Loader

Presión alta por la visita al médico o por vejez

Cualquiera que sea el caso, la evaluación médica es de rigor

Photo
El manejo de este tipo de presión siempre debe ser cambios en los estilos de vida. (Shutterstock)
  • Compartir esta nota:

Pregunta
Tengo 65 años y gozo de buena salud. Antes nunca había tenido la presión alta, y ahora, cada vez que visito el ginecólogo me encuentran la presión alta. Me han dicho que tengo la presión alta de visita médica. ¿Qué es eso? 

Respuesta
La llamada “hipertensión de la bata blanca” es una condición que ocurre en algunas personas a las cuales les sube la presión solamente en la oficina del médico o en el hospital, de ahí su nombre. Se cree que la razón principal es el estrés o aprensión al visitar al médico. Antes,  esta condición no tenía importancia clínica. Sin embargo, hoy día se ha establecido que estas personas sí tienen un riesgo algo mayor de condiciones cardiovasculares y cerebrovasculares.

Generalmente, la condición se diagnostica en edad temprana (adolescencia o adultos jóvenes). Siempre les recomiendo  [a estas personas] que se midan la presión, ya sea a través del servicio de enfermería en su  trabajo o que compren un monitor de presión, que se venden en farmacias o establecimientos de equipo médico. Es posible que el  plan o seguro médico lo cubra con justificación médica. Aconsejo que lleven el equipo a su próxima cita médica para calibrarlo o medirlo con el esfigmomanómetro (instrumento para medir la presión) del médico.

Ahora bien, por lo que usted me informa, tal vez su condición sea hipertensión de la persona mayor o de la edad madura. Esta condición ocurre entre los 60 a 70 años. Se presenta por los cambios que ocurren en el sistema cardiovascular con el envejecimiento. Aunque esta condición se ve mayormente en las medidas de presión sistólica, también se observa con la presión diastólica. La presión sistólica es la presión que se mide cuando el corazón se contrae, es la presión “de arriba” cuando se mide o se registra la presión. La diastólica es la presión que se mide cuando el corazón se relaja o se llena de sangre.

La hipertensión del viejo o de edad madura ocurre porque las grandes arterias se ponen más duras o menos distensibles, según aumentamos en edad por cambios fisiológicos del colágeno y la elastina. También se ve en personas que padecen de problemas valvulares, en especial, estenosis de la válvula aórtica. Esto es por la deposición de calcio alrededor de la válvula, lo que provoca que se  empequeñezca  el orificio  de la válvula por donde sale la sangre. Ocurre también en condiciones de la tiroides, cuando hay hipertiroidismo, cuando la glándula produce más hormona o está más activa. También es causado por la retención de   más sodio en los procesos normales que ocurren en el riñón y porque se afectan los receptores para mantener la presión en el cuerpo según aumentamos en edad. Es bastante común que el sentido del gusto se afecte con la edad y los viejos tendemos a aumentar el consumo de comidas más saladas. Los envejecientes que viven solos  consumen alimentos preparados en establecimientos de comida rápida, aumentando el sodio en la dieta. Sabemos que todos estos factores suben la presión. Al igual que  con la hipertensión de la bata blanca, también se pensaba que la hipertensión de la vejez no ofrecía mayores factores de riesgo. Sin embargo, los estudios longitudinales como el de Framingham y otros  han establecido un riesgo mayor de enfermedades cardiovasculares en personas envejecidas con presión sistólica elevada.

El manejo de este tipo de  presión siempre debe ser cambios en los  estilos de vida, bajar de peso, bajar el consumo de sodio y utilizar medicamentos que disminuyan la presión sistólica sin dar muchos síntomas, pues como mencioné, por los cambios que hay de receptores en la presión, a veces ocurren mareos o decaimiento al tratar de disminuir la presión, pero siempre hay alternativas.

El autor es catedrático en la Escuela de Medicina de la Universidad de PR, Recinto de Ciencias Médicas.  Estas recomendaciones médicas son solo de orientación y  no sustituyen la visita  al médico. Si tienes alguna pregunta,
 escríbele al Dr. Carlos A. González Oppenheimer a: Oficina  de Prensa y Comunicaciones 738 A, Recinto de Ciencias Médicas,
 PO Box 365067 San Juan PR 00936, o llama al 787-758-2525 extensiones 1797 o 1787. Para citas, llama a la Clínica 
de la Escuela de Medicina del RCM al 787-758-7908. 

  • Compartir esta nota:

Comentarios

    Dejar comentario
    Volver Arriba