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¡Basta ya!

Preocupante ola de violencia de género

En lo que va de año, 11 mujeres habían sido asesinadas por su pareja, según datos de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres

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La violencia doméstica es un problema de salud pública de naturaleza multidimensional, que requiere intervenciones a muchos niveles. (Shutterstock)
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La violencia de género es un mal con el cual las civilizaciones han tenido que lidiar desde tiempos inmemoriales. De hecho, en las pasadas décadas se le ha dado gran énfasis a la importancia de educar a las personas, en especial a las mujeres, para que sepan cómo identificar cuando ocurre este tipo de acciones. Igualmente, se han creado leyes que protegen a las víctimas y se han formado muchos grupos de apoyo para aquellas personas que han sido perjudicadas con este tipo de violencia. 

Sin embargo, estas acciones continúan ocurriendo en nuestros días. En lo que va de año (según reportado en El Nuevo Día el 14 de julio), 11 mujeres habían sido asesinadas por su pareja, según datos de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres. De esos, la Policía solo ha relacionado ocho muertes de féminas con la violencia de género.

Según la Asociación de Psicología de Puerto Rico, la violencia de género se define como “un problema de salud pública que consiste en la utilización de estrategias y tácticas para controlar a la pareja o expareja. Se manifiesta en distintas clases de abuso: psicológico, espiritual, verbal, económico y físico. Dentro de esta dinámica, quitarle la vida a la pareja es el último recurso para demostrar poder sobre el otro o la otra”.

Los expertos opinan
Varios profesionales de la conducta humana y organizaciones, dieron su opinión sobre este fenómeno que ha ido en aumento durante este año:

“Las cifras de los femenicidios y suicidios acontecidos en este año, dejan ver claramente el deterioro de la salud mental del país y demuestra la necesidad urgente de ampliar los servicios de prevención, educación e intervención de los profesionales de la conducta humana. Como vemos, no solo son los adultos que sufren las consecuencias de estos lamentables hechos, sino que, en la mayoría de los casos, los menores son impactados psicológicamente al presenciar unos hechos de violencia intrafamiliar cuyas secuelas son innumerables”, expresa la doctora Vilmania Mambrú, psicóloga clínica.

Por su parte, la Asociación de Psicología manifiesta que “la violencia doméstica es un problema de salud pública de naturaleza multidimensional, que requiere intervenciones a muchos niveles. Se debe educar de forma continua y temprana a la ciudadanía para asumir un discurso y una práctica diferente que faciliten evitar la perpetuación de condiciones de desigualdad, disparidad y desventaja”.

“Ver las noticias que se dan últimamente relacionadas a la violencia de género nos impacta a todos. Lo importante es que la gente busque ayuda. Siempre hay unas señales básicas en las personas que necesitan ayuda psicológica. Se deben tomar en consideración los cambios en comportamiento, los cambios en las relaciones con las parejas, cómo reaccionan a la pérdida de empleo, por ejemplo. Hay un estigma bien fuerte con la salud mental y muchas personas piensan que atenderse con un psicólogo implica que están locos, que pueden salir incapacitados y no es así. Todas estas personas que acaban de cometer estos actos de violencia eran personas profesionales, que trabajaban. Debieron haberse atendido. La comunidad, los familiares y amigos, también pueden ayudar y referir a las personas para ayuda. La salud mental nos toca a todos. Debemos estar pendientes a nuestros compañeros, vecinos. No es que vamos a ser policías de su comportamiento, pero estar pendientes porque la explosión de violencia nos puede sorprender a todos, pues los problemas de salud mental a veces son silenciosos”, dice  Jesús Sálamo Rodríguez, psicólogo de la Corporación de Salud Asegurada por Nuestra Organización Solidaria, Inc. (SANOS).

¿Cómo podemos ayudar?
Son muchas las acciones concretas que se pueden realizar para ayudar a una víctima de violencia de género. Estas son algunas que se ofrecen en la “Guía de orientación para familiares, amistades y personas cercanas a mujeres víctimas sobrevivientes de violencia doméstica”, escrito por Verónica Carvallo Messa, Ph.D. y Irma Serrano-García, Ph.D., publicado por la organización Coordinadora Paz para la Mujer, Inc.:

  • Mantente en contacto con la víctima de manera habitual. Darle la oportunidad de hablar con alguien regularmente puede ser muy importante.
  • Ofrécele asistencia práctica, tal como cuidarle a sus hijos o hijas, cocinarle algo, proveerle un lugar seguro para quedarse, transportarla o acompañarla a la corte, entre otros.
  • Sugiérele que se tome fotos de los golpes que recibe, que guarde los informes médicos, los mensajes telefónicos y los correos electrónicos que él le envía, ya que en un futuro pueden ser evidencia en un proceso legal.
  • Considera llamar a una línea local de ayuda para casos de violencia doméstica para aprender más sobre los tipos de ayuda disponibles, para hacer preguntas específicas a la situación, y para aprender cómo puedes ser un aliado eficaz y de apoyo.
  •  Ten a la mano los números de teléfono de la policía y del programa de ayuda más cercano.
  •  Llama antes a los sitios de ayuda para asegurarte que pueden atenderla y que el trato es bueno. De esta forma, la víctima no se desanimará por no recibir ayuda.
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