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Transformación

Gánale a la tristeza

Reconoce las emociones incómodas que pueden aflorar en estos días, pero no permitas que te venzan

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Es importante entender que la felicidad no es un estado permanente y que, a veces, experimentar emociones incómodas es un buen paso para disfrutar mejor en la Navidad. (Shutterstock)
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Se supone que sea una época feliz para todos. Y, sin embargo, en Navidad la tristeza te colma. No disfrutas de los días especiales y simplemente quisieras que, en un abrir y cerrar de ojos, el tiempo pasara y llegara el año nuevo. 

Si la pena te acompaña durante esta época festiva debes saber que no estás solo y que hay alternativas para lidiar con tus  emociones de manera saludable, sin incurrir en prácticas que amenacen tu salud y bienestar físico o emocional. 

La doctora Euridice Cruz, psicóloga clínica, destaca que para sentirse mejor es fundamental entender que la incomodidad puede llegar debido a distintos factores. Identificar qué tipo de situación es la que te afecta es vital para definir cómo puedes aliviarte. 

En primer lugar, debes entender que la Navidad es una temporada atípica. En mayor o menor medida, siempre acarrea cambios a la rutina porque se realizan más actividades  y compromisos que durante el resto del año. Y esto puede significar que deberás enfrentar situaciones familiares incómodas, conflictos y otros escenarios relacionados. Estos eventos suelen venir acompañados de  gastos con los que puedes sentirte obligado a cumplir, aun sin tener la capacidad de asumirlos. 

“De alguna manera, más que representar alegría, todo esto puede imponer un estrés a personas cuya situación económica, especialmente en el momento que ha vivido Puerto Rico tras el azote del huracán María, ha sido trastocada”, sostuvo la especialista.

Otro asunto que  conlleva sentimientos de vacío es la ausencia de personas queridas con quienes compartir las ocasiones especiales, ya sea porque se mudaron del país, fallecieron o hubo una ruptura de la relación. Las personas que durante el resto del año se sienten solas pueden encontrar que la Navidad incrementa este estado. 

Mientras, en el caso de familias donde ocurrió recientemente un divorcio estas fechas implican tener que dividir el tiempo con los hijos y asumir una nueva realidad que impactará no solamente la época festiva, sino muchos aspectos de  la cotidianidad. 

También hay quienes a pesar de tener todo lo anterior —familia y buena situación económica— experimentan frustración en la Navidad porque al repasar el año encuentran muchas metas inconclusas. Los sentimientos de desilusión son frecuentes en estos casos.

El azote del ciclón, además de alterar el presupuesto de muchas familias e individuos, ha provocado que se complique el diario vivir de muchos por la falta de energía eléctrica, la pérdida de empleo y la migración que ha separado familias. 
Sobre esta situación particular, la doctora explica que, aunque cada quien vive el desastre de manera diferente, la pérdida y el trauma afectan directamente a muchas personas.

“Es un evento abrumador. Con solo ver la destrucción provoca profundos sentimientos: ansiedad, sentido de pérdida, tristeza y coraje”, añade. 

En ocasiones, estos sentimientos pueden llegar a ser tan intensos que desencadenan en ideas suicidas. Desde el impacto del huracán María hasta el mes de noviembre se reportaron 37 suicidios en Puerto Rico. De estos, tres incidentes fueron atribuidos al azote del evento atmosférico.  La mayoría de los suicidios se reportó entre personas de 40 a 50 años, y en personas de edad avanzada de entre 70 y 80 años.

Por su parte,  la Administración de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca) reportó que a septiembre de este año se habían recibido 4,473 llamadas de las cuales 611 se relacionaron con suicidio. Ante cualquiera de estos escenarios, ¿qué puedes  hacer para sentirte mejor? De acuerdo con Cruz, lo primero es conectar con tus pensamientos. 

“No es sencillamente sentir la emoción. Hay que observarnos  internamente, con atención plena”, aconseja. 
La doctora sostiene que en ese proceso hay que validar las emociones, no importa cuáles sean. Si sientes coraje, frustración, melancolía o culpa, acéptalo. Reconoce lo que te está ocurriendo y deja que fluya. 

No obstante, no debes permitir que ese proceso sea interminable ni dejar que te invalide. Por el contrario, puedes reconocer los errores o situaciones que te llevaron a ese estado y decidir utilizar lo ocurrido como una lección y punto de partida para otro comienzo. 
Esta perspectiva positiva es fundamental para avanzar hacia un mejor panorama que te permita cambiar o emprender las metas que tanto deseas.

¿Y qué pasa con las personas con diagnósticos de alguna condición mental durante las fiestas? En estos casos, es fundamental prepararse mejor para prevenir recaídas.

Estos pacientes tienen que monitorear su estado de ánimo para identificar cuándo deben buscar ayuda de inmediato. Si no puedes evitar llorar constantemente, empiezas a incumplir responsabilidades, tu desempeño se está afectando o se ha deteriorado tu relación con amigos y familia buscar ayuda profesional te ayudará a cambiar el panorama a uno mejor para ti.

Paralelamente, en la intimidad, procura reflexionar sobre tus aspectos positivos. No te detengas en el pensamiento acerca de lo que no has podido hacer, porque es normal tener áreas de debilidad, cometer faltas y errores. Además, siempre es buena idea dedicar tiempo para agradecer lo que sí tienes.

La realidad es que la Navidad se promueve como una época en la cual sentimos que debemos, casi por obligación, sentirnos muy contentos. Así es que si algo te está afectando  puedes sentir que el malestar se incrementa, simplemente, porque las expectativas de felicidad son demasiado altas, quizás hasta irreales.

Entender que la felicidad no es un estado permanente y que, a veces, es normal experimentar emociones incómodas es un buen paso para disfrutar mejor en la Navidad. 

Permite que la energía de la felicidad transforme tu vida:

  • Busca hacer algo especial por alguien que lo necesite. Servir a otros es un excelente antídoto contra la tristeza porque nos enfoca en otros y no en nosotros mismos.
  • Comienza una nueva tradición personal (o familiar), algo que puedas seguir haciendo cada año y que disfrutes. 
  • Si la tristeza se debe a la soledad, identifica otras personas o amistades que tengan sus seres queridos lejos y organiza una salida, una cena o una fiesta para todos.
  • Enumera tus bendiciones. Escribe una  lista de todas las cosas (grandes y pequeñas) que agradeces.
  • Mantente activo. Sal a caminar, haz ejercicios, practica algún deporte, pasea. 
  • Saca tiempo para ti. Ve una buena película (comedia), duerme bien, come bien.  Mímate haciendo   pequeñas cosas que te gustan.
  • Acércate a las amistades que aportan a tu vida o haz nuevas amistades.
  • Cultiva la espiritualidad. La época es una buena oportunidad de acercarse a Dios, recordando el verdadero significado de la Navidad. Durante esta época, muchas iglesias y grupos religiosos tienen programas especiales relacionados a las fechas especiales. Aprovechar esos eventos es una manera de disfrutar las celebraciones mientras exploras tu lado espiritual.

Fuente: Dra. Mary Ann Martínez, consejera profesional 

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