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Juntos somos resilientes

Sé que puede parecer un cliché de película hollywoodense, pero todos llevamos una fuerza interior que nos permite seguir adelante

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Mantente positivo... aunque no hayas vivido una experiencia similar, recuerda lo que has hecho en el pasado para sobreponerte a situaciones difíciles y busca apoyo. (Shutterstock)
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A poco menos de dos semanas del paso del huracán María por Puerto Rico, todavía trato de buscar un adjetivo que describa certeramente la experiencia vivida por mí y por todos los que habitamos esta isla el miércoles, 20 de septiembre de 2017. Más aún, trato de internalizar las imágenes que observo día a día cuando salgo a la calle y de buscar en lo profundo de mi memoria un histórico racional que me permita establecer similitudes a experiencias pasadas.

Sin embargo, no he logrado concretar esta tarea. Y me resulta curioso, porque, como periodista, se supone que pueda bailar esa sutil danza que se da en el ejercicio de mi profesión, en la que las palabras se entrelazan las unas con las otras para revelar pensamientos, ideas y emociones. De más está decir que la tarea ha resultado ser más difícil de lo que esperaba y, al escuchar a amigos, colegas y personas con las que comparto en una fila o a las que oigo hablar por mera casualidad, parece ser que todos tenemos algo en común: sabemos que lo que experimentamos cambió nuestras vidas para siempre y aún no sabemos cómo resumir la descripción de la experiencia: “fue aterrador”, dicen algunos; “terrible”, dicen otros; “horrible”, dicen los más… yo pienso lo mismo, pero, a pesar de vivir, literalmente, de las palabras, solo atino a decir que no puedo describir la experiencia, aunque siento que se me estruja el corazón. Como yo, sé que hay muchas personas, quizás tú, que me estás leyendo ahora.

No me da vergüenza admitir que temí -y temo- por muchas cosas y que mi yo interno batalla con el yo que da la cara al mundo y que debe ser fuerte y enfrentar con entereza nuestra nueva realidad como país y los retos que se nos presentarán día a día. No sé ustedes, pero yo, no soy la misma.

Ante eventos extremos como este, ¿cómo se sobrepasa el tumulto que estamos viviendo? ¿Cómo tomamos control de nuestros sentimientos de impotencia, agobio físico y mental, estrés, frustración y otros? Entiendo que hablar del proceso es más fácil que tomar una acción concreta, sobre todo, porque no sabemos por dónde comenzar. Pero, definitivamente, poner en perspectiva que una gran mayoría de nosotros aún contamos con lo más importante: la vida y, posiblemente, la salud, es necesario canalizar nuestras emociones y vivir día a día, de ser necesario, minuto a minuto. Es importante comprender que todos los sentimientos que afloran en momentos como este son válidos.

Según la Cruz Roja Americana, tomar control de nuestra salud emocional luego de un desastre es necesario y cada acción positiva que tomemos, por pequeña que sea, puede ayudarnos a sentirnos mejor y más en control. A continuación, algunos consejos útiles que he puesto en práctica y que pueden ayudarte a ti también:

Presta atención a tu seguridad. Si no lo has hecho aún, encuentra un lugar seguro donde quedarte y asegúrate de que las necesidades de salud física tuyas y de tu familia sean satisfechas. Acude a los hospitales solo si la situación lo amerita. Cada día, más proveedores de servicios de salud están proveyendo sus servicios, así que la continuidad de tratamientos y visitas médicas debe mejorar, poco a poco. Contáctalos.

Come saludable. En la medida en que sea posible, consume una dieta balanceada. Sé que la “dieta del huracán” no es la más nutritiva, pero, mientras vayan llegando más suministros y se vaya normalizando la situación, vamos a tener más acceso a alimentos frescos. Sé que sin energía eléctrica una buena alimentación puede convertirse en un reto, pero es posible lograrlo con un poco de astucia, paciencia y volviendo a lo básico.

Descansa. Con tanto que hacer, la falta de electricidad, los mosquitos (recuerda usar repelente), los ruidos de los generadores de electricidad y las preocupaciones a flor de piel, entre tantos otros factores, es posible que no estés descansando como debes. Dale a tu cuerpo y a tu mente un “break”. Los seres humanos somos una maravilla y tenemos la habilidad de reponernos de situaciones difíciles aun cuando pongamos en duda nuestra capacidad para hacerlo.

Mantente conectado con tus amigos y familiares. Dar y recibir apoyo es esencial para retomar cierta normalidad.

Sé paciente contigo y con quienes te rodean. Reconoce que todos tenemos estrés y que necesitamos tiempo para poner nuestros sentimientos y pensamientos en orden.

Establece prioridades. No intentes hacerlo todo de una vez. Ve poco a poco.

Busca información. Edúcate sobre los recursos de ayuda disponibles para ti, tu familia y tus conocidos, y comparte la información.

Mantente positivo. Aunque no hayas vivido una experiencia similar, recuerda lo que has hecho en el pasado para sobreponerte a situaciones difíciles y busca apoyo, de ser necesario.

Si no te sientes mejor dentro de un período de tiempo razonable para ti, busca ayuda profesional.

Sé que puede parecer un cliché de película hollywoodense, pero todos llevamos una fuerza interior que nos permite seguir adelante. Recuerda que somos resilientes y que juntos nos podemos levantar y salir adelante.

¡Quiero saber qué piensas! Comparte tus ideas sobre este tema. Busca mi blog Ven, vive más en pordentro.pr, escríbeme a lucia.lozada@gfrmedia.com o sígueme en Twitter: LuciaLozada1.

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