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Sexualidad

Decálogo para recuperar las ganas

La inapetencia sexual es uno de los problemas más comunes en las parejas

  • Por Agencia EFE
  • 15 JUL. 2018 - 07:00 AM
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A veces, más que haber poco interés sexual, simplemente puede existir una discrepancia en los niveles de interés sexual entre los dos miembros de la pareja. (Shutterstock)
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“La inapetencia sexual se define como el bajo nivel de interés sexual, que se manifiesta en la dificultad para iniciar o responder al deseo de actividad sexual en la pareja”, explica Nira Pérez, psicóloga en España.

Según Pérez, “suele ser común la idea de que no existe solución o que el deseo ya volverá, dejando pasar los días sin que la situación mejore, pero dejar pasar el tiempo u ocultar el problema puede dar lugar a una serie de costumbres que provoquen la desaparición total de las relaciones sexuales”.

“El primer paso contra la inapetencia sexual, una vez detectada esa falta de deseo, es descartar una causa orgánica, por lo que sería conveniente consultarlo con un médico, aunque la mayoría de las veces, se trata de causas psicológicas, por lo que la terapia sexual y/o de pareja resulta ser lo más efectivo en estos casos”, añade.

A veces, más que haber poco interés sexual, simplemente puede existir una discrepancia en los niveles de interés sexual entre los dos miembros de la pareja: “Una de las partes puede creer que presenta un bajo deseo cuando, en realidad, puede suceder que su pareja tenga un deseo sexual aumentado”, de acuerdo con la psicóloga.

Aunque también “hay ocasiones en las que es necesario recibir psicoterapia para solventar problemas relacionados con la autoestima, alguna experiencia sexual traumática, problemas de la imagen corporal u otras dificultades”, señala.

Las claves de la experta

Reserva tiempo para la intimidad no sexual

“El éxito de una relación requiere tiempo, energía, cuidados y atención, y una de las causas de fracaso en pareja es el poco tiempo que sus miembros pasan juntos, lo que puede crear dificultad para el diálogo o la resolución de problemas”, señala Pérez.

Por ello, “es conveniente tener alguna cita con la pareja durante la semana fuera de casa y buscar media hora diaria para dialogar a solas de algún tema que preocupe, si lo hubiera, o simplemente para contarse cómo ha ido el día”, señala, advirtiendo que “la falta de comunicación se puede convertir en falta de intimidad”.

Redirige tu atención hacia lo sexual

Para Pérez, “muchas veces, el ritmo del día a día deja poco espacio para prestar atención a la sexualidad”, por lo que recomienda que “traten de escuchar sus deseos y busquen cinco minutos al día para pensar y fantasear con posibles encuentros sexuales” y así combatir la inapetencia sexual.

Presta atención a tus pensamientos eróticos

“Es probable que en algunos momentos del día asalten nuestra mente pensamientos eróticos fuera del contexto del encuentro sexual en la pareja”, explica.

En lugar de evitar pensar en ello, trata de prestarle atención, incluso anotando esos pensamientos si fuera posible, para rescatarlos en algún otro momento más adecuado, y poder compartirlos con tu pareja”, sugiere.

Reconoce tus sensaciones de excitación

Según Pérez, nuestro cuerpo “responde a la excitación sexual desde mucho antes de llegar al orgasmo, por lo que hay que ‘hacerle caso’ y disfrutar de esas sensaciones que preceden al clímax, tratando de buscarlas en diferentes situaciones, aunque no sea posible llevar a cabo una relación sexual completa”.

Descubre las caricias que estimulen los sentidos

Es frecuente que las relaciones sexuales se vuelvan rutinarias, enfocadas muchas veces a la penetración, olvidando el abanico de caricias y estimulaciones que pueden producirse fuera de este momento concreto”, explica la psicóloga.

Para remediar esta situación, propone dedicar tiempo a realizar las caricias que precedan al acto sexual, “orientando a nuestra pareja sobre las que nos agradan y tratando de descubrir cuáles son aquellas con las que disfruta él o ella”.

 El sexo es la forma más íntima de comunicación con la pareja.

Potencia la fantasía erótica

Un libro, una película o cualquier estímulo que se aleje de lo rutinario, puede ser útil como apoyo o desencadenante de una serie de pensamientos eróticos que sirvan como base para practicarlos posteriormente en pareja”, señala Pérez, quien recomienda hablar con la pareja sobre estas fantasías y el deseo de llevarlas a cabo en conjunto.

Elabora juegos de  seducción en pareja

Para la psicóloga, “jugar en pareja es una manera de reavivar la pasión” y “tener una cita con la pareja como si no se conocieran de nada y hablar de sus gustos sexuales, simulando que es la primera vez que intercambian esta información”, es una buena manera de ‘volver a conocerse’, apunta.

“Además, en la relación sexual, prescindir del sentido de la vista tapándose los ojos y centrándose únicamente en las sensaciones físicas, es un juego que ayuda a aumentar la excitación”, plantea.

“Adoptar un rol que no es el nuestro habitual, fantasear imaginándonos que estamos en lugares donde nos gustaría estar, o enviar a nuestra pareja algún mensaje subido de tono fuera del contexto sexual, son prácticas que pueden volver a encender la llama”, de acuerdo con esta experta.

Practica la relajación para reducir el estrés y la ansiedad

Aconseja crear un ambiente relajado con luz tenue, velas, temperatura agradable y música relajante de fondo, masajear el cuerpo de nuestra pareja y viceversa, de manera suave, con el fin de disfrutar de un estado agradable, sin que el único objetivo de estas prácticas sea la excitación sexual.

Jueguen a relajar su cuerpo por grupos musculares, comentando las sensaciones de relajación que se van produciendo, y siendo conscientes de la respiración, para conseguir un control de los estados de ansiedad”, recomienda.

Conoce tus deseos y los de tu pareja

“A menudo, con el transcurso de la relación no dedicamos tiempo a pensar en nuestros nuevos deseos y menos aún en observar los de la pareja”, asegura.

Los deseos sexuales van cambiando y evolucionando a medida que pasa el tiempo. Es por ello que deberíamos ‘actualizar’ nuestros deseos con el otro miembro de la pareja cada cierto tiempo, para así seguir complaciéndonos mutuamente”, enfatiza.

Aborda las discrepancias  sexuales

“Si hay discordancias en el nivel de deseo, es importante asegurarse de que el problema en el terreno sexual es un inconveniente aislado y no es la consecuencia de una mala relación de pareja”.

“Para resolver dichas diferencias”, esta psicóloga señala que “ambos deben adquirir un compromiso para mejorar su calidad de pareja de manera integral y no sexualmente en particular”.

No siempre el que tiene menor deseo es el que tiene el problema, pues existen múltiples factores como el estrés laboral, los problemas económicos, los trastornos de salud o una mala relación de pareja, que pueden justificar ese descenso de deseo sin que haya que convertirlo en algo ‘patológico’ ”, explica.

Si eres el miembro de la pareja que menos deseo tiene, hazle saber al otro que de verdad lo amas y que la frecuencia sexual no es el único indicador del amor que sientes por él o ella, pero que estás dispuesto a mejorar”, expone.

“Si por el contrario eres tú quien tiene más deseo, procura no tomar el menor deseo de la otra parte como algo personal hacia ti, trata de no sentirte rechazado y pregunta a tu pareja los motivos que le bloquean, intenta ponerte en su lugar y escucha con afecto sus demandas no sexuales”, culmina.

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