Loader

Guerreros tras una medalla

A mí no solo me recuerdan la historia tan diversa que hay detrás de cada una de esas medallas, sino que me recuerda que todo lo que tengo en la vida ha sido luchado, bien ganado, nada ha sido regalado

Photo
  • Compartir esta nota:

“Me encantaría correr, necesito animarme”, “pronto quiero correr, te voy a alcanzar y me verás mordiendo una medalla” y “quiero volver a correr, necesito que me obliguen”, fueron frases que escuché durante esta semana en situaciones diferentes.

Estamos claros, necesitamos activarnos físicamente para sentirnos mejor con nosotros mismos. Lo sabemos y a veces lo postergamos por innumerables razones. ¿Necesitas motivación? ¡Ve tras una medalla! Comienza por suscribirte en algún 5K y si nunca has hecho alguno, son ideales para debutar en la brea. Hace unos meses publiqué en Cruza una meta lo motivador que resulta. 

En Puerto Rico tenemos la fortuna de que casi todos los fines de semanas se celebra alguna carrera a favor de una causa benéfica. Los 5K son accesibles para cualquiera con una mínima condición física, además de ser divertidos y contar con un gran ambiente. Entrenar cinco semanas antes del evento podría resultarte.

Cuando vemos una medalla, sea de cualquier índole, sabemos de antemano que es producto de algún esfuerzo. Así sea una la que tengas, te motivará a conquistar más millas. A mí me ha funcionado.

Les cuento que hace dos años saqué mis medallas del clóset, en donde las guardaba y apenas las veía. Desde entonces, no solo ha bastado con verlas a diario, se han convertido en una inyección de energía positiva para mí, y de orgullo y ejemplo también para mis hijas. Están en la entrada de mi cuarto dormitorio. Ellas las miran, las tocan y las admiran no importa cuántas veces le pasen por el lado. A veces ese acto acompañado de alguna pregunta sobre una de las medallas en particular.

A mí no solo me recuerdan la historia tan diversa que hay detrás de cada una de esas medallas, los dolores, las lesiones, las horas de entrenamiento, los tiempos alcanzados, los amigos que nacen en el camino y el esfuerzo para lograr conquistar cada una de esas millas, sino que me recuerda que todo lo que tengo en la vida ha sido luchado, bien ganado, nada ha sido regalado.

Asimismo, al salir por la puerta en la mañana me empujan a comenzar mis días en agradecimiento por tener salud, fuerza y ganas para lograr mis anhelos.

Para algunos pueden ser muchas y para otros conquista millas no son tantas. Lo fascinante de esto es que cada uno de nosotros tiene su propia historia, su propio plan y sus propias metas para conquistar millas. Así sea una sola medalla, ¡conlleva mucho!

Son tan hermosas... Tengo amigos del mundo del running con tantas metas alcanzadas, que viven enamorados de las suyas y ¡tienen muchísimas! Envíenme sus fotos con las suyas.

Ese rack en donde las tengo ha sido uno de los mejores detalles que he recibido. Aunque no tengas en dónde ponerlas, ¡desempólvalas! Sácalas de la gaveta en donde están escondidas o de ese gancho de ropa en donde las tienen colgando. Búscales un espacio en esa parte del hogar donde sirvan de motivación continua, para esos días grises y de mucha lluvia, y exhíbelas para ti.

Déjame aquí tus comentarios. Puedes seguirme en Instagram y en Twitter como "Shakirav".

  • Compartir esta nota:

Comentarios

    Dejar comentario
    Volver Arriba