Loader

La esencia del recuerdo

Ciertos aromas evocan memorias positivas y un sentido de bienestar que es beneficioso para la salud

Photo
  • Compartir esta nota:

Uno de mis aromas favoritos es, sin dudas, el de la vainilla: hay algo de reconfortante y cálido en esta fragancia básica, que evoca un sentimiento de bienestar que siempre pensé que se relacionaba más a una preferencia muy personal, que a un hecho científico. 

Esto, hasta que leí un singular reporte, el Reporte del olfato, o Smell Report, elaborado por el Social Issues Research Centre (SIRC), con sede en Oxford, Reino Unido.

Este llamó mi atención por la relación entre la percepción de los aromas y cómo despiertan emociones y memorias. 

En ese preciso momento, vino a mi mente un viaje a Guatemala y una visita al mercado de Chichicastenango. Esto ocurrió hace más de diez años y el recuerdo de este maravilloso lugar me llega, precisamente, en forma de olores: el incienso quemando en la Iglesia de Santo Tomás, frutas frescas, agua estancada, el sudor entremezclado de cientos de personas congregadas en un mismo lugar… en fin, una combinación de aromas tan intensos que parece haber quedado grabada en lo profundo de mi memoria olfativa. ¡Nada que ver con la vainilla, pero, es fascinante entender un poco sobre cómo se activa el complejo mecanismo en el que los receptores olfativos se conectan al sistema límbico —el grupo de estructuras cerebrales que regulan las emociones, el aprendizaje y la memoria. 

¿Cómo podemos utilizar esta información para mejorar nuestro bienestar y salud? Antes, les comparto algunos datos interesantes:

1. Los seres humanos tenemos un agudo sentido del olfato… bueno, no tanto como el de otros mamíferos, pero aún capaz de reconocer, según los Institutos Nacionales de la Salud (NIH en inglés), entre 10,000 y 100 mil millones de olores, más o menos.

2. La nariz y el olfato son los principales órganos del gusto… “¡Espera!, ¿no eran la lengua y sus papilas gustativas?”... ¡sé que te lo estás preguntando! Pues, resulta que estas solo pueden reconocer cinco sabores: dulce, agrio, amargo, salado y umami, palabra japonesa que significa “sabroso” (aunque, honestamente, todavía no logro entender este último sabor, que, se dice, identifica a los alimentos ricos en proteínas). Todos los demás sabores son reconocidos por los receptores olfativos que se encuentran en la parte superior de los conductos nasales. Esa es la razón por la cual, cuando tienes la nariz tupida, la comida no te sabe a nada y comer no te brinda la misma satisfacción que cuando tienes tu sentido olfativo intacto. 

3. Olemos mejor cuando somos pequeños y el sentido del olfato va declinando con la edad. ¿La edad pico para oler mejor? ¡Los 8 años!

4. La mujeres tienen una mejor habilidad olfativa que los hombres y pueden sufrir más a menudo de cacosmia, o “la percepción anómala de olores desagradables”… ¿Te resulta familiar la puertorriqueñísima frase “¡ay, fó, apesta!” y que nadie a tu alrededor se dé cuenta del olor que te afecta hasta bien pasado un rato?

Según destaca el reporte, la relación entre el olfato y la memoria se ha venido estudiando desde hace algún tiempo y de la vainilla pura y su olor se puede decir que traen a la memoria recuerdos, casi siempre positivos, asociados a la niñez: como un helado de vainilla en verano o un delicioso bizcocho recién horneado. 

El reporte señala que la fragancia a vainilla reduce la ansiedad y el estrés, y que los pacientes con cáncer que se realizan estudios diagnósticos con imágenes de resonancia magnética (MRI) reportan menos ansiedad cuando se les administra durante el tratamiento heliotropina (un compuesto aromático parecido a la vainilla). La fragancia de vainilla es, también, calmante y reduce el sentimiento de sobresalto o susto.

Eso sí, los NIH alertan que si notas que tu sentido del olfato es muy pobre o no puedes oler bien, busques ayuda médica porque la pérdida de este sentido puede estar asociada a condiciones de salud más serias, como la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson o la esclerosis múltiple.
Definitivamente, leer sobre este tema fue fascinante y acabé por comprender por qué me encanta tanto el olor de la vainilla y qué lo hace tan especial para mí

¿Cuál es tu aroma favorito? ¿Qué sentimientos y memorias te evoca? ¡Comparte tus comentarios! 

Puedes escribirme a lucia.lozada@gfrmedia.com o seguirme en Twitter: @LuciaLozada1.

  • Compartir esta nota:

POSTS RELACIONADOS

Comentarios

    Dejar comentario
    Volver Arriba