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Prevención

El manejo del dolor lumbar hoy incluye yoga, acupuntura y masajes

Durante este año, tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos se han publicado nuevas directrices para el manejo del dolor lumbar, a partir de la evidencia disponible

  • Por El Mercurio / GDA
  • 05 DIC. 2017 - 10:00 AM
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El yoga requiere tener un amplio rango articular y puede costarle más a un adulto mayor o a una persona sedentaria. (Shutterstock)
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Durante este año, tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos se han publicado nuevas directrices para el manejo del dolor lumbar, a partir de la evidencia disponible. Por ejemplo, el Colegio Médico de EE.UU. (ACP, su sigla en inglés) sugiere aplicar calor en la zona afectada, realizar masajes e, incluso, recurrir a acupuntura y quiropraxia, en el caso del dolor agudo.

"Es el dolor que surge de repente, asociado a un mal movimiento o postura, una fuerza exagerada o una caída leve. Es un dolor benigno, que con un buen manejo debería pasar en siete a diez días", precisa el doctor Ganga.

En muchos casos se resuelven por sí solos o, si la persona lo requiere, se puede agregar un antiinflamatorio -como la aspirina y el dicoflenaco- o un relajante muscular. En cambio, "una abrumadora cantidad de investigación muestra que el paracetamol tiene poco o ningún efecto, en comparación con un placebo para mejorar el dolor, al igual que los corticoides", comenta el doctor Adrian Traeger, investigador de la Facultad de Salud Pública de la U. de Sydney y quien acaba de publicar una revisión de estudios sobre el tema.
En Australia, el dolor lumbar es la causa principal de jubilación anticipada.

"Las nuevas pautas -agrega Traeger- sugieren evitar los analgésicos inicialmente y desalentar otros tratamientos invasivos, como inyecciones y la cirugía", esto último, sobre todo en los casos de dolor lumbar crónico.

Alrededor del 20% de los afectados sufren una "cronificación" de la molestia, que puede durar por semanas, meses y más de un año. Este dolor suele tener múltiples causas, como sedentarismo o procesos degenerativos asociados a la edad.

"Si su dolor comenzó hace mucho tiempo, se pueden sugerir ejercicios de rehabilitación y tratamientos como yoga. Otras opciones efectivas son la acupuntura y la quiropraxia", dice Traeger. De hecho, el ACP también recomienda tai chi y mindfulnes s (meditación), siempre a manos de profesionales.

Lo importante, enfatiza el doctor Ganga, es comenzar con una evaluación por parte del kinesiólogo, para definir cuál tipo de ejercicio es más adecuado según la persona.

"El yoga requiere tener un amplio rango articular y puede costarle más a un adulto mayor o a una persona sedentaria. Además, un paciente con un dolor no tan intenso puede hacer ejercicio; pero alguien con mucho dolor no va a poder".

En los casos de dolor crónico, también es importante examinar que no exista alguna alteración en la columna que explique la prolongación de los síntomas, comenta el doctor Luis Bahamonde, traumatólogo y académico de las facultades de Medicina de la U. San Sebastián y de la U. de Chile.

"Hay que estar atento a signos de alerta, como que el dolor en vez de disminuir vaya en aumento; que sea permanente, incluso en reposo; que haya fiebre, baja de peso, compromiso del estado general, o que el dolor se irradie hacia una extremidad, por ejemplo. Aunque es menos frecuente, estos casos requieren de más estudios", precisa.

Prevención

Si bien el paso de los años puede favorecer procesos degenerativos que afectan la buena salud de la columna, hay una serie de factores modificables que ayudan a evitar que aparezca dolor lumbar, precisa el traumatólogo Luis Bahamonde.

Por ejemplo, evitar el sobrepeso y la obesidad, así como la actividad física de impacto o repetitiva, tanto a nivel deportivo como en el trabajo. "Hay actividades laborales más perjudiciales: choferes, quienes trabajan con maquinaria pesada, pasan mucho de pie o mantienen posturas anómalas en forma prolongada". Es recomendable realizar períodos breves de ejercitación durante la jornada: elongar y caminar por unos minutos, varias veces durante el día.

Actividades deportivas, como ciclismo, natación, ejercicio moderado en el gimnasio y trote suave por períodos cortos, son beneficiosos para evitar el sedentarismo. "Lo importante es que no impliquen una sobrecarga o impacto sobre las articulaciones y la columna". Además, mantienen a raya el estrés, que no causa dolor lumbar, pero sí acentúa la sensación de dolor.

Fumar también es una causa que favorece el dolor lumbar, ya que produce alteraciones en la oxigenación de los tejidos.

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