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Los deportes ayudan al niño con hiperactividad

La edad y el desarrollo físico y mental de tu hijo son factores a considerar al escoger la actividad física más apropiada

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Pregunta
Mi niño tiene 7 años y tiene déficit de atención con hiperactividad. Me han recomendado ponerlo en deportes, pero, las dos veces que lo he puesto luce que se aburre y no quiere volver después de ir una o dos veces. ¿Qué me recomienda?

Respuesta
Innumerables estudios demuestran lo valiosa que es la actividad física para niños y adultos. Desde mantener al ser humano físicamente apto hasta mejorar el animo y la convivencia social.

En el caso del niño el valor es enorme, pues además de mantenerlo en buen peso y estatura, lo ayuda a relacionarse con otros niños y adultos, le enseña valores así como liderato y trabajo en equipo. Lo ayuda a dormir y descansar mejor y hasta alimentarse bien. Sin embargo, es importante tener varias cosas en mente antes de que tu niño comience en un programa activo de deportes.  

La edad y el desarrollo físico y mental de tu hijo, determina cuál es la mejor actividad física él. Los niños pequeños y preescolares (menores de 5 años) están comenzando a dominar muchos movimientos básicos y destrezas, pero son demasiado jóvenes para la mayoría de los deportes organizados. Los niños pequeños que participan en deportes organizados, generalmente, no obtienen ninguna ventaja a largo plazo en términos de rendimiento deportivo cuando sean mayores. Por ello, en esta etapa las actividades físicas más recomendadas son: correr, brincar, ya sea solo o en competencia, lanzar bolas, y nadar, ya sea en distancia o en competencia.

Entre 6 a 9 años, ya tienen más destrezas de atención y de seguir instrucciones, aunque cada niño es diferente. El fútbol o balompié ofrece una oportunidad de correr en un área grande con la destreza de patear la bola, algo que en el niño es innato. Muchos padres se frustran cuando le regalan una bola de baloncesto al niño y lo primero que hace es patearla. El baloncesto, el voleibol, el tenis y la pelota pueden comenzarse en esta etapa, así como el atletismo organizado. Te aconsejo que busques a un entrenador que no sobreenfatice en la competencia o en ganar a toda costa, sino en enseñar y practicar individualmente, pues cada niño madura y se desarrolla diferente. Si lo matriculas en artes marciales, no debe combatir  contra otro niño, por lo menos, hasta los 9 a 10 años.

De 10 a 12 años, los niños tienen una visión más madura y su capacidad de comprender y recordar estrategias deportivas es mejor. Estos niños suelen estar listos para practicar los deportes de habilidades complejas, como: fútbol, baloncesto, béisbol y voleibol en equipo y con estrategias o patrones. A veces, si el crecimiento es acelerado, puede que el niño tenga dificultad en mantener el balance o tener traspiés al correr o brincar, no te desesperes.

En los deportes de contacto, recomiendo que se comiencen luego de la pubertad, ya que el cerebro está más protegido y se puede canalizar la agresividad mejor; siempre bajo supervisión de una persona capacitada. Las lesiones en el boxeo y el fútbol americano pueden ser permanentes y severas.

Debido a que cada niño se desarrolla según su velocidad, no te desesperes si tu hijo pierde interés. Aliéntalo para que practique en la casa y siga las actividades que estén relacionadas a ese deporte, para cuando vaya a las prácticas o a un juego, no esté rezagado y no se frustre. Intenta que vea algún partido o juego del deporte le interese.  Participa con él en la actividad, ya sea en las gradas o dentro de la cancha, y evalúa al entrenador y sus acciones tanto dentro como fuera de la cancha, para que sea un modelo positivo para el niño.

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