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Trastorno mental

La adicción a los videojuegos puede salirse de control

Sería definida como una enfermedad mental en la próxima edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD-11), hecha por la Organización Mundial de la Salud

  • Por El Tiempo / GDA
  • 02 ENE. 2018 - 12:04 PM
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Un cambio de clasificación abriría la puerta a la formulación farmacológica para las personas que sean declaradas bajo esta condición. (Shutterstock)
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La adicción a los videojuegos, que ha sido tratada históricamente como un problema de comportamiento, sería definida como una enfermedad mental en la próxima edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD-11), hecha por la Organización Mundial de la Salud y próxima a actualizarse, según anticipó la revista New Scientist.

En teoría, esta decisión implicaría toda una nueva definición de diagnóstico, pero, sobre todo, abriría la puerta a la formulación farmacológica para las personas que sean declaradas bajo esta condición y que hasta ahora solo eran intervenidas en el aspecto conductual y psicoterapéutico.

Rodrigo Córdoba, psiquiatra, afirma que con esta posibilidad se abre un debate conceptual sobre la creación de tantos diagnósticos como trastornos de comportamientos que hoy existen, en el sentido de que, por ejemplo, más adelante la adicción a los celulares o cualquier actividad sea también declarada como enfermedad mental. Y, claro que, a la larga, todo se traduciría en una inducción al consumo de medicamentos.

Sin embargo, Córdoba sí reconoce que la adicción a los videojuegos puede llegar a convertirse en un trastorno cuando cumple tres criterios: un cambio de comportamiento radical frente a cómo actuaba antes, la persistencia de este síntoma y otros relacionados con la interacción social por un largo periodo de tiempo, al igual que la pérdida de funcionalidad, es decir, cuando la persona deja de cumplir actividades normales como dormir, comer, estudiar o trabajar por culpa de la máquina.

Y, aunque la OMS ha declarado que la noticia será confirmada en el 2018 con la presentación de la ICD-11, y que la categoría de esta enfermedad estará en el apartado de juegos digitales, Córdoba manifiesta que hacen falta muchos más estudios para terminar de definir esta adicción como una enfermedad mental.

Un problema real

Lo cierto es que más allá del debate psiquiátrico, en otros campos se ha demostrado que la adicción a los videojuegos y a las pantallas es un problema real que afecta la salud humana. El tiempo de más frente a la pantalla es definido como sedentarismo y mencionado como factor de riesgo para sobrepeso y obesidad, menores niveles de actividad física, déficit progresivo de la masa muscular, menor desempeño escolar, trastornos del sueño, problemas de interacción social, comportamientos agresivos, consumo de alcohol y cigarrillos y déficit de atención.

El estudio internacional Asma y Alergias en Niños Fase Tres (Asthma and Allergies in Children Phase Three), que incluyó a 37 países, confirmó esa relación directa entre el incremento en el número de horas dedicadas a ver televisión y el índice de masa corporal (IMC).

James Vallejo, médico experto en metabolismo y nutrición, explicó que el sedentarismo y la obesidad se vinculan por el bajo consumo calórico que tienen las personas en esta condición.

“Con el sobrepeso u obesidad, muchas cosas comienzan a funcionar mal; cuando hay excesos en el organismo, muchos órganos no están en condiciones de soportar las sobrecargas”, sostiene. Y, por otra parte, se ha encontrado que los adolescentes que ven televisión por dos horas o más diarias tienen un riesgo cinco veces mayor de empezar a fumar antes de los 18 años que aquellos que lo hacen por menos tiempo.

Entonces qué hacer

La época actual de vacaciones es el momento ideal para sacar a los niños de las pantallas o por lo menos reducir el tiempo que pasan frente a ellas, afirma Irma Salazar, gerente técnica de la Corporación Juego y Niñez. Y no hay que invertir grandes cantidades de dinero, ni mucho menos. Lo único que hace falta, según expone, es involucrarlos en actividades que impliquen movimiento a través de juegos individuales, grupales o familiares.

Según Salazar, las actividades se deben hacer de acuerdo con las edades de los niños. Para la primera infancia, que va de 1 a 5 años, se pueden hacer juegos de movimiento leve, como rondas, juegos con balones y manualidades. En los niños entre los cinco y once años se pueden hacer actividades que involucren más movimiento.

“A esta edad se pueden hacer carreras de observación, ir a la ciclovía, hacer actividades que impliquen caminatas largas”. Y a los adolescentes se los puede impulsar a participar en deportes extremos, ir a campamentos y otras acciones de más riesgos. Otra opción que podrían considerar los padres son los gimnasios para niños.

Según Patricia Mejía, directora de Little Gym, explica que “en estos espacios se permiten muchas actividades; se hace una hora de habilidades deportivas y luego, dependiendo del día, se hacen tres horas de música, karate, arte, cocina o baile”.

Ómar Ayala es director de Ecohuerta la Careluna, un espacio en el que los niños pueden participar activamente en trabajos agrícolas. Señala que “es una forma de sacar a los niños de casa y relacionarlos con la naturaleza y los animales. Acá recolectan insectos para las gallinas, las alimentan, les enseñamos a sembrar y viven una experiencia diferente compartiendo con niños de su edad”.

De otro lado, la Alcaldía de Bogotá ofrece diferentes opciones para mantener a los niños ocupados, como el acceso a piscinas públicas gratuitas, ubicadas en Sauzalito, Virrey sur, Meissen y Patio Bonito. Además, las bibliotecas públicas mantienen una amplia programación y vacaciones recreativas. Óscar Ruiz, jefe del área de recreación del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), destaca también que en las ludotecas de la red de bibliotecas públicas hay actividades infantiles y además está funcionado la “Escuela de la bicicleta”, en donde los pequeños pueden aprender a montar o a mejorar sus técnicas en los parques Simón Bolívar, el Tunal, San Andrés, Cayetano y Atagualpa.

Comienza a preocuparte cuando...

* Observa que la persona empieza a cambiar radicalmente sus hábitos y deja de comportarse como antes por culpa de los videojuegos.

* Hay aislamiento social y pérdida de interacción con sus círculos cercanos.

* La persona deja de cumplir con actividades diarias como dormir, comer, estudiar o trabajar.

* Este comportamiento se mantiene por un largo periodo de tiempo, incluso de meses.

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