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La competencia es contigo mismo

El espíritu competitivo no es malo, por el contrario, es un elemento motivador. Eso sí, recuerda que la vida es más que dígitos. Que conquistar millas nunca pierda lo divertido

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Siempre recuerdo que cuando hace unos años publiqué en las redes sociales que había logrado mi primer medio maratón, una persona lo primero que me preguntó fue: “¿En cuánto tiempo hiciste la carrera?”. ¡Por poco muero! No podía entender por qué más allá de lograrlo, eso era lo más que le importaba.

¿Acaso haberlo logrado ya no era una gran triunfo? Para mí lo era, lo es y siempre lo seguirá siendo.

“¿Pero, en qué pace (ritmo) estás corriendo?”, es otra pregunta que sacude dependiendo de quién venga y en qué tono te la hagan. Esta a veces la respondo sin tapujos, como también he contestado cándidamente con una sonrisa: “Velocidad no es lo mío, lo mío es la consistencia”. 

Lo cierto es que no siempre vamos a la velocidad que quisiéramos, pero ¿realmente cuánto eso importa? Depende en gran medida de cuál sea el propósito por el cual entrenas. Por eso, en vez de presionarme, prefiero establecerme metas reales y me esfuerzo en el proceso para cumplir conmigo misma.

Dicen que de buenas intenciones no se vive y que la palabra se debe llevar a la acción. Así que no solo basta con tomar la decisión de salir a correr. El por fin levantarte, vestirte, amarrarte las tenis y salir a correr, ya es un gran logro.

Es claro que necesitamos evolucionar y progresar, pero no olvides que la competencia es contigo mismo, no con nadie más. Cada vez que logras tener disciplina y crear una rutina de entrenamiento, o cada vez que logras arrancar después de un tiempo estar inactivo por alguna lesión, por un asunto de salud o por razones de las que no tenemos el control, ya es un triunfo y motivo de felicidad. Que esto te sirva de empuje para alcanzar cualquier meta que te hayas propuesto rebasar.

El espíritu competitivo no es malo, por el contrario, es un elemento motivador. Eso sí, recuerda que la vida es más que dígitos y, repito, la competencia es contigo mismo. Que conquistar millas nunca pierda lo divertido, pues ya la vida nos exige suficiente como para ponernos más presiones.

¿Qué puedes hacer durante el proceso? Ser auténtico, tener tus propias motivaciones, buscar apoyo de otros runners, perfeccionar tu técnica y crear tu propia historia para alcanzar la meta.

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