio aeróbico regularmente mejora la memoria y reduce el riesgo de demencia en el futuro. Una de las principales explicaciones de esto es que el ejercicio físico agranda el hipocampo, que es una estructura del cerebro muy importante para la memoria, la cual normalmente se va reduciendo con la edad. Otra de las razones es que el ejercicio mantiene robusto el sistema cardiovascular, lo cual asegura un buen flujo de sangre rica en oxígeno hacia el cerebro. Lo recomendable es hacer ejercicios en forma regular, en vez de hacerlo pocas veces, pero intensamente. Hacer ejercicios moderadamente aeróbicos, 4 o 5 días a la semana por 30 minutos y actividades para fortificar los músculos un par de veces a la semana, es suficiente.

La segunda es seguir aprendiendo. Continuar retando a nuestra mente con nuevos conocimientos ayuda a mejorar la memoria y reducir el riesgo de deterioro futuro. Quienes siguen incrementando su educación, preservan la función mental por más tiempo. Estudios científicos concluyen que el enriquecimiento intelectual estimula al cerebro a hacer más conexiones y, como resultado, se genera una mayor reserva de habilidad cognitiva y más capacidad de sostener la pérdida de neuronas. Algunas cosas simples que se pueden hacer para estimular la mente son: resolver crucigramas, rompecabezas, leer o jugar ajedrez, etc. Pero las más beneficiosas son las que retan a nuestro cerebro con algo totalmente nuevo, como aprender un nuevo idioma o un instrumento musical, tomar clases de algo nuevo o investigar algún tema con profundidad.

La tercera recomendación es permanecer activo socialmente. Investigaciones aseguran que adultos mayores que se mantienen activos socialmente tienen mucha mejor memoria y otras habilidades cognitivas y tienen menor riesgo de demencia, que los que se mantienen aislados. Los estudios midieron las interacciones interpersonales, incluyendo los contactos telefónicos, para llegar a esa conclusión. Estas actividades incluyen la participación en actividades familiares, amicales o en grupos organizados deportivos, religiosos, culturales, etc.

La cuarta es administrar el estrés. El estrés hace que el cuerpo proteja el sistema inmunológico produciendo hormonas antiestrés, como cortisol y adrenalina. Sin embargo, en el mundo actual esto ha cambiado radicalmente, ya que las amenazas y preocupaciones que causan estrés se han multiplicado, son constantes y de todo tipo. Esto hace que nuestro cuerpo produzca y mantenga niveles muy altos de estas hormonas, lo cual puede dañar las estructuras del cerebro, que son vitales para la memoria, incluyendo el hipocampo. Para eliminar o reducir el estrés hay muchas recomendaciones, incluyendo métodos de relajación, meditación, yoga y otras actividades.

Finalmente, la quinta recomendación es dormir bien. Las personas que no duermen bien o duermen poco tienden a ser más olvidadizas que las que duermen bien. Una buena dormida es esencial para consolidar la memoria (recuerdos), ya que disminuye el nivel de hormonas de estrés, especialmente durante las primeras horas del sueño. Esto, según los científicos especialistas en el tema, libera al hipocampo para que consolide las memorias. Estudios recientes sugieren que el cerebro se limpia de toxinas durante el sueño y esto tiene implicancias sobre el desarrollo de la demencia. A pesar de que la cantidad de horas de sueño necesarias varía entre personas, el consenso científico es que el mínimo aceptable son seis horas para que el adulto mayor se mantenga adecuadamente alerta y con buena función de su memoria durante el día.

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